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Primer home run oficial de la historia, por Ross Barnes (1876)

En béisbol, un home run (en ocasiones hispanizado como jonrón), cuadrangular, vuelacerca o vuelacercas se da cuando el bateador hace contacto con la pelota de una manera que le permita recorrer las bases y anotar una carrera (junto con todos los corredores en base) en la misma jugada, sin que se registre ningún out ni error de la defensa. En la actualidad, la forma más común en la que se da un cuadrangular es cuando el bateador golpea la pelota y esta sale del campo de juego sobre la barda del campo exterior, resultando en un cuadrangular automático. Incluso, en algunos casos, si el bateador posee la fuerza suficiente, la bola puede salir expelida del estadio. En el béisbol moderno, el cuadrangular es uno de los aspectos más populares del juego. En las Grandes Ligas de Béisbol, los jugadores que golpean una gran cantidad de cuadrangulares (30 o más por temporada) suelen ser grandes estrellas y también están entre los mejor pagados.

El primer home run oficial de la historia de las Grandes Ligas (MLB) lo conectó Ross Barnes, jugador de los Chicago White Stockings, el 2 de mayo de 1876, durante el 26º día de existencia de la Liga Nacional. Se disputaba el encuentro entre Chicago White Stockings y los Cincinnati Red Stockings en el estadio Avenue Grounds de Chicago, siendo el lanzador rival Cherokee Fisher.

En aquella época de los inicios del béisbol profesional, los cuadrangulares eran sumamente raros y el juego se centraba en toques y batazos cortos de estrategia. En ese mismo partido, Barnes brilló con un rendimiento ofensivo de un sencillo, un triple, dos bases robadas y cuatro carreras anotadas en una aplastante victoria de 19-5.

Matthìas Zurbriggen, primero en pisar la cima del Aconcagua (1897)

El 14 de enero de 1897 el suizo Matthìas Zurbriggen logró inscribir su nombre en la historia de los escaladores de montañas al ser el primero en llegar a la cima del cerro Aconcagua, el Techo de América, ubicado a 6.979 metros sobre el nivel del mar.

Pocos meses más tarde, precisamente el 15 de abril, junto con su colega y gran amigo personal, Stuart Vines, logran la segunda hazaña en Sudamérica al trepar el Tupungato, a 6.650 metros sobre el nivel del mar.

Nacido el 15 de mayo de 1856 en la ciudad suiza de Saas-Fee, esa hazaña fue una de las tantas que lo llevó a ser considerado como uno de los más grandes escaladores del mundo del siglo XIX y uno de los más avezados guías de montaña en los Alpes suizos.

De familia muy humilde, y ya radicado en Macugnana, Italia, junto a sus padres, a los 13 años comenzó a trabajar para tratar de colaborar en la economía de la casa, pasando por distintos oficios: fue carpintero, empleado en el correo y en el ferrocarril y hasta guía de caza durante los años que vivió en Argelia.

Gracias a sus numerosos viajes y excursiones se convirtió en un gran políglota: hablaba a la perfección alemán, francés, italiano e indostaní.

El primer reloj de pulsera de la historia lo lució Carolina Murat, hermana de Napoleón Bonaparte (1810)

Hay secretos que permanecen ocultos a lo largo del tiempo e indagar sobre ellos supone casi una labor arqueológica. Es el caso de la relación entre la mujer y el reloj, una historia —casi un romance— que se remonta al siglo XIX, pero de la que hoy se sabe poco o nada, ya que la historia de la relojería ha estado escrita y dirigida por hombres. El reloj, accesorio masculino por excelencia, tiene un origen indiscutiblemente femenino.

El primer reloj de pulsera, al que ni siquiera se consideraba reloj sino un brazalete, fue diseñado en 1810 para una reina, Carolina Murat, una de las hermanas pequeñas de Napoleón Bonaparte, quien encargó a Abraham-Louis Breguet (1747-1823) un mecanismo de gran complejidad montado sobre una pulsera compuesta por cabellos trenzados con hilos de oro. Este modelo (Breguet 2639) se sigue comercializando hoy. Para homenajear este hito, Breguet lanzó la famosa colección Reine de Naples, inspirada en las descripciones de los archivos históricos (caja de forma ovalada/oblonga y brazalete de hilos de oro encordonados, tal y como se aprecia en la foto que acompaña a esta reseña).

Unos años más tarde, en 1869, Patek Philippe fabricó su primer reloj de pulsera para una aristócrata húngara, la condesa Koscowicz. Durante casi cien años, este tipo de modelos se consideraron exclusivamente femeninos: un hombre de verdad no llevaba el reloj en la muñeca, sino enterrado en el bolsillo de su chaleco.

Los primeros guiris no aparecieron en Benidorm (1833)

Con la llegada del verano una marea de turistas acude a España para pasar las vacaciones. Playas, terrazas y calles se llenan de los rostros enrojecidos por el sol de guiris de todo el mundo, pero cómo surgió el apodo con el que los conocemos? Según la RAE el origen de la palabra es muy anterior a la llegada del turismo masivo a nuestro país, pues se remonta a la primera guerra carlista librada entre Isabel II y el infante don Carlos a partir de 1833.

En País Vasco y Navarra los partidarios de la reina eran llamados cristinos por los carlistas en referencia a la regente María Cristina de Borbón (madre de Isabel), pero al costarles pronunciar la -cr- en euskera los carlistas decían guiristinos o directamente guiris como forma de mote despectivo.

Michael Faraday, padre del electromagnetismo y la electrólisis (1831)

Michael Faraday, nacido el 22 de septiembre de 1791 en Newington, Londres no ha pasado desapercibido a lo largo de los años: se ha posicionado como una figura monumental en la historia de la ciencia. De hecho, su influencia es tal que el mismísimo Albert Einstein tenía colgado en la pared de su estudio un retrato de Faraday junto a los de Isaac Newton y James Clerk Maxwell, lo cual no es más que un claro ejemplo de su importancia para la comunidad científica.

Incluso el físico neozelandés Ernest Rutherford llegó a declarar: "Cuando consideramos la extensión y la magnitud de sus descubrimientos y su influencia en el progreso de la ciencia y la industria, no existen honores que puedan retribuir la memoria de Faraday, uno de los mayores descubridores científicos de todos los tiempos".

Michael Faraday nació en una familia humilde en Newington Butts, un barrio del sur de Londres. Su padre, James Faraday, era un herrero que había emigrado de Westmorland, mientras que su madre, Margaret Hastwell, se encargaba de la familia. Desde joven, Faraday mostró un gran interés por el aprendizaje, aunque debido a la situación económica de su familia, su educación formal fue limitada, abarcando solo lectura, escritura y aritmética básica. A los 14 años, se convirtió en aprendiz de George Riebau, un encuadernador local, lo que le permitió acceder a numerosos libros y desarrollar una pasión por la ciencia.

El británico H. Briggs, primer campeón de Roland Garros que además ¡se jugó sobre hierba! (1891)

Lo más usual sería que un torneo de tenis llevase un nombre relacionado con ese deporte o un personaje. O el del sitio donde se juega. El Open de Australia y el de EE.UU. llevan el nombre del país; Wimbledon, por ejemplo, lleva nombre del barrio. Sin embargo, la competición más importante del mundo en tierra batida le rinde homenaje a un piloto de combate de la Primera Guerra Mundial, un pionero de la aviación de su país nacido en 1888 en Saint-Denis, la capital administrativa de la región de ultramar de Reunión, en el norte de Francia.

En torno a la figura de este personaje se tejieron algunas historias fabulosas que con el tiempo quedaron cristalizadas, como pura mitología: en 1914 aparecieron algunos reportajes periodísticos en los que se le aclamaba por haber sido protagonista de la primera batalla aérea de la historia y por haber estrellado voluntariamente su propio avión contra un zepelín. Todo en una iniciativa heroica en la que habría entregado su vida por su patria, datos que fueron desmentidos muy pronto.

Spencer Gore, primer campeón de Winbledon (1877)

El Campeonato de Wimbledon de 1877 fue un torneo de tenis masculino celebrado en el All England Lawn Tennis and Croquet Club (AELTC) de Wimbledon, Londres. Fue el primer torneo oficial de tenis y, más tarde, fue reconocido como el primer torneo de Grand Slam.
 
El AELTC fue creado en julio de 1868, como el All England Croquet Club. El tenis fue introducido en febrero de 1875 para compensar el decreciente interés en el croquet. En junio de 1877, el club decidió organizar un torneo de tenis para costear las reparaciones del rodillo que utilizaban para el mantenimiento de las canchas. Para el evento se establecieron un grupo de reglas, derivadas de las primeras reglas estandarizadas de tenis establecidas por el Marylebone Cricket Club en mayo de 1875.

La competición de caballeros, el único evento del campeonato, fue disputada en pistas de césped por 22 jugadores, que pagaron una guinea para participar. El torneo comenzó en el 9 de julio de 1877 y la final, retrasada tres días por las lluvias y que tuvo una duración de 48 minutos, se llevó a cabo el día 19 del mismo mes frente a un público de 200 personas. El costo de entrada a la final fue de un chelín. El ganador recibió doce guineas y una copa de plata, valorada en 25 guineas, donada por la revista deportiva The Field.

Spencer Gore se convirtió en el primer ganador de Wimbledon al vencer a William Marshall en tres sets corridos. Con el torneo, el club obtuvo unas ganancias de diez libras y el rodillo fue reparado. Un análisis efectuado después del campeonato llevó a realizar algunas modificaciones a las reglas correspondientes a las dimensiones de las canchas.

Disco de Faraday, el primer generador eléctrico (1831)

El disco de Faraday es un dispositivo emblemático del electromagnetismo que demuestra el principio de inducción electromagnética descubierto por el físico. Michael Faraday. Este dispositivo ilustra cómo un campo magnético variable puede inducir una corriente eléctrica, sentando las bases para tecnologías modernas como generadores y transformadores eléctricos.

El disco de Faraday, inventado por Michael Faraday en 1831, es una de las primeras demostraciones de inducción electromagnética. Faraday demostró que cuando un disco conductor se hace girar en un campo magnético, se induce una corriente eléctrica en el conductor. Este descubrimiento fundamental abrió el camino a la comprensión de las interacciones entre los campos magnéticos y eléctricos, así como a numerosas innovaciones tecnológicas.

El primer coche matriculado en España, un cuadriciclo marca Clement en Palma de Mallorca (1900)

El primer coche que se matriculó en España fue un cuadriciclo de la marca Clement y su propietario era José Sureda Fuentes. La historia del automóvil está plagada de datos y anécdotas, y quizá uno de los aspectos más curiosos sea saber cuál fue la primera matriculación en cada una de las provincias de España. Fecha exacta, marca, modelo, tipo de vehículo y nombre del propietario.

Según consta en los archivos de la DGT, José Sureda Fuentes inauguró el registro de matriculaciones en Mallorca, concretamente en la población de Santa Catalina, el 31 de octubre de 1900. Su cuadriciclo Clement fue el primer coche que recibió placa de matrícula en nuestro país. que rezaba PM-1.

Metropolitan Railway, el primer Metro de la historia, en Londres (1863)

En 1843, Charles Pearson, un visionario londinense, propuso la construcción de túneles subterráneos con vías férreas como solución a la congestión del tráfico en las calles de Londres. Después de diez años de debates, en 1853, el parlamento inglés finalmente autorizó la propuesta. La construcción del Metropolitan Railway, el primer metro del mundo, comenzó en 1860, y el 10 de enero de 1863, se inauguró la primera línea con locomotoras de vapor.

Este hito marcó el inicio de una revolución en el transporte urbano. A medida que el Metropolitan Railway se expandía, la electrificación reemplazó a las locomotoras de vapor, y se excavaron túneles en forma de tubo, lo que originó el término "Tube". Nueva York siguió el ejemplo de Londres en 1863 con la West End de la BMT, y pronto otras ciudades europeas como Budapest y Glasgow adoptaron el avance tecnológico y urbano que suponía el metro en 1896.

Los primeros árbitros de fútbol (1863)

Antes de las tarjetas, los silbatos y las reglas escritas, el fútbol se jugaba más por acuerdo que por norma. La figura del árbitro, hoy indispensable, apareció mucho después de que naciera el juego. Quienes fueron los primeros árbitros de la historia y cómo se regulaban los partidos, revela la historia de cómo el deporte pasó del caos a la organización.

En los orígenes del fútbol, a mediados del siglo XIX, los partidos se disputaban entre escuelas y clubes británicos, cada uno con sus propias reglas. No existía un juez central: las disputas se resolvían entre los propios capitanes, en un gesto de caballerosidad deportiva.

Según los archivos de la Football Association (FA), en 1848 se redactaron las Reglas de Cambridge, una de las primeras tentativas por unificar criterios. Sin embargo, los conflictos dentro del campo seguían siendo frecuentes. A partir de 1863, con la creación de la FA inglesa, se estableció la figura del umpire, un representante de cada equipo encargado de resolver las discusiones. Cuando los umpires no se ponían de acuerdo, un tercero —el referee— intervenía para decidir.

El Imperio Español, primer imperio en tener territorios en todos los continentes (Siglos XV a XIX)

Imagina un mapa del mundo en el que, al desplegarlo, aparecen puntitos de un mismo color en lugares tan distantes como Florida, Perú, Guinea, Nápoles o Filipinas. Lejos de ser una ucronía, durante siglos esa constelación de territorios fue totalmente real.

El Imperio español llegó a ser uno de los mayores y más diversos conglomerados de la historia, con posesiones y enclaves en Europa, América, África, Asia y Oceanía, y una extensión que, en su época de mayor amplitud, rondó los 20 millones de km². Controló colonias en todos los continentes excepto en la Antártida (que no ha tenido ni tiene población permanente).

Las crónicas sobre el Imperio español suelen resumirse en una palabra: expansión. El proyecto imperial se sostuvo sobre una monarquía con política expansionista, alianzas y conquistas atlánticas, y donde la Iglesia fue clave en la evangelización. Fueron cuatro siglos de construcción territorial impulsados por el deseo de riqueza y el impulso del catolicismo, con efectos profundos en lenguas, religiones, sistemas legales y tradiciones. El punto de arranque simbólico es 1492. Tras los viajes del explorador Cristóbal Colón, la Corona española estableció bases en el Caribe y desde allí se desplegó una secuencia de conquistas y virreinatos que reorganizó todo el continente americano.

Primer científico en identificar los Rayos X: Wilhelm Röntgen (1895)

El científico alemán Wilhelm Röntgen fue la primera persona en identificar la radiación electromagnética en una longitud de onda que hoy conocemos como "rayos X". Hoy en día, las máquinas de rayos X son comunes en la mayoría de los centros médicos. Se utilizan por docenas de razones, pero el uso más común incluye la detección de huesos rotos y fracturados, problemas cardíacos, cáncer de mama, escoliosis y tumores. La capacidad de monitorear con precisión las condiciones internas de nuestro cuerpo conduce a mejores decisiones médicas. Cada año, se utilizan máquinas de rayos X para ayudar a salvar la vida de millones de personas.

Wilhelm Röntgen nació el 26 de marzo de 1845 en Lennep, Prusia. En 1862, Röntgen asistió a un internado en Utrecht del que fue expulsado en 1865, después de ser acusado de crear una caricatura de uno de sus maestros. Sin un diploma de escuela secundaria, Röntgen solo podía inscribirse en una universidad como visitante, en lugar de como estudiante real. El Instituto Politécnico Federal de Zürich no exigía un diploma de enseñanza secundaria, por lo que, tras aprobar los exámenes de ingreso, Röntgen se matriculó como estudiante de ingeniería mecánica en Suiza.

Nueva Zelanda, primer país en adoptar el sufragio universal, gracias a Kate Sheppard (1893)

Kate Sheppard, fue la primera sufragista exitosa del mundo. El trabajo incansable de Sheppard y las peticiones al parlamento de Nueva Zelanda en la segunda mitad de la década de 1890 se le atribuye en gran medida el mérito de que la nación se convirtiera en el primer país del mundo en conceder a las mujeres el derecho al voto en 1893. Después de que Nueva Zelanda adoptara el sufragio universal, Sheppard inspiró movimientos sufragistas exitosos en otras partes del mundo. Hoy en día, las mujeres tienen derecho al voto en casi todas partes.

Kate Sheppard, de soltera Catherine Wilson Malcom, nació el 10 de marzo de 1847 en Liverpool, Inglaterra. Después de la muerte de su padre en 1862, Sheppard se trasladó a vivir con su tío, un ministro de la Iglesia Libre de Escocia, en Nairn. El tío de Sheppard le enseñó los valores del socialismo cristiano que la acompañarían el resto de su vida. Aunque no se conocen los detalles precisos de la educación de Sheppard, poseía un amplio conocimiento tanto de la ciencia como del derecho.

A finales de la década de 1860, Sheppard, acompañada por su madre y su hermana, se trasladó a Christchurch, Nueva Zelanda. Sheppard rápidamente se convirtió en parte de la escena intelectual de Christchurch y se hizo amiga de Alfred Saunders, un político y destacado activista por la templanza que ayudó a influir en sus ideas sobre el sufragio femenino. Sheppard se casó con Walter Allen Sheppard, dueño de una tienda, en 1871.

La primera fotografía de la historia fue del francés Niépce (1827)

La fotografía es una disciplina que mezcla en sí misma arte y ciencia. Hace de mediación tecnológica entre la vivencia humana y la realidad, capturándola con toda su belleza y esplendor, con toda su crudeza. Una fotografía puede ser una herramienta útil, una historia condensada en una imagen, o una puerta a la sensibilidad del espectador. La palabra fotografía se deriva de los vocablos griegos phos (luz) y grafis (escritura), de modo que juntos se podrían traducir literalmente como "escribir o dibujar con la luz". Este elemento es lo que da vida a la fotografía. La fotógrafa belga Martine Franck, esposa de Henri Cartier-Bresson, hablaba de una fotografía como “un fragmento de tiempo que no volverá”. Una imagen es una forma de convertir en eternos los instantes, lo efímero, y lo cierto es que la historia estuvo varios siglos intentando detener el tiempo.

Por increíble que parezca, los primeros ingredientes que terminarían constituyendo la fotografía se conocían ya desde los tiempos de Aristóteles, pero no se combinaron hasta el año 1827, fecha de la primera fotografía conocida, realizada por Joseph Nicéphore Niépce.

Primer premio "gordo" de la Lotería de Navidad: 03604 (1812)

"03604, 8.000 reaaaleees". Este fue el primer número premiado en el sorteo de la lotería de Navidad que tuvo lugar el 18 de diciembre de 1812, el mismo año en que se promulgó la Constitución de Cádiz y donde, curiosamente, fue a parar el primer premio.

Con más de 200 años de antigüedad y tradición, el nombre de este famoso sorteo no siempre fue el mismo. El primero se llamó "Lotería Moderna" para diferenciarlo de la "Lotería Primitiva", que había instaurado cincuenta años antes el marqués de Esquilache.

Cuesta imaginar que un día así, en la actualidad lleno de alegría para muchos, se remonte a 1808, cuando Napoleón, en sus ansias por conquistar Europa y con la excusa de invadir Portugal, logró atravesar España gracias al tratado de Fontainebleau, firmado en 1807, y fue conquistando todo lo que se le puso por delante hasta llegar a Madrid. Así dio comienzo la guerra de la Independencia, una contienda en la cual Napoleón se encontró enfrente a un ejército de milicianos sin experiencia. Las pérdidas económicas y de vidas fueron tan grandes, que el gobierno español tuvo que idear un plan para hacer frente a los gastos militares.

Primera línea ferroviaria española: Barcelona-Mataró (1848)

El primer tren de la Península Ibérica iniciaba su recorrido de 28,25 kilómetros, partiendo de Barcelona hacia Mataró, un 28 de octubre de 1848.

Mucho ha cambiado desde entonces: la propia compañía que puso en marcha la locomotora ya no existe, las estaciones de partida y llegada fueron derruidas, el itinerario tenía una sola vía, y una larga lista de etcéteras. Sin embargo, ese primer trayecto sentó un importante precedente para la historia ferroviaria española, mostrando los beneficios de este nuevo medio de transporte que en su día se calificó como revolucionario.

Las primeras locomotoras datan de inicios del siglo XIX, pero no fue hasta casi medio siglo después que el mataronense Miquel Biada, por iniciativa personal, se dispuso a instaurar las primeras líneas de ferrocarril de España operadas por la Compañía el Camino de Hierro. La llegada del tren significaba el fin de tediosos viajes en carruaje tirado por caballos los cuales, por norma general, sólo los ciudadanos adinerados se podían permitir.

Julio Verne: Padre de la ciencia ficción moderna, junto a H. G. Wells (1862)

Julio Verne fue uno de los autores más prolíficos y leídos de la historia. La fórmula de su éxito se debió a la combinación de dos elementos que apasionaban a la sociedad europea de finales del siglo XIX y principios del XX: las aventuras de los exploradores que se adentraban en territorios desconocidos hasta entonces –como los polos, el África tropical o las profundidades submarinas–, y los avances científicos y tecnológicos que plasmaba en sus obras.

Esto último le otorgó un aura de escritor visionario, al ir un paso por delante de la realidad de su época (máquinas voladoras, submarinos, viajes espaciales...), aunque él siempre defendió que sus predicciones estaban basadas en la aplicación lógica de la tecnología existente en la época.

Jules Verne nació en el seno de una familia burguesa de Nantes el 8 de febrero de 1828. Su padre, Pierre Verne, era notario y descendiente de todo un linaje de abogados. Su madre, Sophie Allotte, pertenecía a una casta de militares. La casa de la familia se encontraba en un exclusivo barrio de la ciudad del Loira, donde la mayoría de las lujosas mansiones eran propiedad de armadores de barcos que, enriquecidos por el "oro negro" de la trata de esclavos, vivieron su época de esplendor en el siglo XVIII. No en balde el puerto fue escala de los buques negreros que se dirigían a Estados Unidos. Todavía hoy puede verse la decoración favorita de esos tratantes: mascarones esculpidos en sus fachadas, cuyas caras representaban seres mitológicos, indios, negros e incluso a familiares de los comerciantes. El novelista saldó esta mancha cívica de su ciudad natal en 'Un capitán de quince años', donde condenó "el abominable tráfico de cargamento de ébano".

El primer chicle comercializado fue desarrollado por John B. Curtis (1848)

Masticar chicle en muchas formas ha existido desde el Neolítico. En el yacimiento arqueológico Monte Verde en Chile (el cual tiene una datación de carbono 14 de más de 14 000 años) se encontraron intentos de chicle, la goma de mascar era obtenida de una mezcla de boldo y distintas especies de algas. En Kierikki, en Finlandia, se ha encontrado goma de mascar de 6000 años de antigüedad hecha de brea de corteza de abedul, con huellas de dientes. Se cree que la brea con el que se hizo la goma tiene propiedades antisépticas y otros beneficios medicinales. Es químicamente similar a la brea de petróleo y, por lo tanto, es diferente de la mayoría de las gomas tempranas. Los aztecas, así como los antiguos mayas antes que ellos, usaron el chicle, una goma de árbol natural, como base para hacer una sustancia similar a la goma y para unir objetos en el uso diario. Los chicles también se masticaban en la Antigua Grecia. Los antiguos griegos masticaban una goma de masilla hecha de la resina del árbol de lentisco. La goma de masilla, como la brea de corteza de abedul, tiene propiedades antisépticas y se cree que se ha usado para mantener la salud oral. Tanto el chicle como la masilla son resinas de árboles. Muchas otras culturas han masticado sustancias similares al chicle hechas de plantas, hierbas y resinas.

Aunque el chicle se remonta a las civilizaciones de todo el mundo, la modernización y comercialización de este producto se llevó a cabo principalmente en los Estados Unidos. Los indios americanos masticaban resina hecha de la savia de abetos. Los colonos de Nueva Inglaterra retomaron esta práctica y en 1848 John B. Curtis desarrolló y vendió el primer chicle comercial llamado «The State of Maine Pure Spruce Gum». De esta manera, el occidente industrializado, que había olvidado las gomas de los árboles, redescubrió el chicle a través de los primeros americanos. Alrededor de 1850 se desarrolló una goma hecha de cera de parafina, un producto derivado del petróleo, y pronto superó a la goma de abeto en popularidad. Para endulzar estos chicles tempranos, el usuario menudo utilizaba un plato de azúcar en polvo en el que sumergía repetidamente la goma para mantener la dulzura. William Semple presentó una patente anticipada sobre goma de mascar —número de patente 98 304— el 28 de diciembre de 1869.

Hanaoka Seishū, primer cirujano en realizar con éxito una operación quirúrgica con anestesia total (1804)

Los intentos de producir un estado de anestesia general se pueden rastrear a lo largo de la historia registrada en los escritos de los antiguos sumerios, babilonios, asirios, egipcios, griegos, romanos, indios y chinos. Durante la Edad Media, los científicos y otros académicos lograron avances significativos en el mundo oriental, mientras que sus homólogos europeos también hicieron avances importantes.

El Renacimiento vio avances significativos en anatomía y técnica quirúrgica. Sin embargo, a pesar de todo este progreso, la cirugía siguió siendo un tratamiento de último recurso. En gran parte debido al dolor asociado, muchos pacientes eligieron una muerte segura en lugar de someterse a una cirugía. Aunque ha habido un gran debate sobre quién merece más crédito por el descubrimiento de la anestesia general, varios descubrimientos científicos a fines del siglo XVIII y principios del XIX fueron críticos para la eventual introducción y desarrollo de técnicas anestésicas modernas.

Dos saltos enormes ocurrieron a fines del siglo XIX, que juntos permitieron la transición a la cirugía moderna. Una apreciación de la teoría microbiana de la enfermedad condujo rápidamente al desarrollo y la aplicación de técnicas antisépticas en cirugía. La antisepsia, que pronto dio paso a la asepsia, redujo la morbilidad y mortalidad general de la cirugía a una tasa mucho más aceptable que en épocas anteriores. Simultáneamente con estos desarrollos fueron los avances significativos en farmacología y fisiología que llevaron al desarrollo de la anestesia general y el control del dolor. El 14 de noviembre de 1804, Hanaoka Seishū, un médico japonés, se convirtió en la primera persona en realizar con éxito la cirugía con anestesia general.