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Corebo de Élide, primer campeón olímpico de la historia (776 a.C.)

Corría el año 776 a.C. cuando un evento sin precedentes se celebró en Olimpia, en la antigua Grecia. Hablamos de los Juegos Olímpicos en la Antigüedad, una serie de competiciones deportivas que marcaron el inicio de una tradición que ha perdurado más de mil años y que inspiró la creación de los Juegos Olímpicos modernos, recuperados en 1896 en Atenas.

En estas primeras olimpiadas, como ocurre ahora en los JJOO, había distintas disciplinas en las que los jugadores podían competir; estas recibían el nombre de agones. Había agones atléticos (carrera, salto de longitud, lanzamiento de disco, lanzamiento de jabalina…), pero también luctatorios (lucha, pugilato…) e hípicos (carreras de carros y caballos).

Los primeros registros escritos revelan que el primer campeón olímpico de la historia fue un hombre llamado Corebo de Élide, que ganó la carrera “stadion”, la competición principal de los primeros Juegos Olímpicos del año 776 a.C que consistía en una carrera de unos 600 pies (192,27 m. de longitud). El campeón trabajaba como panadero y era originario de Élide, región del Peloponeso.

En tiempos de Corebo, los atletas aún competían con ropa, porque la tradición de correr desnudos no se había establecido todavía. Esta costumbre surgió varias décadas después, alrededor del 720 a.C., y se convirtió en una característica típica de los Juegos Olímpicos antiguos.

Don Lippincott, primer plusmarquista oficial de los 100 metros lisos, con una marca de 10.6 segundos (1912)

Los 100 metros lisos se ve como la prueba definitiva para los mejores velocistas del mundo y el récord del mundo en esta disciplina generalmente otorga el nombramiento del 'Hombre más rápido del mundo'.

El primer récord del mundo en 100 metros lisos ratificado por la IAAF tuvo lugar en 1912, cuando el estadounidense Donald Lippincott marcó un tiempo de 10.6 segundos en la ronda de clasificación de los Juegos Olímpicos de Estocolmo 1912. En la siguiente mitad de siglo, los récords se tomaban a mano, antes de que el cronómetro automático se convirtiera en un requerimiento para marcar los récords del mundo en 1977. En este momento fue también cuando los tiempos pasaron a tomarse en centésimas en vez de en décimas de segundo. Donald "Don" Fithian Lippincott (1893-192) era natural de Philadelphia.

Desde 1987, el récord del mundo de los 100m masculino no duraba más de tres años y tres meses. Esto sucedió así hasta que la leyenda jamaicana Usain Bolt batiera el récord del mundo en agosto de 2009, hace 13 años. El tiempo de Bolt de 9.58 segundos se dio porque el jamaicano corrió a unos impresionantes 44.72 km/h cuando alcanzó la final de los 100 m del Campeonato del Mundo de Atletismo de Berlín 2009. Ningún otro velocista ha batido la barrera de los 9.60 segundos. Bolt registró 9.63 segundos en Londres 2012 y Tyson Gay y Yohan Blake llegaron a 9.69 segundos en 2009 y 2012, respectivamente.

Después del récord oficial de Lipincott en 1912, pasaron nueve años hasta que la marca se rompiera. Lo hizo Charley Paddock, de Estados Unidos, cuando lo rebajó por dos décimas de segundo. Entonces, en 1921, el nuevo récord del mundo pasó a ser de 10.4 segundos. Otros nueve años transcurrieron hasta que el canadiense Percy Williams marcara un nuevo récord en 1930. Pero debido a la naturaleza de tomar los tiempos manualmente (y solo tomados con décimas de segundo), seis hombres más pudieron igualar el récord de 10.3 segundos antes de 1936, cuando Jesse Owens bajó la marca a 10.2 segundos. Solo un año antes, Owens logró lo que se ha llamado como 'los mejores 45 minutos en el deporte', cuando consiguió batir los récords del mundo en carrera de 100 yardas (9.4), en salto de longitud (8.13 metros), carrera de 200 yardas (20.3 segundos) y carrera de 200 yardas con vallas bajas (22.6 segundos) en el Campeonato Big Ten en Michigan, Estados Unidos.

Nadia Comaneci, primer 10 absoluto en gimansia artística, y fue en barras paralelas (1976)

Si hablamos de la Historia de la Gimnasia Artística, el primer nombre que siempre aparece es el de Nadia Comaneci porque es, sin duda, la gimnasta que revolucionó y popularizó este deporte.

Considerada como la mejor gimnasta de todos los tiempos, Nadia Comaneci nació un 12 de noviembre del año 1961 en Onesti, Rumanía. Siendo una niña fue descubierta por su entrenador, Bela Karolyi, cuando tenía tan sólo seis años. Karolyi supo que estaba ante un prodigio de la gimnasia nada más verla. No se equivocaba porque en 1970 empezó a obtener sus primeras victorias en categorías juveniles y en 1974 ya era Campeona Juvenil Mundial.

En la categoría absoluta, en su primera actuación en competición internacional durante los Campeonatos de Europa celebrados en Skien (Noruega), en 1975, superó a la pentacampeona de Europa la rusa Lyudmila Turishcheva y mostró sus credenciales para lograr el Oro Juegos Olímpicos de Montreal (1976). Unos meses antes del comienzo de los Juegos triunfó en Nueva York tras realizar un doble mortal de espaldas en la salida de su ejercicio de asimétricas. Era la primera mujer en lograrlo en una competición.

Betty Robinson, primera medalla de oro olímpica femenina (1928)

Elizabeth ("Betty") Robinson (1911-1999) fue una atleta estadounidense especialista en pruebas de velocidad que ganó tres medallas olímpicas y fue la primera campeona olímpica de los 100 metros lisos en los Juegos de Ámsterdam 1928.

Robinson nació en Riverdale, Illinois. Estudiaba en el Thornton Township High School cuando alcanzó la fama nacional como campeona olímpica. Su talento fue descubierto por su profesor de ciencias Charles Price, que la vio correr para coger el tren al salir de clase. Él había sido atleta y entrenaba al equipo del instituto. Corrió su primera carrera oficial el 30 de marzo de 1928, a la edad de 16 años, en una competición en pista cubierta, donde quedó segunda tras Helen Filkey, plusmarquista estadounidense de 100 m, en la prueba de 60 yardas rápidas. Pocas semanas después, el 2 de junio de 1928, batió en Chicago el récord mundial en poder de la alemana Gertrud Gladitsch, al correr los 100 m en 12,0 aunque la marca no fue reconocida oficialmente porque se consideró ayudada por el viento.

En los Juegos Olímpicos de Ámsterdam 1928 se disputaban por primera vez pruebas de atletismo en categoría femenina (100 m, 800 m, relevos 4 x 100 m, salto de altura y lanzamiento de disco), Robinson fue la única atleta estadounidense que se clasificó para la final de 100 m. Llegó a la final y ganó, igualando el récord mundial de 12,2 segundos. Fue la campeona olímpica inaugural de la prueba, ya que el atletismo femenino no había figurado antes en el programa y, de hecho, su inclusión seguía siendo muy discutida entre los oficiales. Betty Robinson tenía solo 16 años cuando participó en estos Juegos, y ganó la medalla de oro en los 100 m con un tiempo de 12,2 por delante de las canadienses Fanny Rosenfeld y Ethel Smith, segunda y tercera respectivamente. Sigue siendo la atleta más joven en ganar el oro olímpico en 100 m. Con el equipo estadounidense de relevos 4×100 metros, Robinson añadió una medalla de plata a su palmarés, que fue derrotado por las canadienses.

Kirsty Coventry, primera mujer en ocupar la presidencia del COI (2025)

La ministra de Deportes de Zimbabue, Kirsty Coventry, fue elegida el jueves 20 de marzo de 2025 como nueva presidenta del Comité Olímpico Internacional (COI). La exnadadora de 41 años, ganadora de dos medallas de oro olímpicas, sustituye al alemán Thomas Bach –que ocupaba el cargo desde 2013– y se convierte en la primera mujer, la primera africana y la persona más joven en ocupar el cargo.

El jefe del Atletismo Mundial, el británico Sebastian Coe, figuraba entre los favoritos para ganar la elección celebrada en Grecia, pero Coventry consiguió la mayoría absoluta con 49 de los 97 votos disponibles en la primera ronda de votación. El segundo clasificado, el español Juan Antonio Samaranch Jr, obtuvo 28 votos, mientras que Coe consiguió 8.

Coventry, que ya forma parte de la junta ejecutiva del COI y se decía que era la candidata preferida de Bach, es la décima persona que ocupa el cargo más alto del deporte mundial y estará en el puesto durante al menos durante los próximos ocho años.

Coventry ha ganado siete de las ocho medallas olímpicas de Zimbabue, incluido el oro en los 200 metros espalda en los Juegos de 2004 y 2008. "La joven que empezó a nadar en Zimbabue hace tantos años nunca podría haber soñado con este momento", declaró Coventry, quien se impuso a seis rivales masculinos para ganar la votación. "Estoy especialmente orgullosa de ser la primera mujer presidenta del COI, y también la primera africana. Espero que esta votación sirva de inspiración a mucha gente. Hoy se han roto los techos de cristal, y soy plenamente consciente de mis responsabilidades como modelo a seguir".

Primer campeón de las Olimpiadas modernas, James B. Connolly (1896)

Un ramo de laurel y olivo. Años atrás, los ganadores olímpicos no recibían ninguna medalla. Fue en un memorable 6 de abril de 1896 y en una siempre recordada prueba de triple salto cuando se entregó la primera medalla olímpica de la historia. Pero no era de oro.

La logró James B. Connolly, de los Estados Unidos, quien también conquistó la segunda posición en salto de altura y la tercera en salto de longitud. Pero no era de oro. Las entregas de medallas entonces, en Atenas 1896, eran de plata para los vencedores. El Comité Olímpico Internacional (COI), por tanto, reconoció al estadounidense James Connolly como el primer ganador moderno de los Juegos Olímpicos, al imponerse en la competición de triple salto.

Para París 1900 todavía no existían las medallas de oro. En dicha edición, los primeros clasificados recibían trofeos, además de un diploma. Fue en el siguiente torneo, el del año 1904 en los Estados Unidos, en St. Louis, cuando las medallas de oro comenzaron a entregarse a los vencedores de cada modalidad. En esa edición también se incluyeron por primera vez la lucha libre y el boxeo como deportes olímpicos.

James Brendan Bennet «Jamie» Connolly (1868-1957) fue un escritor y atleta estadounidense especializado en el triple salto. Connolly fue hijo de inmigrantes irlandeses de las islas de Aran. Se crio en Boston donde jugando en los parques en su infancia fue desarrollando la capacidad de correr, saltar y jugar a la pelota se hizo evidente su predisposición al deporte.