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Miguel Indurain, primer y único ciclista en ganar 5 Tours de Francia de manera consecutiva (1995)

Fue un 23 de julio de 1995 cuando Miguel Indurain (Villava, Navarra) entró en la historia del Tour al convertirse en el primer ciclista en ganar cinco veces consecutivas el maillot amarillo en París, una cifra que le permitió además ingresar en el selecto «Club de los 5», junto a Jacques Anquetil, Eddy Merckx, Bernard Hinault y Tadej Pogacar, después de la última y flamante victoria del esloveno en París en 2026.

Con 5 Tour de Francia, 2 Giros de Italia y los títulos mundiales y olímpicos contrarreloj en un palmarés de 88 victorias, Indurain recordará este miércoles aquella hazaña del quinto título que disfrutó en los Campos Elíseos hace 30 años.

Indurain no fue un «caníbal» como Merckx, ni un «tejón» como Hinault, pero tal vez compartió el magisterio contrarreloj con Jacques Anquetil, «Míster crono». Los medios, sobre todo franceses, se inclinaron por el apodo de «extraterrestre» por su forma de arrasar a los rivales en la lucha contra el reloj.

La figura de Indurain, el mejor ciclista español de la historia, fue y sigue siendo más silenciosa que sus compañeros del cuarteto de oro. Nunca se comió a nadie; no se caracterizó por su hambre voraz a la hora de lograr triunfos, más bien fue considerado como un ciclista generoso porque, a veces, repartía gloria entre los rivales.

En la séptima etapa del Tour 95, la víspera de una crono de 54 kilómetros ideal para él, explotó la carrera en las Ardenas valonas camino de Lieja. Ese día, la fama de conservador y poco ambicioso quedó aparcada ante una maniobra excelsa. La ONCE de Jalabart y Bruyneel estaban controlando la etapa y los planes estaban saliendo en la escuadra de Manolo Saiz. Cerca de la Cota de Mont Theux, clásica en la Lieja-Bastoña-Lieja, se formó un grupo de avanzadilla que terminó en fuga de Induráin y Bruyneel. Una alianza en momento clave. Su rival no le dio a Induráin un relevo con la excusa de que llevaba a Zulle y Jalabert por detrás. El navarro lo llevó en butaca para que ganara la etapa y se enfundara el maillot amarillo en casa. Al día siguiente, en la contrarreloj entre Huy y Seraing, Induráin impuso su ley, aunque con menor autoridad de lo esperado. En aquellos dos días cimentó el quinto Tour. Desde entonces, maillot amarillo hasta París.

Indurain mandó en el palmarés del Tour entre 1991 y 1995. En la modalidad de crono no tenía rival, y en la montaña marcaba su ritmo para estar con los mejores. Sucedió en el historial español en la «grande boucle» a Pedro Delgado, ganador en 1988, y desde aquel glorioso quinto título de 1995, el maillot amarillo esperó hasta 2007 con la llegada de Alberto Contador.

Su leyenda se acabó en 1996, en un Tour triste, imborrable. Los españoles se pegaron al televisor para ver una etapa de alta montaña entre Chambery y Les Arcs. Aquel día, un 6 de julio, la leyenda se esfumó para siempre. A a 3 kilómetros de meta perdió 4 minutos respecto al vencedor, el francés Luc Leblanc, con el ruso Berzin como líder.

Tres décadas después del quinto Tour, Indurain, ya sesentón, apuesta por la vida tranquila. De vez en cuando se deja ver participando en carreras de bicicleta populares o de montaña, como la Titan Desert, y atiende campañas publicitarias y pruebas populares.

Con el paso del tiempo, Indurain recuerda que el frío no le gustaba nada, y que prefería el calor. A pesar de su palmarés de oro, aún gusta de recordar los momentos más históricos, «pero sin abusar contando las mismas batallitas de siempre». El exceso de protagonismo nunca fue con el campeón navarro.

Induráin considera que el ciclismo actual «está más influido por la tecnología, lo que ayuda a controlar el esfuerzo». Advierte, en relación a su época, que «tiene menos contrarreloj y es menos intuitivo». Puestos a comparar el ciclismo de los 80-90 con el actual, Indurain señala que en su época «te preocupabas de no olvidar el sándwich».

«En 1992 empezamos a tomar las primeras sales minerales y pastillas de glucosa. Pero ni siquiera puedo decir cuántos gramos de carbohidratos por hora tomé», añade con asombro ante lo que ve hoy. «Hoy en día» comenta Indurain, «el ciclismo es un deporte global. En mi época todo o casi todo pasaba en Italia, Francia y España. Hoy los corredores tienen cascos, ruedas y materiales increíbles. Cuando yo ganaba, apenas tenía un monitor de frecuencia cardíaca. No lo digo con arrepentimiento, cada uno tiene su época».

[Fuente: efe.com]

La Unión Soviética, primera selección campeona de Europa de fútbol (1960)

El 10 de julio de 1960,en el estadio de fútbol del Parque de los Príncipes (París), tiene lugar la primera final de una Eurocopa. Fue disputada por Unión Soviética y Yugoslavia, con victoria en el tiempo extra de la Unión Soviética por un marcador final de 2-1. 

La Eurocopa de fútbol de 1960 o Eurocopa 1960 fue la primera edición del Campeonato Europeo de la UEFA cuya denominación oficial en 1960 fue Copa de Naciones de Europa, abreviado en Copa de Europa. La fase final del campeonato, con las cuatro selecciones semifinalistas, se desarrolló en Francia entre el 6 de julio y el 10 de julio de 1960. El ganador del primer título fue la Unión Soviética. La organización del evento fue muy complicada, en especial porque no era posible conseguir a las dieciséis selecciones nacionales que se tenía planeado llevar a la copa. Algunos de los equipos más importantes del continente europeo, como Italia, Alemania Federal o Inglaterra, no asistieron al evento.

Esto no fue impedimento para iniciar la Copa, puesto que finalmente se reunieron las diecisiete selecciones, una más de las dieciséis necesarias. Estas se enfrentaron en eliminatorias de ida y vuelta hasta las semifinales. El primer partido oficial de la competición se jugó en el Tsentralni Lenin Stadium de Moscú (Unión Soviética), el 29 de septiembre de 1958. Allí asistieron 100 572 espectadores, los cuales vieron el triunfo de la Unión Soviética por tres goles a uno frente a Hungría. El primer gol del campeonato fue marcado por Anatoli Ilyin. En el marcador global, los soviéticos ganaron cuatro a uno.

En España las cosas se complicaron para su selección, ya que el general Francisco Franco prohibió a la selección viajar a la Unión Soviética. De este modo los soviéticos se clasificaron automáticamente para semifinales, que se disputaron en Francia, donde tuvo lugar la fase final. Los otros semifinalistas de esta edición fueron Francia, Yugoslavia y Checoslovaquia. Los soviéticos una vez más se impusieron, ahora frente a los checoslovacos por tres goles a cero en la primera semifinal con dos goles del jugador sovético Valentín Kozmich Ivanov. En el otro partido de semifinales, Francia no pudo con los yugoslavos que ganaron por cinco goles a cuatro, el mayor número de goles marcados en un partido de la Eurocopa, a pesar de contar los franceses con una ventaja en el marcador de cuatro goles a dos. Aun así, las estrellas del partido fueron Raymond Kopa y Just Fontaine.

La final de la copa reunió a la Unión Soviética y a Yugoslavia en el estadio Parque de los Príncipes. Los soviéticos contaban con el portero Lev Yashin, un auténtico muro en la portería, que contuvo gran parte del ataque yugoslavo.​ Sin embargo, el jugador yugoslavo Milan Galić fue el que abrió el marcador para su selección. En el segundo tiempo llegó el empate soviético de la mano de Slava Metreveli, empate con el que acabó el partido y tuvo que disputarse la prórroga. El gol decisivo fue marcado de cabeza por Valentín Kozmich Ivanov. Con este gol, la Unión Soviética logró su primer y único título en la Eurocopa.

[Fuente: Grupo FB Efemérides Políticas, Históricas, Sociales y Culturales]

Primer ser humano en nadar por debajo del minuto en los 100 metros libres, Johnny Weissmuiller (1922)

Cuando se nombra a Johnny Weissmuller, enseguida se relaciona su nombre con Tarzán. Pero antes de convertirse en un actor famoso por sus alaridos selváticos, fue un nadador excepcional que logró cinco medallas de oro y una de bronce en los Juegos Olímpicos de París 1924 y Ámsterdam 1928. Con ellas, coronó un registro épico que firmó en 1922: se convirtió en el primer ser humano en nadar por debajo del minuto en los 100 metros.

El 8 de julio de 1922, en Alameda (California), Weissmuller, a los 18 años, detuvo el cronómetro en un tiempo estratosférico para inscribir su nombre en el libro de los grandes hitos del deporte. Con 58.6 segundos superó el anterior récord del mundo (1:00.4) de que estaba en poder del hawaiano Duke Kahanamoku, ganador de cinco medallas olímpicas entre 1912 y 1924.

Nunca antes nadie había nadado tan rápido la distancia reina de la natación. Con la perspectiva actual, su registro puede no parecer tan espectacular. Pero, hace un siglo, fue brillante. Ahora, el brasileño César Cielo, con un tiempo de 46.91 segundos en piscina 50 metros, y el australiano Kyle Chalmers, con sus 44.84 en 25 metros (Kazán en 2021), son los "recordmans" mundiales de la especialidad. En la actualidad, el record mundial lo posee el nadador chino Pan Zanhle con una marca de 46.40 conseguida en los Juegos Olímpicos de 2024 (Nota Wikipedia).

Desde Alameda en 1922 hasta Kazán en 2021, el récord de Weissmuller fue bajando hasta reducirse en 14 segundos. Los entrenamientos, la nutrición, e incluso hasta el material de los bañadores y los elementos técnicos, ha influido en una rebaja espectacular de un récord que Weissmuller volvió a batir en 1924, cuando fijó el crono en 57 segundos y 4 décimas.

Los números disminuyeron poco a poco. Diferentes nadadores superaron a Weissmuller a lo largo de las décadas. Alguno, como Mark Spitz, en los Juegos Olímpicos de Múnich 1972, paró el cronómetro en 51 segundos y 22 décimas. Justo coincidió cuando empezaron a utilizarse gorras y gafas en las competiciones.

Pero mientras Weissmuller estuvo en activo, fue el rey de las piscinas. Ninguna evolución técnica pudo con él. A lo largo de su carrera, ganó, además de sus medallas olímpicas, 52 campeonatos nacionales estadounidenses y estableció un total de 67 récords mundiales.

Nacido en Szabadfalu, parte del Imperio austrohúngaro en 1904 y actualmente Timisoara (Rumanía), emigró con sus padres a Estados Unidos cuando tenía siete meses. Desde muy joven, cuando era un chaval, aprendió a nadar en las playas del Lago Michigan, donde inició una larga relación con el agua que culminó en 1929.

Su caída a los infiernos llegó, curiosamente, cuando se hizo más famoso. Firmó un contrato con la Metro-Goldwyn-Mayer de siete años que inauguró con "Tarzán de los monos". El éxito de la película fue estratosférico. Tanto, que su estudio no le permitió interpretar a otro personaje que fuera Tarzán.

Weissmuller fue capaz de reproducir su icónico grito de forma natural. Al principio, tres vocalistas diferentes se encargaban de fabricar el aullido de Tarzán. Luego, el antes nadador y después actor, hizo suya su mejor arma interpretativa a lo largo de seis películas.

Sin embargo, aquel grito marcó el final de sus días. Cuando acabó su contrato en la Metro, intentó demostrar que tenía más capacidades interpretativas aparte de sus balanceos en las lianas junto a Jane y la mona Chita. No lo consiguió. Estaba atrapado en su personaje y entre 1948 y 1954 protagonizó una serie llamada "Jim de la selva".

Cuando decidió apartarse de la gran pantalla, invirtió en diferentes empresas sin éxito. Acabó arruinado y con tres divorcios a sus espaldas en quince años. Al final, se retiró a Acapulco, donde falleció en 1984 en un hospital psiquiátrico. Allí, en ocasiones, llegó a escupir a otros pacientes mientras emulaba el grito de Tarzán por los pasillos.

Su triste final, el de un hombre vencido, no coincide con su exitosos inicios. Weissmuller fue derrotado por la vida cuando nadie pudo con él en el agua. Su legado en la piscina, casi olvidado, merece un reconocimiento al nivel de uno de los más grandes nadadores de la historia. Justo cien años después de bajar de la barrera del minuto en los 100 metros, Tarzán, un gritón de la jungla, debe dejar paso de una vez por todas a Johnny Weissmuller, un deportista épico, de los mejores del siglo XX.

[Fuente: mundodeportivo.com, Wikipedia]

Uruguay, primera selección campeona del mundo de fútbol (1930)

El Mundial 1930 quedó marcado como el punto de partida de la historia de la Copa del Mundo de la FIFA. Uruguay, anfitrión del torneo, se quedó con el primer título tras vencer a Argentina por 4-2 en la final disputada en Montevideo.

La organización del torneo respondió también a un gesto simbólico de la FIFA hacia el país sudamericano. Uruguay fue elegido sede en el año del centenario de su primera Constitución y como reconocimiento a sus conquistas olímpicas en 1924 y 1928.

El contexto global influyó directamente en la participación internacional. En plena crisis económica y con un viaje transatlántico largo y costoso, la mayoría de las selecciones europeas rechazaron la invitación, con apenas cuatro representantes del continente: Francia, Bélgica, Rumanía y Yugoslavia.

El torneo reunió a 13 selecciones sin fase de clasificación previa, en un formato completamente distinto al actual. Los equipos se dividieron en cuatro grupos y los ganadores avanzaron directamente a semifinales, donde Argentina y Uruguay llegaron tras imponerse con autoridad.

Ambos finalistas habían mostrado una clara superioridad en sus cruces previos. Argentina venció 6-1 a Estados Unidos, mientras que Uruguay hizo lo propio ante Yugoslavia con el mismo marcador, confirmando su condición de candidatos al título.

La competición también dejó una particularidad histórica: fue el único Mundial sin partido por el tercer puesto. Con el tiempo, la FIFA asignó ese lugar a Estados Unidos por su rendimiento global en el torneo, aunque sin una definición en cancha.

La final se disputó el 30 de julio en el recién inaugurado Estadio Centenario, con más de 68.000 espectadores en las tribunas. Fue el primer gran partido decisivo de una Copa del Mundo y marcó un antes y un después en la historia del fútbol internacional.

El encuentro estuvo condicionado incluso antes del inicio por la elección del balón. El árbitro belga John Langenus decidió que se jugaría un tiempo con la pelota argentina y otro con la uruguaya, ante la falta de acuerdo entre ambas selecciones. En la primera mitad se utilizó el balón argentino, conocido como “Tiento”, más liviano y de cuero fino. Argentina aprovechó esas condiciones para dominar el juego y se fue al descanso en ventaja por 2-1, con goles de Carlos Peucelle y Guillermo Stábile, mientras Pablo Dorado había abierto el marcador para Uruguay. En el segundo tiempo se impuso el balón uruguayo, más pesado y resistente. Con ese cambio de condiciones, el equipo local creció físicamente y dio vuelta el partido con goles de Pedro Cea, Victoriano Santos Iriarte y Héctor Castro para sellar el 4-2 definitivo.

[Fuente: dazn.com]

El británico H. Briggs, primer campeón de Roland Garros que además ¡se jugó sobre hierba! (1891)

Lo más usual sería que un torneo de tenis llevase un nombre relacionado con ese deporte o un personaje. O el del sitio donde se juega. El Open de Australia y el de EE.UU. llevan el nombre del país; Wimbledon, por ejemplo, lleva nombre del barrio. Sin embargo, la competición más importante del mundo en tierra batida le rinde homenaje a un piloto de combate de la Primera Guerra Mundial, un pionero de la aviación de su país nacido en 1888 en Saint-Denis, la capital administrativa de la región de ultramar de Reunión, en el norte de Francia.

En torno a la figura de este personaje se tejieron algunas historias fabulosas que con el tiempo quedaron cristalizadas, como pura mitología: en 1914 aparecieron algunos reportajes periodísticos en los que se le aclamaba por haber sido protagonista de la primera batalla aérea de la historia y por haber estrellado voluntariamente su propio avión contra un zepelín. Todo en una iniciativa heroica en la que habría entregado su vida por su patria, datos que fueron desmentidos muy pronto.

Qué tiene que ver esto con el tenis, se preguntarán muchos. Más allá de su rol como aviador, Eugéne Adrien Roland Georges Garros tuvo una estrecha relación con el deporte durante su adolescencia. A los doce años contrajo una neumonía y fue enviado a Cannes para recuperarse. Una parte importante de su tratamiento estuvo relacionada con la práctica de deportes: ciclismo, fútbol, rugby y tenis. Digamos que es una manera de aceptar pulpo como animal de compañía.

Ya dedicado por completo a la aviación, una actividad que se estaba iniciando (aunque hay controversia al respecto, se suele afirmar que el primer vuelo con un avión con motor lo hicieron los hermanos Wilbur y Orville Wright en 1903), Roland Garros participó en las primeras travesías aéreas de su época. Una de las primeras fue la que llevó a cabo entre París y Madrid en 1911. También fue el primer piloto que cruzó el Mediterráneo desde la localidad francesa de Fréjus a la tunecina de Bizerta en menos de seis horas. Tras esta hazaña de 1913, se enroló como voluntario en las fuerzas aéreas cuando estalló la Primera Guerra Mundial, un año más tarde.

Garros prefería volar en monoplanos, más ágiles pero menos seguros que los biplanos, preferidos por la mayoría de los pilotos. Junto al ingeniero Raymond Saulnier, perfeccionó un sistema de sincronización que permitía ametrallar al enemigo a través de las hélices, la técnica que fue modelo decisivo para que el ingeniero holandés Anthony Fokker desarrollara los temibles cazas alemanes que tuvieron un papel muy importante en la Primera Guerra Mundial.

El 18 de abril de 1915, la defensa antiaérea alemana alcanzó el tanque de gasolina del avión de Garros y lo derribó. Tras pasar tres años como prisionero en un campo de Magdeburgo (Alemania), logró fugarse junto con otro piloto francés llamado Anselme Marchal. Juntos cruzaron Países Bajos, llegaron a Londres y desde allí pudieron regresar a París, donde fueron recibidos como héroes.

Se reincorporó al conflicto bélico y poco antes de cumplir 30 años y de que terminara la guerra su avión fue derribado por un Fokker D VII alemán. La noticia fue recogida por el periódico ABC, que informaba así sobre el trágico suceso de 1918: "Garros herido mortalmente: la agencia Wolf dice que el aviador francés Roland Garros, herido mortalmente, cayó en las líneas alemanas el 5 de octubre".
Rafa Nadal sosteniendo el trofeo de Roland Garros.

En 1927, nueve años después de finalizada la guerra, los famosos tenistas franceses conocidos como "Los cuatro mosqueteros" (René Lacoste, Henri Cochet, Jacques Brugnon y Jean Borotra) vencieron al equipo de Estados Unidos en la final de la Copa Davis. Fue un logro importante porque esa final se jugó en Filadelfia y porque Estados Unidos se había quedado con esa copa en diez de las veintiún veces que se había disputado hasta entonces.

Al año siguiente, la Davis se debía jugar en Francia. Para la ocasión, los franceses construyeron especialmente un estadio, un proyecto en el que estuvo involucrado el jugador de rugby Emile Lesieur, famoso por lograr el primer try de la historia en el torneo 5 Naciones y amigo de Roland Garros. Fue Lesieur quien sugirió que ese nuevo estadio, que tenía un aforo de 10.000 espectadores, llevara el nombre del piloto francés.

A partir de 1928, el Abierto de Francia, que arrancó en 1891 como una competición reservada únicamente a los jugadores inscritos en clubes franceses y se disputaba en las pistas del Stade Français, se empezó a jugar en el nuevo estadio y a ser conocido popularmente como Torneo de Roland Garros o simplemente como Roland Garros.

Bautizado inicialmente como "Campeonato de Francia", este popular torneo tuvo como primer campeón a un británico, H. Briggs, que derrotó en la final de 1891 al francés P. Baigneres por 6-3 y 6-2. Fue una edición amateur, con solo cinco participantes, y Briggs pasó a la historia por haber obtenido el título, aunque nunca se tuvo certeza de su nombre de pila, por eso la abreviatura.

El primero jugado en el estadio Roland Garros, en 1928, lo ganó un francés, Henri Cochet, que venció a su compatriota René Lacoste por 5-7, 6-3, 6-1 y 6-3. Cochet tenía 27 años cuando se consagró en Roland Garros y hoy es una leyenda del tenis francés: ganó ocho títulos de Grand Slam y formó parte de "Los cuatro mosqueteros" que dominaron el deporte entre el final de los años 20 y el principio de los 30, dos datos que lo dejaron bien plantado en la historia grande del deporte en su país.

Roland Garros es el torneo por excelencia de la tierra batida, el segundo Grand Slam del calendario, después del Abierto de Australia, y el sitio donde disfrutamos buena parte de los mejores momentos de Rafael Nadal. El español es el tenista que más veces ha ganado la final: catorce, la última de ellas en 2022. En el cuadro femenino, la dominadora es la estadounidense Chris Evert-Lloyd, que lo ganó siete veces, seguida por Steffi Graff, con seis. Tanto el torneo de la ATP como el de la WTA se juegan entre fines de mayo e inicios de junio de cada año en el Stade Roland Garros de París, un complejo que tiene una superficie de 8,5 hectáreas y cuenta con veinte pistas, tres de ellas son para los partidos internacionales (la pista central "Philippe-Chatrier", con capacidad para 15.059 espectadores, la pista "Suzanne Lenglen", para 10.068, y el "Court 1", para 3.800).

[Fuente: Alejandro Lingenti para relevo.com]

Spencer Gore, primer campeón de Winbledon (1877)

El Campeonato de Wimbledon de 1877 fue un torneo de tenis masculino celebrado en el All England Lawn Tennis and Croquet Club (AELTC) de Wimbledon, Londres. Fue el primer torneo oficial de tenis y, más tarde, fue reconocido como el primer torneo de Grand Slam.
 
El AELTC fue creado en julio de 1868, como el All England Croquet Club. El tenis fue introducido en febrero de 1875 para compensar el decreciente interés en el croquet. En junio de 1877, el club decidió organizar un torneo de tenis para costear las reparaciones del rodillo que utilizaban para el mantenimiento de las canchas. Para el evento se establecieron un grupo de reglas, derivadas de las primeras reglas estandarizadas de tenis establecidas por el Marylebone Cricket Club en mayo de 1875.

La competición de caballeros, el único evento del campeonato, fue disputada en pistas de césped por 22 jugadores, que pagaron una guinea para participar. El torneo comenzó en el 9 de julio de 1877 y la final, retrasada tres días por las lluvias y que tuvo una duración de 48 minutos, se llevó a cabo el día 19 del mismo mes frente a un público de 200 personas. El costo de entrada a la final fue de un chelín. El ganador recibió doce guineas y una copa de plata, valorada en 25 guineas, donada por la revista deportiva The Field.

Spencer Gore se convirtió en el primer ganador de Wimbledon al vencer a William Marshall en tres sets corridos. Con el torneo, el club obtuvo unas ganancias de diez libras y el rodillo fue reparado. Un análisis efectuado después del campeonato llevó a realizar algunas modificaciones a las reglas correspondientes a las dimensiones de las canchas.

Spencer William Gore (Wimbledon, Reino Unido, 10 de marzo de 1850-Ramsgate, 19 de abril de 1906) fue un tenista que, además de ser ganador del primer torneo de Wimbledon en 1877, también fue un jugador de cricket inglés de primera clase, que jugó para el Surrey County Cricket Club (1874-1875).

[Fuente: Wikipedia]

Cristiano Ronaldo, primer jugador en anotar en seis mundiales de fútbol (2026)

Cristiano Ronaldo se convirtió en el primer jugador de la historia del fútbol en marcar en seis Mundiales distintos. La leyenda de CR7 continúa pese a las dudas generadas en torno a su rendimiento en este arranque mundialista. Y lo hizo con un doblete superando a Messi en el número de Mundiales marcando y a su compatriota Eusebio como máximo goleador de Portugal en la Copa del Mundo.

A sus 41 años, hizo historia al anotar el primer gol de Portugal ante Uzbekistán. Cristiano remató de un perfecto derechazo un centro desde la banda de Joao Cancelo y completó su sexto Mundial goleando. Luego hizo el tercer tanto con un remate cruzado.

CR7 ya lleva diez tantos en estas seis ediciones, ya que había anotado goles mundialistas en los años 2006 (1), 2010 (1), 2014 (1), 2018 (4), 2022 (1) y 2026 (2). Estas son las siete selecciones a las que ha goleado Cristiano en los Mundiales: Irán (de penalti en 2006), Corea del Norte (2010), Ghana (2014), 3 a España (uno de penalti en 2018), Marruecos (2018), Ghana (de penalti en 2022) y 2 a Uzbekistán (2026).

Hasta ahora, Cristiano compartía junto a Leo Messi el récord anotador en cinco Mundiales, pero el crack argentino no marcó en 2010 y ahora el portugués lo hizo por sexta ocasión. En donde se muestra intratable en el duelo entre ambos cracks es en la clasificación individual, ya que Messi lidera la lista histórica de goleadores en los Mundiales con 18 tantos, por encima de Kylian Mbappé (16) y Klose (16) y lejos queda Cristiano con 10.

Otro detalle que habla de la grandeza de Cristiano Ronaldo es que ha superado a Eusebio como el máximo goleador en los Mundiales de la selección portuguesa. CR7 ya lleva 10 y Eusebio se quedó en 9.

Los datos hablan por sí solos. Cristiano Ronaldo es historia del fútbol y pese a tener 41 años sigue batiendo récords.

[Fuente: E. C. Serrano para marca.com]

El primer gol de la historia de los mundiales de fútbol fue obra del francés Lucien Laurent (1930)

El 13 de Julio de 1930, en la cancha de Pocitos (por aquel entonces Estadio de Peñarol) el francés Lucien Laurent convirtió el primer gol de la historia de los Mundiales. La Cancha de Los Pocitos fue conocida por ser el Estadio de Peñarol entre los años 1921 y 1933.

Fue sede de la Copa Mundial de Fútbol de 1930 de Uruguay y es el estadio en el que se disputó el primer partido en la historia de los mundiales de fútbol cuando el 13 de julio de 1930 se enfrentaron Francia y México, con victoria del combinado galo por 4-1. En dicho encuentro fue convertido el primer gol de la historia de las contiendas mundialistas, por intermedio del francés Lucien Laurent.

Este escenario fue inaugurado en noviembre de 1921 con un amistoso entre el equipo aurinegro y el River Plate argentino que finalizó igualado 1 a 1.

Peñarol utilizó la cancha de Estación Pocitos, con capacidad para 10.000 espectadores, hasta el año 1933, momento en el que los Carboneros comenzaron a utilizar el Estadio Centenario que había sido construido para el Mundial de 1930.

Fue el Arquitecto Enrique Benech, quién entre los años 2002 y 2006 se dedicó a realizar una exahustiva investigación para determinar el lugar exacto en el que se ubicaba la ya desaparecida cancha y el histórico arco en el que se convirtió el primer gol de los Mundiales.

Hoy en día, en la intersección de Coronel Alegre y Charrúa, se puede encontrar un monumento en recuerdo de la ubicación exacta en la que se encontraba el medio de la cancha del Estadio de Los Pocitos.

Todos los primeros goleadores de cada Mundial de Fútbol:

Uruguay 1930
Lucien Laurent (Francia)
Francia 4 - México 1

Italia 1934
Ernesto Belis (Argentina)
Suecia 3 - Argentina 1

Francia 1938
Josef Gauchel (Alemania)
Alemania 1 - Suiza 1

Brasil 1950
Ademir de Menezes (Brasil)
Brasil 4 - México 0

Suiza 1954
Miloš Milutinović (Yugoslavia)
Yugoslavia 1 - Francia 0

Suecia 1958
Oreste Corbatta (Argentina)
Alemania 3 - Argentina 1

Chile 1962
Héctor Facundo (Argentina)
Argentina 1 - Bulgaria 0

Inglaterra 1966
Pelé (Brasil)
Brasil 2 - Bulgaria 0

México 1970
Dinko Dermendzhiev (Bulgaria)
Perú 3 - Bulgaria 2

Alemania 1974
Paul Breitner (Alemania Federal)
Alemania Federal 1 - Chile 0

Argentina 1978
Bernard Lacombe (Francia)
Italia 2 - Francia 1

España 1982
Erwin Vandenberg (Bélgica)
Argentina 0 - Bélgica 1

México 1986
Alessandro Altobelli (Italia)
Italia 1 - Bulgaría 1

Italia 1990
Oman Biyik (Camerún)
Argentina 0 - Camerún 1

Estados Unidos 1994
Jürgen Klissmann (Alemania)
Alemania 1 - Bolivia 0

Francia 1998
César Sampaio (Brasil)
Brasil 2 - Escocia 1

Corea del Sur y Japón 2002
Bouba Diop (Senegal)
Senegal 1 - Francia 0

Alemania 2006
Philipp Lahm (Alemania)
Alemania 4 - Costa Rica 2

Sudáfrica 2010
Siphiwe Tshabalala (Sudáfrica)
Sudáfrica 1 - Mexico 1

Brasil 2014
Marcelo en propia puerta (Brasil)
Brasil 3 - Croacia 1

Rusia 2018
Yuri Gazinsky (Rusia)
Rusia 5 - Arabia Saudí 0

Catar 2022
Enner Valencia (Ecuador)
Catar 0 . Ecuador 2

Estados Unidos, Canadá y México 2026
Julián Quiñones (México)
México 2 - Sudáfrica 0

[Fuente: peñarol.org, as.com]

Maurice Garin, primer ganador del Tour de Francia (1903)

El Tour de Francia ha llevado al hombre y a la máquina a sus límites desde 1903. Pero las cosas han cambiado mucho desde los primeros días del Tour: de ser una atracción principalmente nacional a convertirse en el mayor acontecimiento deportivo anual de varios días de duración del mundo, atrayendo a miles de millones de fans de todo el planeta. En la carretera, las cosas también son muy diferentes: más seguro, más profesional y un poco menos salvaje.

El primer tour de Francia se celebró en 1903 – con el objetivo de vender más periódicos… Fue creado y patrocinado por el periódico deportivo francés L’Auto, que esperaba que una nueva y ardua carrera de resistencia alrededor del país captara la atención del público y aumentara sus decrecientes cifras de ventas. Estaba en lo cierto. La carrera fue un éxito y decenas de miles de personas se reunieron en París para presenciar la etapa final – al igual que ocurre hoy en día. Pero muchas otras cosas han cambiado radicalmente desde el primer Tour en 1903.

En 1903, las seis monstruosas etapas del Tour de Francia abarcaban un total de 2.428 kilómetros, lo que significaba que algunas carreras se desarrollaban durante la noche a través de carreteras escabrosas y sin asfaltar. Los ciclistas corrían de forma individual, sin el apoyo de un equipo. El ganador del Tour de Francia inaugural, Maurice Garin, que era deshollinador a tiempo parcial, se llevó a casa 3.000 francos, lo equivalente a unos 12.000 euros de hoy. Su margen de victoria fue de casi 3 horas, el mayor de la historia. Un brazalete verde significaba ser el líder de la general. El famoso maillot amarillo no se introdujo hasta 1919.

Los ciclistas del Tour de Francia siempre han estado muy en forma y dedicados a su oficio. Pero en los primeros días de la carrera, los competidores tenían una visión algo más relajada acerca del entrenamiento y la dieta. El alcohol era un básico para muchos corredores, incluso durante la carrera. El ganador del Tour de Francia de 1903, Maurice Garin, era un fan del vino y el tabaco y le gustaba parar en varios bares a lo largo de la ruta para ‘repostar’. En 1935, prácticamente todo el pelotón se detuvo para tomar una copa con los lugareños. Por supuesto, el ejercicio extenuante requiere que los ciclistas ingieran muchos carbohidratos y calorías, pero en aquella época había poca preocupación por el valor nutricional. En 1904 el ganador del Tour de Francia, Henri Cornet, se inclinaba por una dieta que incluía mucho chocolate, té, champán y arroz con leche.

Las limitadas opciones de viaje hicieron que los primeros días del Tour fueran presenciados principalmente por los locales. Los fans franceses que acudían a ver la carrera habitualmente apoyaban a sus héroes locales. En 1904, varios centenares de aficionados trataron de ayudar a Antoine Fauré arrojando clavos y cristales a la carretera para atacar a sus rivales, provocando que incluso un corredor quedara inconsciente. Los responsables de la carrera tuvieron que disparar al aire con pistolas para calmar la situación.

El ciclista francés Maurice Garin, el primer ganador del Tour de Francia, rodó en una bicicleta considerablemente diferente a las que se utilizan en nuestros días (y sin casco). Gracias a un cuadro de acero y llantas de madera, pesaba unos voluminosos 18 kilos, bastante más del doble de lo que pesan actualmente. Las bicicletas no sólo eran pesadas, sino que tenían una sola velocidad, haciendo que las subidas fueran especialmente agotadoras. Para complicar aún más las cosas, los ciclistas corrían solos, sin coches de equipo ni bicicletas de repuesto. Se envolvían en neumáticos de repuesto y cámaras de aire como si fueran cinturones de munición para estar preparados ante los inevitables pinchazos.

[Fuente: continental-neumaticos.es]

El keniano Sabastian Sawe, primer atleta en bajar de las dos horas en una maratón (2026)

El atleta keniano Sabastian Sawe ha hecho historia. El 26 de abril de 2026 en Londres se convertía en el primer hombre en bajar de las dos horas en maratón estableciendo un nuevo récord del mundo con un tiempo de 1:59:30, superando la anterior plusmarca de Kelvin Kiptum quien tenía un registro de 2:00:35 en el maratón de Chicago en octubre de 2023.

Sawe, que precedió en la línea de meta al etíope Yomif Kejelcha (1:59:41) y al ugandés Jacob Kiplimo (2:00:28), rebaja la marca que tenía su compatriota Kelvin Kiptum de 2:00.35 desde el 8 de octubre de 2023 en Chicago (Estados Unidos).

El deportista africano, de 31 años, defendió con éxito el triunfo logrado el año pasado en la capital británica tras completar una increíble carrera, convirtiéndose en el primer ser humano en bajar de las dos horas en un maratón oficial; en octubre de 2019 lo consiguió su compatriota Eliud Kipchoge en Viena (1:59:40), en el evento 'INEOS 1:59 Challenge', pero la marca no se validó por no tratarse de una prueba oficial de World Athletics, por contar con 'liebres' que se turnaban para mantener el ritmo y por entregarse bebidas en bicicleta, fuera de los puntos habituales de avituallamiento.

Sawe no fue el único capaz de rebajar este domingo esa marca mítica en el atletismo mundial, ya que el segundo clasificado, el etíope Yomif Kejelcha, logró entrar con un tiempo de 1:59:41 para firmar el mejor debut en la historia de la distancia. El ugandés Jacob Kiplimo, que hace un mes destrozaba el récord del mundo de medio maratón (57:20), también cruzó la meta mejorando la plusmarca anterior de los 42,195 kilómetros (2:00:28).

[Fuente: rtve.es]

Corebo de Élide, primer campeón olímpico de la historia (776 a.C.)

Corría el año 776 a.C. cuando un evento sin precedentes se celebró en Olimpia, en la antigua Grecia. Hablamos de los Juegos Olímpicos en la Antigüedad, una serie de competiciones deportivas que marcaron el inicio de una tradición que ha perdurado más de mil años y que inspiró la creación de los Juegos Olímpicos modernos, recuperados en 1896 en Atenas.

En estas primeras olimpiadas, como ocurre ahora en los JJOO, había distintas disciplinas en las que los jugadores podían competir; estas recibían el nombre de agones. Había agones atléticos (carrera, salto de longitud, lanzamiento de disco, lanzamiento de jabalina…), pero también luctatorios (lucha, pugilato…) e hípicos (carreras de carros y caballos).

Los primeros registros escritos revelan que el primer campeón olímpico de la historia fue un hombre llamado Corebo de Élide, que ganó la carrera “stadion”, la competición principal de los primeros Juegos Olímpicos del año 776 a.C que consistía en una carrera de unos 600 pies (192,27 m. de longitud). El campeón trabajaba como panadero y era originario de Élide, región del Peloponeso.

En tiempos de Corebo, los atletas aún competían con ropa, porque la tradición de correr desnudos no se había establecido todavía. Esta costumbre surgió varias décadas después, alrededor del 720 a.C., y se convirtió en una característica típica de los Juegos Olímpicos antiguos.

Correr desnudo se consideraba una forma de celebrar el cuerpo pero, sobre todo, de mostrar respeto hacia los dioses. Al final, estos primeros juegos tenían un importante componente religioso y ceremonial, ya que se celebraban en honor a Zeus y otros dioses. Quitarse la ropa era una manera de competir con pureza y sin ningún tipo de artificio.

Al proclamarse vencedor de la competición, Corebo recibió la mítica corona de ramas de olivo, un símbolo de victoria y honor que se otorgaba solo a los campeones de estas primeras olimpiadas. Años más tarde, el historiador Pausanias mencionó en uno de sus libros que la tumba del panadero se encontraba en el límite de la región de Élide, cerca del río Ladón, subrayando la importancia que se le daba en la región.

Los Juegos Olímpicos antiguos continuaron celebrándose hasta el año 393, cuando el emperador Teodosio I, que era cristiano, prohibió todos los festivales de carácter pagano. Las olimpiadas llegaban a su fin después de casi 12 siglos en funcionamiento. Hubo que esperar 1.500 años más para que los Juegos Olímpicos resurgieran y se convirtieran en al espectáculo mundial que son hoy.

[Fuente: eldiario.es]

Los primeros árbitros de fútbol (1863)

Antes de las tarjetas, los silbatos y las reglas escritas, el fútbol se jugaba más por acuerdo que por norma. La figura del árbitro, hoy indispensable, apareció mucho después de que naciera el juego. Quienes fueron los primeros árbitros de la historia y cómo se regulaban los partidos, revela la historia de cómo el deporte pasó del caos a la organización.

En los orígenes del fútbol, a mediados del siglo XIX, los partidos se disputaban entre escuelas y clubes británicos, cada uno con sus propias reglas. No existía un juez central: las disputas se resolvían entre los propios capitanes, en un gesto de caballerosidad deportiva.

Según los archivos de la Football Association (FA), en 1848 se redactaron las Reglas de Cambridge, una de las primeras tentativas por unificar criterios. Sin embargo, los conflictos dentro del campo seguían siendo frecuentes. A partir de 1863, con la creación de la FA inglesa, se estableció la figura del umpire, un representante de cada equipo encargado de resolver las discusiones. Cuando los umpires no se ponían de acuerdo, un tercero —el referee— intervenía para decidir.

Este modelo se consolidó hasta que, en 1891, la IFAB (International Football Association Board) estableció oficialmente que el referee debía ser independiente y único, con autoridad total dentro del campo. Ese fue el nacimiento del árbitro moderno.

El primer silbato usado en un partido oficial data de 1878. Antes, los árbitros daban órdenes con la voz o con pañuelos. Con la expansión del fútbol profesional, surgió la necesidad de imponer disciplina. Así, en 1970, durante el Mundial de México, la FIFA introdujo las tarjetas amarilla y roja, inspiradas en un sistema visual ideado por el árbitro inglés Ken Aston. Desde entonces, las decisiones arbitrales se volvieron universales y reconocibles en cualquier idioma.

La IFAB, formada por la FIFA y las cuatro asociaciones británicas (Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte), sigue siendo el único organismo autorizado para modificar las reglas del fútbol. Cada año revisa los reglamentos con base en estudios técnicos, evolución del juego y nuevas tecnologías como el VAR o el fuera de juego semiautomático. Gracias a esa regulación, el fútbol mantiene un equilibrio entre tradición y modernidad.

De los capitanes que resolvían discusiones en la cancha a los árbitros que hoy manejan tecnología avanzada, el camino fue largo pero necesario. La figura del juez no solo ordenó el juego: lo hizo posible.

[Fuente: elviejovar.com]

Primer Campeonato de Liga de Baloncesto en España (1956)

Viajamos 68 años hacia atrás en el tiempo (artículo escrito el 31 de marzo de 2025) para escribir en presente cómo fue aquel 31 de marzo del 57 en el que nació la Liga. El contexto, la gestación, el formato, los equipos, la ilusión, la previa...

Hoy es el gran día. El básquetbol en nuestro país está a punto de entrar en una nueva era con el comienzo de la Liga Nacional de Baloncesto. Este domingo 31 de marzo, los seis equipos más potentes del panorama nacional abrirán el telón de una competición que promete marcar un antes y un después en el desarrollo de este deporte en España.

Qué lejos queda aquel ensayo de 1946, con una competición no oficial y de carácter experimental que pretendió convertirse en referencia para terminar quedándose en el intento. Pese a sus buenas intenciones, aquel torneo con 4 equipos de Cataluña y 3 de Castilla que se llevó el Barça no tuvo continuidad. Ni dinero. Especialmente, fue una cuestión de dinero.

Han pasado ya once años. El planeta ha cambiado. España, también. Mientras lejos de nuestras fronteras el mundo habla de la carrera espacial iniciada por la URSS con el envío del Sputnik I o de la Comunidad Económica Europea (CEE) y su mercado común, aquí la sociedad empieza a vivir grandes cambios debido al boom del turismo y el deporte no deja de crecer.

El básquetbol lo hizo de su mano. Llega a más lugares, el nivel aumenta y la pasión se desborda, contagiada por el éxito de la Selección Española en los Juegos del Mediterráneo del 55. El respaldo de los aficionados parece asegurado para una idea que comenzó a gestarse en el pasado mes de junio, durante la final de la Copa del 56, en un espectacular Real Madrid-Aismalíbar resuelto a favor de los blancos en la prórroga.

Y es que, el pasado año, con la creación de la primera Copa de Europa de fútbol de la mano del diario galo L'Equipe, un hombre, un adelantado a su época, Raimundo Saporta, decidió que la idea era aplicable al mundo de las canastas. La exigencia de la FIBA de reunir solo a los campeones de cada país impulsó el proyecto de la Liga, considerado, hasta el momento, el ensayo más serio en el plano organizativo del baloncesto español.

Hasta este histórico 31 de marzo, la dinámica era celebrar campeonatos regionales y la ya clásica Copa. Sin embargo, habían surgido voces críticas, muchas de ellas de mucho peso, acusando al anterior sistema de obsoleto, excesivamente corto e incluso aburrido, especialmente en sus primeras fases, con resultados abultados y previsibles. "Nos pasamos temporadas con únicamente 4 o 5 partidos interesantes. Con la Liga habrá que superarse constantemente", apuntó Ruiz Argiles, técnico del CB Estudiantes.

El crear un sistema con clasificación, puntos y calendario definido parecía una tarea ardua, mas la labor ha sido velozmente organizada por Saporta, tesorero del Real Madrid desde 1952 y elemento clave en la puesta en marcha de la Liga. Su idea, tan sencilla como compleja, fue la siguiente: La FEB, a través del Comité de Organizaciones Internacionales (COI), correría con todos los gastos de desplazamiento, alojamiento, árbitros y hasta alquiler de cada recinto. A cambio, se llevaría los ingresos por taquillaje y publicidad.

La clave, generar una bolsa en común con las recaudaciones para limitar dispendios económicos y buscar un formato liguero que minimizara al máximo todos los gastos posibles. Así es la Liga diseñada para revolucionar por siempre el baloncesto español.

El formato

La primera de las Ligas contará con 6 equipos: 4 de Cataluña (CF Barcelona, Club Juventud de Badalona, CB Aismalíbar y Orillo Verde) y 2 de Castilla (Real Madrid CF y CB Estudiantes), clasificados todos ellos a través de sus resultados en los campeonatos regionales. El formato presenta enfrentamientos de todos contra todos a doble vuelta, en un único grupo. Dos puntos por ganar, uno por la derrota y cero por no presentarse, además de sanción económica. No está contemplado el empate, con prórrogas de cinco minutos para decidir el ganador en caso de igualdad al final del tiempo reglamentario.

Cada equipo jugará 10 partidos, si bien habrá 13 jornadas. La idea para ajustar al máximo el presupuesto consiste en desplazamientos dobles de Barcelona a Madrid y viceversa. Es decir, dos equipos catalanes viajando juntos a la capital o los dos madrileños desplazándose a tierras catalanas para disputar un par de partidos el fin de semana contra sus rivales. Jugarán un duelo el sábado, otro el domingo, y vuelta a casa. Los días pueden cambiar en función de los horarios y vicisitudes del viaje, contemplándose la posibilidad de jugar tanto por la mañana como por la tarde de un mismo día si el horario del ferrocarril o del desplazamiento aéreo lo requieren.

Con dos equipos descansando por jornada, al término de las 13, disputadas en solo 49 días, el que tenga más puntos será campeón. En caso de empate, se mirará el goal-average de cada contendiente. Y no solo habrá premio para el líder definitivo: los 4 primeros se clasificarán par la Copa del Generalísimo, a disputar en Vigo entre el 14 y el 15 de junio.

Seis equipos, cinco ciudades… y solo dos sedes. Todos los choques de Madrid se jugarán en el Frontón de Fiesta Alegre y, los de Barcelona, en el Palacio Municipal de Montjuic, estrenado recientemente con la disputa de los Juegos del Mediterráneo. Hay que reconocer el esfuerzo de cada contendiente.

Juventud de Badalona, Aismalíbar de Sabadell y Orillo Verde, de Montcada, se desplazarán a Barcelona para sus encuentros, mientras que el cuadro barcelonista ha aceptado trasladarse desde su pista en el Estadi de Les Corts. El requisito de la competición de jugar en pabellones cubiertos ha provocado, igualmente, que el Estudiantes también deba disputar sus encuentros en el Frontón de Fiesta Alegre. A cambio de tanto sacrificio, los jugadores tendrán la garantía de disponer de agua caliente en sus duchas.

En cuanto al presupuesto, de 250.000 pesetas, se reservan 96.000 pesetas para el desplazamiento de los equipos y 8.000 para el de los árbitros, misma cifra que para el viaje de los directivos. Al final de la temporada liguera, en caso de beneficios, se repartirán entre los equipos en función de su clasificación definitiva.

Esta Liga pionera pretendió contar con clubes de Aragón y Vizcaya, tierras donde el básquetbol crece a pasos agigantados, si bien se descartó en primera instancia la participación del Helios de Zaragoza y del Águilas de Bilbao para ajustarse al presupuesto marcado. Eso sí, la intención es que, a corto plazo, el número de equipos en liza vaya aumentando paulatinamente. Para ello se pone en marcha el Trofeo Gonzalo Aguirre, la segunda división en la práctica, con doce equipos divididos en cuatro grupos. La fase final de ascenso se jugará en Fiesta Alegre, en el marco de la celebración de una de las jornadas ligueras.

El anhelo de cada uno de los seis participantes de esta primera Liga, levantar el próximo 19 de mayo el trofeo del campeón, que llevará el nombre de Jesús Querejeta. El galardón representa a un jugador anotando una canasta de espaldas. Es el objeto más preciado.

Así se presenta la primera jornada

Se acabaron las hipótesis y los pronósticos. Tiempo de realidades. Desde este mismo domingo 31 de marzo, la pista dictará sentencia, con el balón "Líder", grande, de cuero e impermeable, como juez más neutral. 68 jugadores, sin que nadie llegue a los 2 metros -195 centímetros es el tope, con solo 5 jugadores por encima de los 190-, persiguen el sueño de inscribir su nombre para siempre en la historia de la Liga.

Entre ellos, los Kucharski, Brunet, Díaz Miguel, Trujillano, Bonareu, Imedio, Bassó, Joaquín Hernández, Bassó o los hermanos Martínez, héroes en los pasados Juegos del Mediterráneo y estrellas de la temporada 2016-17 de un torneo que se moverá entre lo estelar y lo amateur.

Porque el mismo curso en el que se han visto fichajes sorprendentes y astronómicos seguirá, en su gran mayoría, habiendo jugadores que no pueden vivir del baloncesto, sin contrato, condenados a tener un trabajo paralelo que les limite el tiempo de entrenamiento. Incluso a través del mismo club, como en el caso del Orilla Verde, que ofrecía puestos de trabajo en la empresa textil a los jugadores como incentivo para poder ficharlos. Tampoco faltarán estudiantes obligados a hacer malabarismos para poder jugar la Liga sin dejar de lado sus carreras, con la dificultad de su corta experiencia en viajes tan largos y lejanos.

Eso sí, los jugadores, cuyo nivel crecerá al mezclarse ambas escuelas baloncestísticas, acabarán haciendo buenas migas con sus propios rivales al tener que compartir tantas horas de viaje. En cuanto al alojamiento, la facilidad de clubes como el Real Madrid para encontrar hotel contrasta con la modestia de un Estudiantes que dormirá en pensiones en sus viajes a la Ciudad Condal.

En unos días en los que todo el deporte nacional habla de la gesta del ciclista Miguel Poblet en la Milán San Remo o de la exhibición de España en fútbol frente a Bélgica (5-0), el básquetbol se ha colado en las primeras páginas por el arranque de un torneo que tomará el testigo, en cuanto a expectación, a la ilusionante ronda de partidos internacionales de la Selección Española de básquet, con Portugal, Bélica, Francia, Austria e Italia comprobando de primera mano el salto dado.

Del mismo modo, tampoco faltó en la previa la polémica, con el Estudiantes recusando la figura del colegiado Eduardo Hernández Villamil, por su pasado madridista en su época de jugador, allá por la pasada década de los 40. Ruiz Argilés, técnico colegial, protestó la medida de su propio club, destacando la "seriedad e imparcialidad" del árbitro.

El otro gran aliciente que ha de empujar a los espectadores a armarse de paciencia a la hora de coger el tranvía o el bus para asistir a la cita es el de los precios, absolutamente populares, con el objetivo de llegar al mayor número de personas posible. Por 5 pesetas, se podrá ver el mejor básquetbol del país. Por 20, además, se podrá hacer desde las mejores localidades de cada cancha.

El torneo, que iba a arrancar este sábado 30 de marzo, se retrasó un día, por lo que habrá doble jornada entre el domingo 31 de marzo y el lunes 1 de abril. Eso sí, nada de viajes en el estreno liguero. Doble encuentro catalán tanto un día como otro y derbi madrileño en el Frontón de Fiesta Alegre para abrir fuego. Los desplazamientos y los piques castello-catalanes, desde la Jornada 3.

A las 18h será el turno del CF Barcelona-CB Aismalíbar, que tendrán el honor de disputar el primer partido histórico de la Liga. A las 19:30, siempre con la bella bóveda del Palacio de Deportes de Montjuic como testigo, será el turno del Juventud-Aismalíbar, con el Real Madrid y el Estudiantes trasladando a la noche el morbo de su duelo fraticida. Eso sí, hay cambios en la jornada del lunes, a causa de la carrera ciclista en el Circuito de Montjuic de ese día. A las 18:30, Barcelona-Orillo Verde y, a las 20h, Juventud-Aismalíbar. Empero, para nadie existe el horizonte más allá de la Jornada 1 para los ilusionados equipos, con tres partidos apasionantes para entrar en la historia por la puerta grande.

Barcelona CF-CB Aismalíbar de Montcada

El 6 veces campeón de España contra el actual subcampeón, que rozó el título copero hace meses, cediendo solo en la prórroga frente al Real Madrid. Francisco Ortiz, técnico barcelonista, dirige un equipo que anuncia revolución y cambio generacional en esta misma temporada. Los jóvenes piden paso y pueden ser la gran sorpresa de inicio frente a los de Montcada.

La guinda, el fichaje de Juanito Canals para completar, junto a Masferrer y Parra, un trío de ensueño con olor a verdinegro. Él será el encargado de parar a Kucharski. Junto a ese triángulo, el techo de la Liga, Bellmore (1,95), además de los Lovrics, Cano, Pérez Loriente o el tirador nacido en Mataró Bonarau, lesionado en el partido de España contra Austria y con el brazo escayolado, baja para estas semanas. La gran duda es ver cómo responde el equipo al infortunio, después de despertar numerosos fantasmas en la final del Campeonato de Cataluña.

Ortiz, también seleccionador catalán, se mostró muy ambicioso horas antes de que el balón esté en el aire: "Lucharemos por ser campeones de la primera Liga Nacional. Esta competición dará más cantidad de participantes y, a mayor cantidad, mayor calidad".

Por su parte, en el CB Aismalíbar, un nombre es subrayado en rojo dentro del vestuario, dentro de la Liga Nacional y dentro de la historia del baloncesto español. Se llama Eduardo Kucharski, tiene 31 años y su inspiración puede marcar el destino del cuadro catalán.

Genio y figura, referencia indiscutible, capaz de tirar con una mano por encima de la cabeza, uno de los pioneros del tiro en suspensión y un talento incontenible sobre la pista, Kucharski lleva su sabiduría y su magia al otro lado de la pista. Así pues, ejerce de jugador-entrenador, liderando en jugadas y propuestas de juego a un conjunto reforzado con la llegada de Navarro y el argentino Folgosa, de pasado barcelonista. Estarán igualmente el boricua Jorge Cuello y los Riera, Jordá, Gorina o Salanova.

De estilo táctico, lastrado por las bajas y por la plantilla que pudo presentar este equipo a la Liga de no haberlas tenido, la escuadra de Montcada tiene retos modestos en este curso: "En esta primera edición de la Liga, mi equipo tiene menos posibilidad de éxito que el resto de participantes, pero lucharemos con entusiasmo".

Juventud-Orillo Verde

El segundo partido que verá el Palacio de Deportes de Montjuic está marcado, claramente, por el duelo entre Brunet y Lluis, líderes de talento, muy destacados en sus conjuntos y con el seleccionador nacional mirando de reojo. De hecho, Lluis fue el gran triunfador del último Italia-España, sorprendiendo a propios y a extraños.

El Juventud de Badalona, triple campeón de España, viene de ponerse la corona en Cataluña y es dirigido por el estratega Joaquín Broto, recibido con honores en su regreso, pese a pasar por el vecino barcelonista. Brunet, capitán y faro. El anotador Bassó, su mejor escudero. A veces individualista, el mote de "El Melonero de la Penya" de Bassó siempre irá ligado a su figura. Nelo Carbonell es el único fichaje de un club que confía en su cantera, con varias perlas de futuro como el reboteador Auladell, Granados, Colomé o Enseñat que aún parecen algo verdes como para dar demasiada guerra.

Enfadado por el desmantelamiento sufrido de manos del Barcelona, los badaloneses han llegado a un pacto de caballeros con el mismísimo Saporta, que les sedujo y empujó a la nueva competición liguera tras darle la palabra al club de que no tentarían a ninguno de sus jugadores sin acuerdo previo con el club. Al poco de esa curiosa alianza, Saporta fue nombrado socio de honor del Juventud.

Pese a su exagerada bisoñez, con 5 jugadores con 19 o menos años y solo un par mayores de 22, Joaquín Broto apunta alto: "El Joventut puede realizar el mejor papel. Este club siempre participa con ese objetivo. Si no ganamos el título, por lo menos esperamos quedar detrás del Real Madrid. A mi juicio, el favorito".

En el bando rival, el Orillo Verde, los de Sabadell intentarán quitarse su maleficio contra los badaloneses con una plantilla llena de contrastes. El más veterano del campeonato, Emilio Galve (33 años), compartirá vestuario con la ya más realidad que promesa Josep Lluis Cortés, que aterriza, a sus 19 años, directo del Círculo Católico Badalonés. Pura clase, pura velocidad, llamado a ser el base de la Selección durante muchos años y a hacer una carrera larga y feliz en el mundo del básquet.

Cataluña, su vivero. El antiguo seleccionador Fernando Font avaló la contratación de Gumbau y Sánchez, del Sant Adrià, y del especialista ofensivo Soro, del Barça. Oller y Massaguer, llegados la pasada campaña procedentes del Juventud, completan un conjunto imprevisible y peligroso, que aprovechó para lamentar el cambio de cancha: "Jugar en el Palacio en lugar de hacerlo en la pista del Sabadell nos perjudica. Una gran parte de la afición se queda sin poder ver los partidos y los que pueden ir se oyen menos al estar las gradas más alejadas de la pista".

Eso sí, el antiguo seleccionador Fernando Font lo tiene claro, convencido de que su equipo dará la cara y tendrá opciones de título hasta el final: "Haremos un papel lúcido. Mi equipo se inspira siempre en ideas ortodoxas del baloncesto".

Real Madrid-Estudiantes

El derbi. Enemigos íntimos, condenados a entenderse, al compartir viaje en cada uno de sus desplazamientos a Barcelona. El duelo que parece más desnivelado, viendo la inversión de unos y los escasos recursos de otros, que desean compensar con su ilusión la inmensa clase de su oponente.

Ignacio Pinedo, tras colgar las botas y pasarse al mundo de los entrenadores, lleva la pizarra de una escuadra etiquetada en la prensa especializada como "auténtica constelación de estrellas", sin rival en tierras castellanas. Calidad a raudales y futuro, mucho futuro, ya que ningún jugador supera los 26 años. Alfonso Martínez, 192 centímetros de anotación compulsiva, aún tiene 20 primaveras. Junto a él, el sólido José Luis, su hermano, procedente del Aismalíbar. 150.000 pesetas por año para cada uno, además de manutención y vivienda. El completísimo Joaquín Hernández (con pasado belga y elegido mejor jugador del 56) y los puertorriqueños Brindle y Murati, la escuela americana al servicio del Real Madrid, completaban un equipo temible con la suma de los Trujillano, Bonet, Herreras, Crespo, Alcántara o Imedio.

Con la corona europea en la mente como fin último el Real Madrid se estrenará en Liga tras arrasar en Castilla y, además, lucirse en ataque en la previa, con 111 puntos de media en los últimos 4 partidos y victorias de postín en los prestigiosos torneos de Gijón y Vigo -con Pedro Ferrándiz al mando-, que no han hecho perder la perspectiva a Pinedo: "Va a ser muy difícil, de punta a cabo. Intentaremos ganar la Liga pero es más fácil decirlo que hacerlo. En Cataluña hay grandes equipos".

Enfrente tendrá a un Estudiantes formado, no podía ser de otra forma, por colegiales del Instituto Ramiro de Maeztu. El más modesto de todos, el del amauterismo total, con 22.483 pesetas gastadas a duras penas en chándales y dos equipaciones -la azul de las ciencias y las letras y la roja de visitante- para cada jugador, pendientes de apuntes y exámenes.

El "Niño" Abréu y sus tiros de media distancia, José Garrido y su experiencia al otro lado del charco. Los lanzamientos en carrera de Salaverría. O la aportación de los Pérez, Codina, Oliveras, Gallego o el americano Presto. Todo suma pero, ni combinado virtudes, las expectativas con ellos mejoran en demasía.

Su derrota amplia en la final castellana contra el Real Madrid, el día de la gran nevada, no invita al optimismo. Y abandonar su cancha, no cubierta, y saber que ni la construcción de La Nevera, ya en marcha, aliviará su pequeño problema, le llenó de impotencia. Sin embargo, las sorpresas en deporte siempre llegaron sin avisar.

"El Estudiantes es el equipo más modesto de la Liga", recuerda el veterano preparador Ruiz Argiles. "La Liga Nacional influirá de forma notoria. Nuestra pretensión es clasificarnos bien. Un tercer puesto nos satisfaría. El primero creo que será para el Real Madrid". Desde luego, sus aficionados desean que los pronósticos de su propio entrenador no se cumplan para poder cantar, esta vez más fuerte que nunca, el viejo y pegadizo** 'Dicen que se ha muerto Garibaldi, uh, uh…"**

Este es el programa, desde las 18 horas, de una fecha especial e histórica para nuestro básquetbol, que puede consolidarse, crecer y romper todos sus moldes el día de mañana gracias a este enorme paso que se dará desde hoy. La profesionalización queda mucho más cercana. La nueva era ya está aquí. Quien sabe… quizá dentro de 68 años se siga recordando y escribiendo con admiración lo que nació este día.

[Fuente: Daniel Barranquero para acb.com]

Mundial de Fútbol 2026: Primera vez que se otorga a tres países anfitriones y primera vez que participan 48 selecciones (2026)

La Copa Mundial de la FIFA México/Estados Unidos/Canadá 2026 será la vigésima tercera edición de la Copa Mundial de Fútbol organizada por la FIFA y se desarrollará del 11 de junio al 19 de julio de 2026 en América del Norte: Canadá, Estados Unidos y México. Es la primera vez que se otorga la sede a tres países. México será el primer país en organizar tres copas del mundo (después de 1970 y 1986), Estados Unidos será el sexto en albergar al menos dos ediciones (tras 1994) y Canadá será sede por primera vez.

Este torneo será el primero en incluir 48 equipos, una expansión de dieciséis. La oferta norteamericana superó la oferta rival de Marruecos durante la votación final en el 68.º Congreso de la FIFA el 13 de junio de 2018 en Moscú. El evento volverá a su calendario tradicional de verano del hemisferio norte después de que la edición anterior en Catar se celebrara en noviembre y diciembre.

La fase final de la Copa Mundial de Fútbol de 2026 se divide en dos partes, la fase de grupos y la fase de eliminación directa; esta incluye cinco rondas (dieciseisavos de final, octavos de final, cuartos de final, semifinales y final).

Las 48 selecciones participantes se distribuirán, mediante el sorteo final, en doce grupos de cuatro equipos cada uno. En cada sector, las selecciones se enfrentarán entre sí de acuerdo con un sistema de liguilla, donde la victoria valdrá tres puntos; el empate, uno; y la derrota, cero. La última jornada de cada grupo deberá disputarse el mismo día a la misma hora. Al concluir la fase de grupos, clasificarán a la fase de eliminación directa los dos primeros lugares de cada sector, de acuerdo a su puntaje y los criterios de desempate; también clasifican a la ronda de eliminación directa, los ocho mejores terceros lugares, de acuerdo a una tabla general de estos, donde se contemplen puntaje y criterios de desempate.

En este mundial se destaca el regreso de algunos equipos que no se clasificaban hace tiempo a una fase final, como Haití y República Democrática del Congo desde 1974; Irak desde 1986; Austria, Escocia y Noruega desde 1998; también regresan Turquía desde 2002; República Checa desde 2006; Nueva Zelanda, Paraguay y Sudáfrica desde 2010 (siendo este último país el anfitrión en esa ocasión); Argelia, Bosnia y Herzegovina y Costa de Marfil desde 2014; y Colombia, Egipto, Panamá y Suecia desde 2018.

Además, 26 de los 32 equipos clasificados al mundial anterior vuelven a hacer su aparición, incluyendo el entonces anfitrión Catar, quien aseguró su participación por primera vez mediante la fase de clasificación. Se destaca la ausencia de las selecciones que estuvieron en el certamen anterior, Camerún, Costa Rica, Dinamarca, Gales, Polonia y Serbia.

Mientras que Rusia sigue descalificada por la invasión a Ucrania; Italia es el único campeón mundial ausente, siendo la tercera vez consecutiva que no logra clasificar. Finalmente, Cabo Verde, Curazao, Jordania y Uzbekistán son los únicos debutantes al clasificarse por primera vez.

Grupos del Mundial 2026:




























El 25 de septiembre de 2025 fueron presentadas las mascotas oficiales del torneo; sus nombres son Maple, Zayu y Clutch. Maple, es un alce canadiense antropomórfico, aparece en rojo y representa la creatividad y la resiliencia; es portero y se inspira en la hoja de arce, símbolo nacional de Canadá. Zayu, un jaguar mexicano antropomórfico, viste el tradicional verde y juega como delantero; inspirado en la importancia del animal para las civilizaciones antiguas, simboliza fuerza, agilidad y orgullo cultural. Clutch, un águila calva americana antropomórfica, viste el uniforme azul de la selección estadounidense y simboliza la valentía, el liderazgo y la unidad, jugando como mediocampista.

El 2 de octubre de 2025 fue presentado el balón oficial del certamen, de nombre Trionda, fabricado por Adidas. Su diseño consta de tres colores principales, rojo, verde y azul, sobre una base blanca; la palabra «Trionda» hace referencia a los tres países organizadores del torneo y aparece junto al logo distintivo del torneo. La iconografía de la pelota incluye imágenes alusivas a los tres anfitriones, la hoja de maple canadiense en un tono rojo, el águila real mexicana con un fondo verde, y una estrella estadounidense en tonalidad azul. Las líneas doradas representan al trofeo de la Copa Mundial.

[Fuente: Wikipedia]

Don Lippincott, primer plusmarquista oficial de los 100 metros lisos, con una marca de 10.6 segundos (1912)

Los 100 metros lisos se ve como la prueba definitiva para los mejores velocistas del mundo y el récord del mundo en esta disciplina generalmente otorga el nombramiento del 'Hombre más rápido del mundo'.

El primer récord del mundo en 100 metros lisos ratificado por la IAAF tuvo lugar en 1912, cuando el estadounidense Donald Lippincott marcó un tiempo de 10.6 segundos en la ronda de clasificación de los Juegos Olímpicos de Estocolmo 1912. En la siguiente mitad de siglo, los récords se tomaban a mano, antes de que el cronómetro automático se convirtiera en un requerimiento para marcar los récords del mundo en 1977. En este momento fue también cuando los tiempos pasaron a tomarse en centésimas en vez de en décimas de segundo. Donald "Don" Fithian Lippincott (1893-192) era natural de Philadelphia.

Desde 1987, el récord del mundo de los 100m masculino no duraba más de tres años y tres meses. Esto sucedió así hasta que la leyenda jamaicana Usain Bolt batiera el récord del mundo en agosto de 2009, hace 13 años. El tiempo de Bolt de 9.58 segundos se dio porque el jamaicano corrió a unos impresionantes 44.72 km/h cuando alcanzó la final de los 100 m del Campeonato del Mundo de Atletismo de Berlín 2009. Ningún otro velocista ha batido la barrera de los 9.60 segundos. Bolt registró 9.63 segundos en Londres 2012 y Tyson Gay y Yohan Blake llegaron a 9.69 segundos en 2009 y 2012, respectivamente.

Después del récord oficial de Lipincott en 1912, pasaron nueve años hasta que la marca se rompiera. Lo hizo Charley Paddock, de Estados Unidos, cuando lo rebajó por dos décimas de segundo. Entonces, en 1921, el nuevo récord del mundo pasó a ser de 10.4 segundos. Otros nueve años transcurrieron hasta que el canadiense Percy Williams marcara un nuevo récord en 1930. Pero debido a la naturaleza de tomar los tiempos manualmente (y solo tomados con décimas de segundo), seis hombres más pudieron igualar el récord de 10.3 segundos antes de 1936, cuando Jesse Owens bajó la marca a 10.2 segundos. Solo un año antes, Owens logró lo que se ha llamado como 'los mejores 45 minutos en el deporte', cuando consiguió batir los récords del mundo en carrera de 100 yardas (9.4), en salto de longitud (8.13 metros), carrera de 200 yardas (20.3 segundos) y carrera de 200 yardas con vallas bajas (22.6 segundos) en el Campeonato Big Ten en Michigan, Estados Unidos.

Dos meses antes de los Juegos Olímpicos de 1936 en Berlín, Owens rompió el récord mundial oficial de 100m con una impresionante carrera de 10.2 segundos en los NCAA Track and Field Championships. En Berlín 1936 logró cuatro oros, que hicieron de aquella una actuación legendaria en la capital de Alemania. Sin embargo, aunque su récord en los 100 metros fuera igualado en 10 ocasiones, se necesitaron 20 años para que alguien lograra rebajarlo.

El récord cayó de la mano de otro estadounidense: Willie Williams le arrebató el título de 'hombre más rápido del mundo' con un tiempo de 10.01 segundos en 1956. Después de que Armin Hary, de Alemania Oeste, corriera en 10 segundos en 1960, la atención pasó en ver quién sería el primer hombre en romper la barrera de los 10 segundos. El mundo tendría que esperar ocho años para que el estadounidense Jim Hines marcara un tiempo de 9.9 segundos en junio de 1968. Después, él mismo marcó un tiempo, con cronómetro automático, de 9.95 segundos en los Juegos Olímpicos de México 1968. Esta marca se matuvo sin batir durante 14 años, ocho meses y 19 días.

Se esperó hasta 1991 para que alguien batiera oficialmente los 9.9 segundos. El estadounidense, y nueve veces ganador del oro olímpico, Carl Lewis paró el cronómetro en 9.86 segundos en Tokio. Ocho años después, Maurice Greene, de Estados Unidos, logró un tiempo de 9.78 segundos para, finalmente, bajar de los 9.8 segundos en Atenas, Grecia.

Desde 2005, los atletas de Jamaica han dominado en la lista de récord del mundo en 100m. Asafa Powell marcó cuatro récords del mundo, y el más bajo fue de 9.735 segundos, antes de que emergiera el 'Rayo' Usain Bolt. La primera vez que Bolt rompió el récord del mundo fue con 9.72 segundos en mayo de 2008, después de superar su propia marca dos meses después para lograr el oro olímpico en Beijing 2008 con un tiempo de 9.69 segundos. Pero lo mejor estaba por llegar. En un sprint impresionante, nunca visto hasta la fecha, Bolt cruzó la línea de meta en el Mundial de Berlín 2009 con un tiempo de 9.58 segundos; un récord del mundo que todavía está vigente.

¿Quién conseguirá ser el siguiente atleta en ser nombrado el 'Hombre más rápido del mundo'?

[Fuente: olympics.com]

Nadia Comaneci, primer 10 absoluto en gimansia artística, y fue en barras paralelas (1976)

Si hablamos de la Historia de la Gimnasia Artística, el primer nombre que siempre aparece es el de Nadia Comaneci porque es, sin duda, la gimnasta que revolucionó y popularizó este deporte.

Considerada como la mejor gimnasta de todos los tiempos, Nadia Comaneci nació un 12 de noviembre del año 1961 en Onesti, Rumanía. Siendo una niña fue descubierta por su entrenador, Bela Karolyi, cuando tenía tan sólo seis años. Karolyi supo que estaba ante un prodigio de la gimnasia nada más verla. No se equivocaba porque en 1970 empezó a obtener sus primeras victorias en categorías juveniles y en 1974 ya era Campeona Juvenil Mundial.

En la categoría absoluta, en su primera actuación en competición internacional durante los Campeonatos de Europa celebrados en Skien (Noruega), en 1975, superó a la pentacampeona de Europa la rusa Lyudmila Turishcheva y mostró sus credenciales para lograr el Oro Juegos Olímpicos de Montreal (1976). Unos meses antes del comienzo de los Juegos triunfó en Nueva York tras realizar un doble mortal de espaldas en la salida de su ejercicio de asimétricas. Era la primera mujer en lograrlo en una competición.

Pero fue en Montreal donde comenzó la leyenda de una de las más grandes deportistas de la historia. Nadia Comaneci era el nombre más repetido durante aquellas semanas, no sólo porque obtuvo cinco medallas (tres de oro, en paralelas, barra y en la general, una de plata y otra de bronce), sino que además consiguió lo que nadie hasta ese momento: fue la primera gimnasta en obtener un perfecto 10, la máxima puntuación según los varemos de la época. Era algo tan difícil que incluso las pizarras electrónicas que marcaban las notas no tenían los caracteres para el 10 así que tras la actuación de Nadia Comaneci la pizarra marcaba un 1.00. Pero todo el mundo sabía que ese ejercicio de paralelas era un 10.

Esa misma noche, recibió otro 10 en la barra de equilibrios, su otra especialidad. Al día siguiente, la prensa de todo el mundo la consagraba como leyenda y la gimnasia deportiva, como se llamaba entonces, se convirtió en el deporte olímpico con mayores audiencias televisivas. La gente se sintió atraída por un deporte que hasta entonces sólo estaba al alcance de una minoría. En Montreal Nadia logró siete dieces durante toda la competición, (cuatro en las asimétricas y tres en la barra de equilibrio), y se convirtió en la Campeona Olímpica de Gimnasia más joven de la historia. Había nacido una estrella.

Nadia, que tan sólo tenía 14 años, no estaba preparada para lo que se le vino encima después de estos éxitos en la gimnasia: La presión mediática mundial, los compromisos con las federaciones y patrocinadores y las exigencias del gobierno comunista de Ceaucescu en una época en la que la Guerra Fría entre Estados unidos y los países del otro lado del telón de acero, como era el caso de Rumanía, estaba en pleno apogeo. Sin embargo, su popularidad siguió creciendo en todo el mundo, incluyendo España, que ya abría sus puertas a la democracia y al progreso recuperando relaciones internacionales. El deporte contribuyó a que estas relaciones se fueran afianzando y puede que por eso Nadia Comaneci fuera nombrada Fallera Mayor en 1977.

Aquel año también estuvo en Madrid y junto al resto del Equipo Rumano de Gimnasia llenaron el Palacio de Los Deportes de Madrid en una competición de exhibición entre el equipo español y el rumano. Doce mil personas abarrotaron las gradas e incluso algunos alumnos del INEF mostraron pancartas en los que reclamaban una "facultad de Educación Física"y "una educación física para el pueblo". Qué tiempos convulsos. Como ahora, más o menos...

Los éxitos continuaron para Nadia Comaneci hasta finales de los 70 pero la presión que debía soportar a su corta edad, los duros entrenamientos y sus problemas de sobrepeso relacionados con su crecimiento acortaron su carrera. A los Juegos de 1980, celebrados en Moscú, llegó sufriendo dolores de ciática. Pero ni las lesiones ni la presión pudieron con el gran esfuerzo y la perseverancia de Nadia Comaneci que terminó ganando dos medallas de Oro, en suelo y barra de equilibrio. Al año siguiente durante una gira en Estados Unidos, su entrenador, Bela Karoly, pidió asilo político junto con su esposa y otro miembro del equipo rumano de gimnasia. A los tres les fue concedido.

Nadia desconocía el plan de su entrenador y se sintió traicionada. Años después, cuando Nadia adoptó la misma decisión poco antes de la revolución que derrotó al clan Ceaucescu, se reencontró con los Karoly en Estados Unidos y su relación se restableció. Pero este hecho hizo sufrir mucho a Nadia ya que durante años estuvo bajo vigilancia. El Gobierno comunista de Nicolae Ceaucescu incautó su correspondencia, intervino su teléfono e incluso amenazó con requisarle las medallas que había ganado.

En 1984 se retiró de la competición activa para convertirse en entrenadora del equipo rumano, primero, y del canadiense, después. En 1989 estando en Austria, solicitó el asilo diplomático en la embajada de Estados Unidos. Una de las razones por las que lo pidió fue Bart Conner, gimnasta al que conoció en la gira estadounidense del 76 y con el que, finalmente, se casó. Juntos iniciaron varios proyectos de éxito relacionados con la gimnasia, desde una Academia de talentos hasta una revista especializada en gimnasia pasando por una productora a la que llamaron Perfect 10 Productions, (en honor a su 10 perfecto en los juegos del 76) que se dedica a las retransmisiones deportivas. Nadia también aprovecha su popularidad para apoyar causas solidarias tanto en Rumanía como en el resto del mundo.

En 2003 publicó el libro 'Cartas a una joven gimnasta' en el que cuenta su historia y recientemente se ha publicado la novela 'La pequeña comunista que no sonreía nunca' escrita por Lola Lafon y publicado por Editorial Anagrama cuya historia está inspirada en la vida de Nadia Comaneci. Pero para los amantes de esta leyenda hay una joya cinematográfica de 1984 rodada para la televisión. Su título: 'Nadia'. En esta Coproducción entre la desaparecida Yugoslavia y Estados Unidos basada en la historia real de la gimnasta desde su niñez hasta el Mundial de Fort Worth (Estados Unidos) en 1979 podemos ver excelentes escenas gimnásticas porque la actriz que encarnaba a Nadia era la americana Marcia Frederick que fue la primera gimnasta estadounidense en convertirse en Campeona del Mundo de Asimétricas en 1978 y por tanto, fue rival de Nadia en la vida real.

Un símbolo generacional, una revolución en el mundo de la gimnasia, una mujer solidaria, un 10 perfecto, una leyenda...

[Fuente: ladeporteca.com]

Chris Ford anotó el primer triple de la historia de la NBA (1979)

La línea de tres puntos se introdujo en la NBA en la temporada 1979-80, 5 años antes que en el basket FIBA, donde se habilitó la línea de, por aquel entonces, 6.25 metros en 1984, tras la finalización de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles. A diferencia de la línea de tres FIBA, donde desde 2010 la distancia es de 6.75 metros desde cualquiera de sus puntos, en la NBA las dos líneas paralelas a la banda están a 6.70 metros del aro, mientras que el arco que las une en la parte alta de la zona se sitúa a 7.24 metros de la canasta.

La primera canasta de tres puntos en la historia de la NBA se produjo en el 12 de octubre de 1979, siendo el escenario el mítico Boston Garden. Aquella jornada se daba pistoletazo de inicio a la regular season enfrentándose los míticos Celtics con los Houston Rockets en el que sería el debut de un rookie que marcaría el devenir de los de verde en la década de los 80. Nos referimos al mítico Larry Bird. A 3:47 minutos del final del primer periodo, Tiny Archibald pasaba la bola a Chris Ford (con una amplia carrera posterior en los banquillos, llegando a entrenar a los Celtics entre 1990 y 1995), que lanzaba un triple frontal que haría que su nombre pasara a los anales de la liga como la del primer jugador en anotar un lanzamiento desde la nueva línea. Una línea que, con el tiempo, revolucionaría el deporte del baloncesto.

Los Celtics probarían fortuna en tres ocasiones desde más allá de la línea de tres puntos en ese encuentro, que acabaría con victoria local por 114-106, con el único acierto de Ford. Sus rivales, los Rockets, lanzarían hasta 10 triples anotando solamente uno de la mano del mítico Rick Barry.

En esa primera campaña en la que se instauró la línea de triples en la NBA, el lanzamiento triple fue un arma casi puntual y anecdótica para los conjuntos de la mejor liga del mundo. Las franquicias NBA probaría fortuna desde esta línea 2.8 veces de media por encuentro en la fase regular con un acierto muy bajo para los parámetros actual, el 28%. Poco que ver con los 32 intentos de media en la temporada 2018-19, con un porcentaje de acierto sensiblemente superior, el 35%.

El base de San Diego Clippers Bryan Taylor fue el jugador que con más asiduidad lanzaría desde más allá desde la línea de tres puntos en aquella primera temporada del triple NBA, con 3.1 intentos por partido y un porcentaje de acierto muy considerable para la época, el 37.7%. Con todo, el jugador que firmaría un mejor porcentaje desde la larga distancia sería el del combo de los Sonics Fred Brown, firmando un sobresaliente 44.3% (39/88 T3), seguido precisamente por dos Celtics protagonistas de este artículo, Chris Ford con 42.7% (70/164 T3) y el rookie Larry Bird con 40.6% (58/143 T3).

Christopher Joseph "Chris" Ford (Atlantic City, Nueva Jersey, 11 de enero de 1949-Filadelfia (Pensilvania), 17 de enero de 2023) fue un jugador y entrenador de baloncesto estadounidense que jugó durante diez temporadas en la NBA y fue durante otras diez entrenador en diferentes equipos. Con 1,96 m de altura, jugaba de base.

Fue elegido en la segunda ronda del Draft de la NBA de 1972, en el puesto diecisiete, por Detroit Pistons. Jugó con ellos durante seis temporadas, antes de ser traspasado poco después de iniciarse la temporada 1978-79 a Boston Celtics, con los que ganó su único t´titulo de campeón en 1981. fue un gran jugador en el aspecto defensivo, apareciendo en tres ocasiones entre los diez mejores en el apartado de robos de balón de la NBA en las estadísticas. Se retiró en 1982, tras haber promediado 9,2 puntos, 3,4 asistencias, tres rebotes y 1,6 robos de balón.

En la temporada 1990-91 se hizo cargo del puesto de entrenador jefe de los Boston Celtics, a los que clasificó en cuatro (de cinco) ocasiones para los playoffs de la NBA. Pasó posteriormente por los banquillos de Milwaukee Bucks, Los Angeles Clippers y Philadelphia 76ers.

A principios de 2023, Chris Ford sufrió un ataque al corazón y fue hospitalizado. El 17 de enero, apenas unos días después de su 74 cumpleaños, Ford fallecía en Philadelphia. Se iba así el autor del primer triple de la historia de la NBA.

[fuente: northacademy.pro, 20minutos.es, Wikipedia]

Betty Robinson, primera medalla de oro olímpica femenina (1928)

Elizabeth ("Betty") Robinson (1911-1999) fue una atleta estadounidense especialista en pruebas de velocidad que ganó tres medallas olímpicas y fue la primera campeona olímpica de los 100 metros lisos en los Juegos de Ámsterdam 1928.

Robinson nació en Riverdale, Illinois. Estudiaba en el Thornton Township High School cuando alcanzó la fama nacional como campeona olímpica. Su talento fue descubierto por su profesor de ciencias Charles Price, que la vio correr para coger el tren al salir de clase. Él había sido atleta y entrenaba al equipo del instituto. Corrió su primera carrera oficial el 30 de marzo de 1928, a la edad de 16 años, en una competición en pista cubierta, donde quedó segunda tras Helen Filkey, plusmarquista estadounidense de 100 m, en la prueba de 60 yardas rápidas. Pocas semanas después, el 2 de junio de 1928, batió en Chicago el récord mundial en poder de la alemana Gertrud Gladitsch, al correr los 100 m en 12,0 aunque la marca no fue reconocida oficialmente porque se consideró ayudada por el viento.

En los Juegos Olímpicos de Ámsterdam 1928 se disputaban por primera vez pruebas de atletismo en categoría femenina (100 m, 800 m, relevos 4 x 100 m, salto de altura y lanzamiento de disco), Robinson fue la única atleta estadounidense que se clasificó para la final de 100 m. Llegó a la final y ganó, igualando el récord mundial de 12,2 segundos. Fue la campeona olímpica inaugural de la prueba, ya que el atletismo femenino no había figurado antes en el programa y, de hecho, su inclusión seguía siendo muy discutida entre los oficiales. Betty Robinson tenía solo 16 años cuando participó en estos Juegos, y ganó la medalla de oro en los 100 m con un tiempo de 12,2 por delante de las canadienses Fanny Rosenfeld y Ethel Smith, segunda y tercera respectivamente. Sigue siendo la atleta más joven en ganar el oro olímpico en 100 m. Con el equipo estadounidense de relevos 4×100 metros, Robinson añadió una medalla de plata a su palmarés, que fue derrotado por las canadienses.

El periodista del Chicago Tribune William L Shirer escribió que «una joven rubia, bonita, de ojos azules y poco anunciada, de Chicago, se convirtió en la favorita de los espectadores cuando voló por el sendero de ceniza, con sus mechones dorados al viento, para ganar. Ingresó en la Universidad Northwestern, donde decidió estudiar educación física, con la esperanza de convertirse en entrenadora en los Juegos Olímpicos de 1936. En Northwestern, fue miembro de Kappa Kappa Gamma.

El 28 de junio de 1931, Robinson sufrió un accidente aéreo y resultó gravemente herida. Según los primeros informes, fue descubierta inconsciente entre los restos del avión, pues su salvador la creyó equivocadamente muerta y se limitó a pensar que ya no se la podía salvar. La llevó a la enfermería de Oak Forest, conocida localmente como la «Granja de los Pobres», porque conocía al enterrador. Los médicos determinaron que había sufrido graves lesiones múltiples y que nunca volvería a competir. Pasaron otros seis meses antes de que pudiera levantarse de una silla de ruedas, y dos años antes de que pudiera volver a caminar con normalidad. Por culpa de esto no pudo participar en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1932, celebrados en su país.

Todavía incapaz de arrodillarse para una salida normal de 100 m debido a las fracturas y operaciones en su pierna izquierda, Robinson formó parte del equipo estadounidense de relevos de 4 × 100 m en los Juegos Olímpicos de Berlín 1936. En la final olímpica, las estadounidenses se llevaron la medalla de oro, por delante de británicas y canadienses. En cambio las alemanas, que eran las grandes favoritas y parecían encaminarse a la victoria, fueron descalificadas al caérseles el testigo por una mala entrega. El equipo de Estados Unidos lo formaban por este orden Harriett Bland, Annette Rogers, Elizabeth Robinson y Helen Stephens.

Tras estos Juegos se retiró oficialmente del atletismo. Trabajó en una ferretería durante muchos años. Se casó y tuvo dos hijos. La familia residía en Glencoe, Illinois, una villa de la costa norte de Chicago. En 1977 ingresó en el Salón de la Fama del Atletismo Nacional de Estados Unidos. En 1996, portó la antorcha olímpica en los Juegos Olímpicos de Atlanta. Elizabeth Robinson falleció en Denver (Colorado), en 1999 a la edad de 87 años, tras haber sufrido cáncer y Alzheimer.

[Fuente: Wikipedia]