En béisbol, un home run (en ocasiones hispanizado como jonrón), cuadrangular, vuelacerca o vuelacercas se da cuando el bateador hace contacto con la pelota de una manera que le permita recorrer las bases y anotar una carrera (junto con todos los corredores en base) en la misma jugada, sin que se registre ningún out ni error de la defensa. En la actualidad, la forma más común en la que se da un cuadrangular es cuando el bateador golpea la pelota y esta sale del campo de juego sobre la barda del campo exterior, resultando en un cuadrangular automático. Incluso, en algunos casos, si el bateador posee la fuerza suficiente, la bola puede salir expelida del estadio. En el béisbol moderno, el cuadrangular es uno de los aspectos más populares del juego. En las Grandes Ligas de Béisbol, los jugadores que golpean una gran cantidad de cuadrangulares (30 o más por temporada) suelen ser grandes estrellas y también están entre los mejor pagados.
El primer home run oficial de la historia de las Grandes Ligas (MLB) lo conectó Ross Barnes, jugador de los Chicago White Stockings, el 2 de mayo de 1876, durante el 26º día de existencia de la Liga Nacional. Se disputaba el encuentro entre Chicago White Stockings y los Cincinnati Red Stockings en el estadio Avenue Grounds de Chicago, siendo el lanzador rival Cherokee Fisher.
En aquella época de los inicios del béisbol profesional, los cuadrangulares eran sumamente raros y el juego se centraba en toques y batazos cortos de estrategia. En ese mismo partido, Barnes brilló con un rendimiento ofensivo de un sencillo, un triple, dos bases robadas y cuatro carreras anotadas en una aplastante victoria de 19-5.
Charles Roscoe "Ross" Barnes (1850–1915) no solo pasó a la historia por conectar ese primer cuadrangular. En realidad, fue la primera gran superestrella y el bateador más dominante de la década de 1870, los años fundacionales del béisbol profesional. En esa misma temporada de 1876, Barnes se convirtió en el primer campeón de bateo de la Liga Nacional al promediar un espectacular .429. Ese año lideró la liga prácticamente en todas las categorías ofensivas importantes: hits, carreras anotadas, dobles, triples, bases por bolas y porcentaje de embasarse (OBP).
Barnes dominaba a la perfección una técnica de bateo de la época llamada fair-foul hit. Consistía en golpear la pelota con un efecto cortado o dar un toque fuerte para que picara en territorio bueno (fair) cerca de la línea, pero debido al efecto, saliera disparada hacia territorio de foul. Bajo las reglas de entonces, si picaba dentro, la bola seguía en juego. Era imposible de defender. Posee una marca de efectividad anotadora que sigue intacta y que probablemente jamás se batirá en la era moderna: promedió 1.41 carreras anotadas por partido a lo largo de su carrera. En total, anotó 698 carreras en solo 495 juegos disputados.
[Fuente: Wikipedia]

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