Miguel Indurain, primer y único ciclista en ganar 5 Tours de Francia de manera consecutiva (1995)
Con 5 Tour de Francia, 2 Giros de Italia y los títulos mundiales y olímpicos contrarreloj en un palmarés de 88 victorias, Indurain recordará este miércoles aquella hazaña del quinto título que disfrutó en los Campos Elíseos hace 30 años.
Indurain no fue un «caníbal» como Merckx, ni un «tejón» como Hinault, pero tal vez compartió el magisterio contrarreloj con Jacques Anquetil, «Míster crono». Los medios, sobre todo franceses, se inclinaron por el apodo de «extraterrestre» por su forma de arrasar a los rivales en la lucha contra el reloj.
La figura de Indurain, el mejor ciclista español de la historia, fue y sigue siendo más silenciosa que sus compañeros del cuarteto de oro. Nunca se comió a nadie; no se caracterizó por su hambre voraz a la hora de lograr triunfos, más bien fue considerado como un ciclista generoso porque, a veces, repartía gloria entre los rivales.
En la séptima etapa del Tour 95, la víspera de una crono de 54 kilómetros ideal para él, explotó la carrera en las Ardenas valonas camino de Lieja. Ese día, la fama de conservador y poco ambicioso quedó aparcada ante una maniobra excelsa. La ONCE de Jalabart y Bruyneel estaban controlando la etapa y los planes estaban saliendo en la escuadra de Manolo Saiz. Cerca de la Cota de Mont Theux, clásica en la Lieja-Bastoña-Lieja, se formó un grupo de avanzadilla que terminó en fuga de Induráin y Bruyneel. Una alianza en momento clave. Su rival no le dio a Induráin un relevo con la excusa de que llevaba a Zulle y Jalabert por detrás. El navarro lo llevó en butaca para que ganara la etapa y se enfundara el maillot amarillo en casa. Al día siguiente, en la contrarreloj entre Huy y Seraing, Induráin impuso su ley, aunque con menor autoridad de lo esperado. En aquellos dos días cimentó el quinto Tour. Desde entonces, maillot amarillo hasta París.
Indurain mandó en el palmarés del Tour entre 1991 y 1995. En la modalidad de crono no tenía rival, y en la montaña marcaba su ritmo para estar con los mejores. Sucedió en el historial español en la «grande boucle» a Pedro Delgado, ganador en 1988, y desde aquel glorioso quinto título de 1995, el maillot amarillo esperó hasta 2007 con la llegada de Alberto Contador.
Su leyenda se acabó en 1996, en un Tour triste, imborrable. Los españoles se pegaron al televisor para ver una etapa de alta montaña entre Chambery y Les Arcs. Aquel día, un 6 de julio, la leyenda se esfumó para siempre. A a 3 kilómetros de meta perdió 4 minutos respecto al vencedor, el francés Luc Leblanc, con el ruso Berzin como líder.
Tres décadas después del quinto Tour, Indurain, ya sesentón, apuesta por la vida tranquila. De vez en cuando se deja ver participando en carreras de bicicleta populares o de montaña, como la Titan Desert, y atiende campañas publicitarias y pruebas populares.
Con el paso del tiempo, Indurain recuerda que el frío no le gustaba nada, y que prefería el calor. A pesar de su palmarés de oro, aún gusta de recordar los momentos más históricos, «pero sin abusar contando las mismas batallitas de siempre». El exceso de protagonismo nunca fue con el campeón navarro.
Induráin considera que el ciclismo actual «está más influido por la tecnología, lo que ayuda a controlar el esfuerzo». Advierte, en relación a su época, que «tiene menos contrarreloj y es menos intuitivo». Puestos a comparar el ciclismo de los 80-90 con el actual, Indurain señala que en su época «te preocupabas de no olvidar el sándwich».
«En 1992 empezamos a tomar las primeras sales minerales y pastillas de glucosa. Pero ni siquiera puedo decir cuántos gramos de carbohidratos por hora tomé», añade con asombro ante lo que ve hoy. «Hoy en día» comenta Indurain, «el ciclismo es un deporte global. En mi época todo o casi todo pasaba en Italia, Francia y España. Hoy los corredores tienen cascos, ruedas y materiales increíbles. Cuando yo ganaba, apenas tenía un monitor de frecuencia cardíaca. No lo digo con arrepentimiento, cada uno tiene su época».
[Fuente: efe.com]
Primer solo de guitarra eléctrica registrado, 'Get with it' de Bob Willis (1935)
Según recuerda el medio Far Out Magazine, no es una tarea sencilla y son varios los que podrían considerarse. Como mencionan, muchas personas consideran la interpretación de Eddie Durham en "Hittin the Bottle", que se grabó originalmente el 30 de septiembre de 1935. Igualmente, también argumentan que debería descartarse ya que Durham toca una guitarra con resonador y no una guitarra eléctrica.
Otra opción mencionada es la de George Barnes, que grabó "Sweetheart Land" y "It's Lowdown Dirty Shame" con Big Bill Broonzy en marzo de 1938. "Su solo de estilo gipsy-jazz está electrificado, pero no es el primer ejemplo grabado. En 1932, George Brewer interpretó una versión de 'A Good Man Is Hard To Find' de Marion Harris con una de las primeras eléctricas españolas fabricadas por George Beauchamp", describe el citado medio. Lamentablemente, la calidad del sonido de esta canción es tan mala que resulta casi imposible distinguir lo que hace Brewer y tampoco se conoce la fecha exacta de grabación.
Por último, se menciona el solo que uno de los miembros de los Texas Playboys tocó durante una sesión con Bob Wills, que se llevó a cabo el 23 de septiembre de 1935 en Dallas. "El productor del grupo, Art Satherly, esperaba una banda de música country común y corriente pero se sorprendió al encontrarse con una docena de trompetistas", escribe Far Out.
Y agrega: "Wills estuvo a punto de marcharse antes de que empezara la sesión, pero ésta siguió adelante como estaba previsto". Al parecer, el solo no se interpretó con un resonador de acero sino con una guitarra eléctrica. Teniendo en cuenta esto, y dado que la grabación quedó registrada con fecha de lanzamiento, el solo de guitarra del tema "Get With It" en la canción de Wills podría considerarse efectivamente el primero en grabarse de la historia.
[Fuente: indiehoy.es]
Albert Einstein, padre de la Teoría de la Relatividad (1905)
Einstein es conocido principalmente por la teoría de la relatividad, que redefinió los conceptos fundamentales de la física y tuvo grandes implicaciones en la ciencia y la tecnología; así como el Premio Nobel que obtuvo por su investigación del efecto fotoeléctrico.
Pero su legado va mucho más allá de estos hitos y su trabajo sigue siendo una piedra angular de la ciencia moderna. Einstein fue mucho más que un científico excepcional; también fue un pensador independiente y un personaje con una personalidad compleja y a veces contradictoria.
Albert Einstein nació el 14 de marzo de 1879 en Ulm, una ciudad en el Reino de Wurtemberg, que entonces formaba parte del Imperio Alemán. Venía de una familia judía de clase media, algo que marcaría su vida décadas después, con el ascenso del nazismo. Hay que decir que, a pesar de que su educación temprana incluyó enseñanzas sobre el judaísmo y a lo largo de su vida manifestó interés por cuestiones espirituales, tenía una visión escéptica sobre la religión organizada.
Desde muy pequeño, mostró un gran interés por la ciencia y la matemática, aunque su actitud hacia la educación formal fue conflictiva desde el inicio. A pesar del mito popular de que Einstein era un mal estudiante, la realidad es que destacaba en matemáticas y física; sin embargo, su carácter rebelde y su rechazo a la autoridad y a las normas hicieron que tuviera problemas en la escuela. Desde joven era visto como un niño distante y excéntrico, algo que se reflejaba en varias facetas de su vida cotidiana; por ejemplo, solía vestir de manera descuidada y no le gustaban las formalidades.
Una de las anécdotas más famosas de su infancia cuenta que, a la edad de cinco años, su padre le regaló una brújula. Einstein quedó fascinado al notar que la aguja siempre apuntaba en la misma dirección, lo que le llevó a preguntarse sobre las fuerzas invisibles que gobernaban el mundo, una curiosidad que lo acompañó toda su vida y que fue el germen de su pensamiento científico. Al cumplir 16 años intentó ingresar en el Instituto Politécnico de Zúrich, pero no aprobó el examen de admisión; sin embargo, no se rindió y, tras un año de preparación, finalmente fue aceptado y se graduó en física y matemáticas.
A pesar de su título, encontrar empleo en el mundo académico resultó ser un desafío mayor de lo que esperaba y finalmente tuvo que contentarse con un trabajo en la Oficina de Patentes de Berna. Este empleo, aunque no era lo que deseaba (desde el principio tenía claro que quería dedicarse a la investigación y a la docencia), le proporcionó estabilidad económica y le permitió disponer de tiempo para desarrollar sus propias investigaciones.
Mientras trabajaba en la oficina de patentes, Einstein trabajó en sus investigaciones en paralelo con su empleo, de forma independiente y sin contar con el respaldo de una universidad u otra institución. Sus trabajos pronto llamaron la atención de la comunidad científica y comenzó a obtener reconocimiento.
1905 supuso su despegue en los círculos académicos, tanto es así que se refería a él como su “Annus Mirabilis”, es decir, “año milagroso”. Publicó varios artículos que abordaban temas tan diversos como el efecto fotoeléctrico, el movimiento browniano, la relatividad especial y la ecuación de la equivalencia entre masa y energía: su famosa ecuación E=mc2, es decir, que la energía (E) de un cuerpo en reposo equivale a su masa (m) multiplicada por la velocidad de la luz (c) elevada al cuadrado. Aunque esta fórmula es uno de sus legados más recordados, no fue lo que le valdría el Nobel años más tarde.
A raíz del impacto de estas publicaciones Einstein consiguió el tan anhelado puesto de profesor universitario. En los años siguientes trabajó en diversas instituciones europeas, principalmente en Suiza pero también en Checoslovaquia y Alemania. Finalmente, en 1913 aceptó un puesto en la prestigiosa Academia Prusiana de Ciencias en Berlín y el propio emperador Guillermo II le invitó a dirigir la sección de Física del Instituto Kaiser Wilhelm de Física, predecesor del Instituto Max Planck. A pesar de lo que le había costado obtener su puesto académico, a partir de aquí empezó a concentrarse en sus investigaciones dejando de lado las clases.
Fue durante este periodo cuando Einstein desarrolló la teoría de la relatividad general, que presentó en 1915. Esta nueva teoría ampliaba sus estudios sobre la relatividad especial y ofrecía una nueva descripción de la gravedad, no como una fuerza en el sentido tradicional, sino como una deformación del espacio-tiempo causada por la presencia de masas. Su teoría fue de gran importancia porque predecía efectos como la curvatura de la luz de las estrellas al pasar cerca de cuerpos masivos, algo que fue confirmado en 1919 por el astrónomo Arthur Eddington durante un eclipse solar.
Su trabajo fue crucial para el desarrollo de la mecánica cuántica y convirtió a Einstein en una celebridad científica, catapultándolo al estatus de icono mundial. En 1921, el científico recibió el Premio Nobel de Física; pero al contrario de lo que muchos creen recordar no fue por la relatividad, sino por su explicación del efecto fotoeléctrico. Esto constituye uno de los “efectos Mandela” más célebres del mundo científico, ya que mucha gente está convencida que le otorgaron el Nobel por su teoría de la relatividad.
Durante la década de 1920, en parte gracias a la fama que le había dado ganar el Nobel, Einstein pasó mucho tiempo viajando y dando conferencias en Europa, Estados Unidos y Asia. Fue recibido con entusiasmo en múltiples países y tuvo reuniones con figuras políticas y científicas de gran relevancia. Sin embargo, su creciente notoriedad también atrajo enemigos, especialmente en Alemania, donde algunos círculos nacionalistas y antisemitas comenzaron a atacarlo públicamente.
En 1933, con la llegada de Adolf Hitler al poder, Einstein tomó la decisión de abandonar Alemania para siempre. En ese momento se encontraba en una gira por Estados Unidos y, ante la victoria de los nazis, tomó la prudente decisión de no regresar a su país natal y renunciar a su ciudadanía alemana. Tenía dos buenos motivos para hacerlo: el primero eran sus orígenes judíos y su colaboración con la comunidad hebrea; el segundo, que en los años anteriores se había implicado en política desde el Partido Democrático Alemán, abogando por el pacifismo. Todo ello lo convertía en un blanco preferente para los nazis.
Einstein aceptó un puesto en el Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, donde continuó su trabajo científico hasta su muerte. Allí se le otorgó total libertad para continuar con sus investigaciones sin las obligaciones docentes de una universidad tradicional, algo excepcional incluso para un científico reconocido. Y aunque este período no fue tan prolífico en términos de descubrimientos revolucionarios como sus años anteriores, siguió indagando en la física teórica y se involucró en muchos debates sobre el futuro de la ciencia.
Durante la Segunda Guerra Mundial, Einstein desempeñó un papel indirecto pero crucial en el desarrollo de la energía nuclear. Junto con el físico Leó Szilárd, firmó una carta dirigida al presidente Franklin D. Roosevelt en la que advertía sobre la posibilidad de que el Tercer Reich estuviera desarrollando armas atómicas, algo que debió de ser bastante difícil para él que era pacifista. De hecho, debido a sus posturas pacifistas y a su activismo político, el gobierno estadounidense lo mantuvo alejado de los aspectos militares del proyecto Manhattan, que llevó a la creación de las primeras bombas atómicas.
No estaban equivocados ya que, tras la Segunda Guerra Mundial, Einstein se convirtió en un ferviente opositor de las armas nucleares: lamentaba que su carta a Roosevelt hubiera contribuido a la creación de la bomba atómica y abogó por el desarme nuclear y la cooperación internacional en el uso pacífico de la energía atómica, uniéndose al Boletín de Científicos Atómicos (una publicación fundada, precisamente, por investigadores que habían estado involucrados en el Proyecto Manhattan) y promoviendo iniciativas que instaban a los líderes mundiales a evitar una guerra nuclear.
Fue durante su período en Princeton cuando se tomó su imagen más icónica y por la que todos recuerdan al científico: la fotografía con la lengua fuera, que fue tomada después de una fiesta de cumpleaños en 1951. La prensa lo estaba esperando y él, que estaba cansado y quería marcharse a casa, le sacó la lengua con descaro al fotógrafo Arthur Sasse. Aquella foto improvisada se hizo famosa y al propio Einstein le gustó tanto que la usó para incluirla en sus felicitaciones de cumpleaños.
En sus últimos años, aunque su presencia activa en la física teórica había disminuido con la aparición de nuevas generaciones de científicos, Einstein continuó activo en el mundo académico, recibió múltiples reconocimientos y mantuvo correspondencia con algunos de los científicos más importantes de la época. Hasta su muerte en 1955, siguió trabajando en sus estudios de física y reflexionando sobre la naturaleza del universo. Su legado científico sigue siendo fundamental en la física moderna y en la comprensión del cosmos.
La personalidad de Einstein fue tan compleja como su obra. Era un hombre con un sentido del humor peculiar y un carisma especial, pero también era excéntrico, distante y a menudo egoísta en sus relaciones personales; por estos motivos, su vida íntima estuvo marcada por su dificultad para mantener relaciones cercanas debido a su carácter peculiar y difícil. También sentía un notorio desdén por las normas y la autoridad, lo que a veces le hacía difícil relacionarse con sus colegas de profesión.
Einstein estuvo casado dos veces. Su primera esposa, Mileva Marić, fue una matemática serbia con quien tuvo dos hijos, Hans Albert y Eduard. La relación entre ambos se deterioró con los años, en parte debido a la intensidad con la que Einstein se volcó en su carrera y su dificultad para equilibrar su vida familiar y profesional. Se divorciaron en 1919 y volvió a casarse con Elsa Einstein, su prima, con quien tuvo una relación más tranquila hasta la muerte de ella en 1936. Elsa se adaptó a la estricta rutina y las manías de su marido, a la vez que se ocupaba de alejar con la mayor diplomacia posible a la gente a quien él no quería recibir.
A nivel académico, también tuvo relaciones difíciles con la comunidad científica. Aunque era respetado por sus colegas de profesión, su carácter poco convencional y su falta de diplomacia al oponerse a las teorías de otros científicos le generaron no pocos conflictos. Tenía poco tacto, lo que a veces lo hacía parecer arrogante o insensible, y su poca habilidad social lo alejó de la comunidad científica en sus últimos años, cuando la física teórica se dirigió hacia el estudio de la mecánica cuántica.
Su carácter poco sociable lo acompañó hasta la tumba: Einstein falleció el 18 de abril de 1955 a los 76 años y, fiel a su estilo de vida modesto y alejado de la pompa, dejó instrucciones claras para que su despedida fuera discreta. Siguiendo su deseo, no tuvo un funeral multitudinario sino que su cuerpo fue incinerado el mismo día de su muerte, antes de que la noticia se difundiera ampliamente. A la ceremonia de cremación solo asistieron doce personas y sus cenizas fueron esparcidas en el río Delaware para evitar que su tumba se convirtiera en una especie de sitio de veneración.
Sin embargo, no todo su cuerpo fue cremado: el científico protagonizaría aún una última historia incluso después de muerto, aunque esta vez involuntariamente. Thomas Harvey, el patólogo encargado de su autopsia, extrajo el cerebro de su cráneo y lo cortó en 240 trozos, que conservó en formol dentro de frascos de mayonesa y, durante más de veinte años, recorrió Estados Unidos ofreciendo las muestras a diversos neurólogos con el propósito de que lo analizaran.
Harvey no tuvo mucho éxito y finalmente devolvió los trozos del cerebro de Einstein a Princeton. Y aunque la historia sea extraña e incluso macabra, hay que decir que encaja perfectamente con la personalidad de este genio que, si bien influyó decisivamente el mundo de la ciencia, fue un hombre de pocos amigos.
[Fuente: Abel G.M. para historia.nationalgeographic.com.es]
Sean Connery, el primer Agente 007 (1962)
Connery, ganador de un permio Óscar, dos premios BAFTA y tres Globos de Oro. Comenzó su carrera en el teatro como extra de coro. Desde estos modestos inicios, no ha dejado de evolucionar como actor hasta convertirse en un icono internacional del mundo del cine.
Creció en un barrio de la clase trabajadora de Edimurgo y es el mayor de dos hijos. Pasó gran parte de su juventud trabajando en empleos de baja categoría para salir del paso y dejó la escuela para trabajar a tiempo completo.
Se alistó en la Marina Real a los dieciséis años de edad y al igual que muchos jóvenes de su edad, marcó esa etapa en su piel con un tatuaje. Los tatuajes del escocés reflejan sus dos compromisos en la vida: su familia y su país.
Pasó tres años al servicio naval, trayectoria que se vio interrumpida por una úlcera de estómago. Así, regresó a Edimburgo donde parecía asentarse realizando trabajos de albañil, salvavidas y pulidor de ataúdes. Dedicó gran parte de su tiempo libre al culturismo, un pasatiempo que comenzó su carrera como actor y que culminó con una oferta por el título de Mr. Universo en 1950 donde quedó tercero.
Desde sus primeras interpretaciones hasta el primer papel que lo convertiría en superestrella, pasaron ocho años en los que dio vida a Spike en 'No Road Back', a Johnny Yater en 'Hell Drivers' o a Mark Trevor en 'Brumas de inquietud'.
Gran parte de su fama como actor es gracias al personaje de James Bond que interpretó entre los años 1962 y 1983 en películas como 'Dr. No', 'Desde Rusia con Amor', 'Goldfinger' o 'Operación Trueno'. Su última película interpretando al Agente 007 más famoso de todos los tiempos fue 'Nunca digas nunca jamás' donde dejó paso a Roger Moore para interpretar el papel.
En 1988, Connery ganó el premio Óscar al Mejor Actor de Reparto por su papel en 'Los Intocables'. Su carrera en el cine también incluye películas tales como 'Marnie', 'Robin y Marian', 'The League of Extraordinary Gentlemen', 'Indiana Jones y la última cruzada', 'La caza del Octubre Rojo', 'El hombre que pudo reinar', 'El nombre de la Rosa', 'Highlander', 'Asesinato en el Orient Express', 'Dragonheart: corazón de dragón' y 'La Roca'.
Sean Connery fue nombrado "Knight Bachelor" por la reina Isabel II en julio de 2000.
[Fuente: mega.atresmedia.com]
La Unión Soviética, primera selección campeona de Europa de fútbol (1960)
Esto no fue impedimento para iniciar la Copa, puesto que finalmente se reunieron las diecisiete selecciones, una más de las dieciséis necesarias. Estas se enfrentaron en eliminatorias de ida y vuelta hasta las semifinales. El primer partido oficial de la competición se jugó en el Tsentralni Lenin Stadium de Moscú (Unión Soviética), el 29 de septiembre de 1958. Allí asistieron 100 572 espectadores, los cuales vieron el triunfo de la Unión Soviética por tres goles a uno frente a Hungría. El primer gol del campeonato fue marcado por Anatoli Ilyin. En el marcador global, los soviéticos ganaron cuatro a uno.
En España las cosas se complicaron para su selección, ya que el general Francisco Franco prohibió a la selección viajar a la Unión Soviética. De este modo los soviéticos se clasificaron automáticamente para semifinales, que se disputaron en Francia, donde tuvo lugar la fase final. Los otros semifinalistas de esta edición fueron Francia, Yugoslavia y Checoslovaquia. Los soviéticos una vez más se impusieron, ahora frente a los checoslovacos por tres goles a cero en la primera semifinal con dos goles del jugador sovético Valentín Kozmich Ivanov. En el otro partido de semifinales, Francia no pudo con los yugoslavos que ganaron por cinco goles a cuatro, el mayor número de goles marcados en un partido de la Eurocopa, a pesar de contar los franceses con una ventaja en el marcador de cuatro goles a dos. Aun así, las estrellas del partido fueron Raymond Kopa y Just Fontaine.
La final de la copa reunió a la Unión Soviética y a Yugoslavia en el estadio Parque de los Príncipes. Los soviéticos contaban con el portero Lev Yashin, un auténtico muro en la portería, que contuvo gran parte del ataque yugoslavo. Sin embargo, el jugador yugoslavo Milan Galić fue el que abrió el marcador para su selección. En el segundo tiempo llegó el empate soviético de la mano de Slava Metreveli, empate con el que acabó el partido y tuvo que disputarse la prórroga. El gol decisivo fue marcado de cabeza por Valentín Kozmich Ivanov. Con este gol, la Unión Soviética logró su primer y único título en la Eurocopa.
[Fuente: Grupo FB Efemérides Políticas, Históricas, Sociales y Culturales]
Primer disco de Queen (1973)
El álbum fue influenciado por el heavy metal y el rock progresivo. Las letras están basadas en una variedad de temas, incluyendo el folclore —«My Fairy King»— la fantasía — y el cristianismo —«Jesus»—. El vocalista principal Freddie Mercury escribió 5 de las 10 canciones, el guitarrista principal Brian May escribió 4 (incluyendo «Doing All Right», la cual fue compuesta junto con Tim Staffell, vocalista de Smile), y el baterista Roger Taylor escribió y canto «Modern Times Rock 'n' Roll». La canción de cierre del álbum es una versión instrumental corta de «Seven Seas of Rhye», cuya versión definitiva apareció en su segundo álbum de estudio, 'Queen II'.
El 25 de octubre de 2024 el álbum se reeditó en formato de caja recopilatoria remezclada, remasterizada y con material adicional, titulada 'Queen I Collector's Edition'.
Queen, que dio su primer concierto en julio de 1970, había estado tocando en clubes y circuitos universitarios en Londres y sus alrededores durante casi dos años cuando tuvieron la oportunidad de probar las nuevas instalaciones de grabación en De Lane Lea Studios. Armaron una cinta de demostración pulida de cinco canciones: «Keep Yourself Alive», «The Night Comes Down», «Great King Rat», «Jesus» y «Liar». El grupo envió su demo a varios sellos discográficos, pero solo recibió una oferta: una oferta baja de Charisma Records, que rechazaron porque, según su amigo Ken Testi, temían que «siempre jugarían un papel secundario frente a Genesis y esas otras bandas».
Los productores John Anthony y Roy Thomas Baker visitaron De Lane Lea mientras la banda grababa y quedaron impresionados por lo que vieron. Recomendaron Queen a Barry y Norman Sheffield, propietarios de Trident Studios. Los hermanos Sheffield hicieron arreglos para que Queen grabara en Trident; Sin embargo, debido a que el estudio era muy popular, Queen grabó principalmente durante el tiempo de inactividad del estudio, pero se le dio uso gratuito de todo después de que los artistas que pagaban se fueran, incluidas las últimas tecnologías y el equipo de producción. Trident también acordó supervisar los intereses de gestión, grabación y publicación del grupo mientras buscaban un contrato discográfico. Un día, mientras esperaba para usar el estudio, el productor Robin Geoffrey Cable, que estaba trabajando en una versión de «I Can Hear Music» y «Goin' Back», le pidió a Mercury que grabara las voces. Mercury reclutó a May y Taylor en las pistas, que se lanzaron en un sencillo con el nombre de Larry Lurex, una parodia de Gary Glitter.
El proceso de grabación solo durante el tiempo de inactividad del estudio —a última hora de la tarde o durante la noche— duró desde junio hasta noviembre de 1972. Taylor recordó: «Podías ver a las chicas trabajadoras por la noche a través de sus cortinas de encaje, así que mientras mezclábamos, teníamos un poco de desvío». Las limitaciones de este arreglo llevaron a la banda a concentrarse en completar una pista a la vez, pero los problemas surgieron casi de inmediato. La banda había pensado muy bien en sus pistas de demostración de De Lane Lea, pero el productor Roy Thomas Baker les pidió que volvieran a grabar las canciones con un mejor equipo. «Keep Yourself Alive» fue la primera canción que se volvió a grabar y a Queen no le gustó el resultado. Lo grabaron de nuevo, pero ninguna mezcla cumplió con sus estándares. Después de siete u ocho intentos fallidos, el ingeniero Mike Stone intervino y su primer intento obtuvo la aprobación de Queen. Stone se quedaría como ingeniero y finalmente coproduciría sus próximos cinco álbumes. May comentó más tarde que «Entre Roy [Thomas Baker] y yo, estuvimos peleando todo el tiempo para encontrar un lugar donde tuviéramos la perfección pero también la realidad de la interpretación y el sonido».
Tracklist:
01. Keep yourself alive
02. Doing all right
03. Great king rat
04. My fairy king
05. Liar
06. The night comes down
07. Modern times Rock'n'Roll
08. Son and daughter
09. Jesus
10. Seven seas of Rhye
Queen
- Freddie Mercury – voz principal (1-6, 8, 9), piano (4, 7, 9, 10), órgano Hammond (5), coros
- Brian May – guitarra, piano (2), coros
- Roger Taylor – batería, percusión, voz principal (7), coros
- John Deacon – bajo eléctrico
- John Anthony – producción, coros (7)
- Roy Thomas Baker – producción
- Mike Stone – ingeniero de sonido
- Ted Sharpe – ingeniero de sonido
- David Hentschel – ingeniero de sonido
- Louis Austin – ingeniero de sonido
- John Harris – supervisor de equipo
- Douglas Puddifoot – fotografía, diseño de portada
Primer archivo PDF de la historia con John Warnock a la cabeza (1991)
Cada vez que un PDF conserva exactamente sus páginas al pasar de un computador a otro, está cumpliendo una promesa nacida de la impaciencia de dos investigadores que se negaron a esperar varios años.
A finales de la década de 1970, imprimir desde una computadora seguía siendo una tarea llena de incompatibilidades. Cada fabricante utilizaba sus propios equipos, instrucciones y fuentes. Un gráfico que funcionaba en una pantalla podía deformarse al enviarlo a otra impresora, y una página demasiado compleja podía ser rechazada por la máquina.
John Warnock conocía bien el problema.
En 1978 ingresó al Centro de Investigación de Xerox en Palo Alto, conocido como PARC. Allí trabajó en el laboratorio dirigido por Charles Geschke, dentro de un grupo dedicado a desarrollar una manera universal de describir páginas digitales.
El objetivo era ambicioso: representar textos, líneas, imágenes y tipografías mediante instrucciones matemáticas, de modo que diferentes computadoras e impresoras pudieran interpretar el mismo documento.
El resultado fue Interpress.
No fue una creación exclusiva de Warnock y Geschke. Investigadores como Butler Lampson, Brian Reid, Bob Sproull y Jerry Mendelson también participaron en su desarrollo. Hacia 1981, el lenguaje había avanzado lo suficiente para convertirse en el futuro estándar de impresión de Xerox. El problema no era que la empresa ignorara por completo la tecnología.
Xerox decidió adoptarla, pero su implementación en toda la corporación podía tardar varios años. Mientras el mercado de las computadoras personales evolucionaba con rapidez, Interpress permanecería principalmente dentro del ecosistema de la compañía.
Warnock y Geschke no quisieron esperar.
En 1982 abandonaron uno de los laboratorios tecnológicos más prestigiosos del mundo y fundaron una pequeña empresa. La llamaron Adobe, por un arroyo que pasaba cerca de sus viviendas en California.
Su plan no consistía en fabricar impresoras. Querían crear el lenguaje que pudiera comunicarse con todas ellas.
En Adobe reunieron a varios programadores, entre ellos Doug Brotz, Bill Paxton y Ed Taft. A partir de su experiencia anterior desarrollaron PostScript, un lenguaje que describía cada página mediante geometría.
Para PostScript, una letra no era simplemente una imagen fija. Era una figura construida con líneas y curvas matemáticas que podía agrandarse, reducirse, girarse o imprimirse en diferentes resoluciones sin perder su forma.
La impresora dejaba de recibir una página previamente dibujada. Recibía instrucciones y la reconstruía por sí misma.
El momento decisivo llegó en enero de 1985, cuando Apple presentó la impresora LaserWriter con un intérprete de PostScript incorporado. Combinada con el Macintosh y programas de composición como PageMaker, permitió que pequeñas empresas, diseñadores y oficinas prepararan publicaciones con una calidad que antes exigía equipos especializados mucho más costosos.
Así nació la revolución de la edición de escritorio.
PostScript resolvió el problema de llevar una página desde la computadora hasta la impresora. Pero todavía quedaba otra dificultad: compartir documentos entre computadoras diferentes.
A comienzos de la década de 1990, cada procesador de texto utilizaba su propio formato. Un archivo podía abrirse con tipografías distintas, páginas desordenadas o gráficos fuera de lugar. En ocasiones, el destinatario ni siquiera tenía el programa necesario para leerlo. Warnock planteó entonces un nuevo proyecto, llamado Camelot.
Su propuesta era capturar un documento creado en cualquier aplicación, enviarlo electrónicamente y permitir que otra persona pudiera verlo e imprimirlo con la misma apariencia, sin importar qué sistema utilizara.
Adobe presentó Acrobat y el Portable Document Format, conocido como PDF, en junio de 1993.
El formato aprovechó conocimientos desarrollados con PostScript, pero fue diseñado para el intercambio y la visualización de documentos. En lugar de depender del programa original, el archivo podía contener la información necesaria para conservar textos, imágenes, fuentes y distribución de las páginas.
Su expansión no fue inmediata. Los archivos digitales todavía viajaban lentamente y muchas personas no comprendían por qué necesitaban otro formato. Adobe, sin embargo, publicó las especificaciones y distribuyó gratuitamente el programa para leerlos.
Con el tiempo, gobiernos, universidades, editoriales, empresas y archivos comenzaron a utilizar PDF para contratos, formularios, libros, manuales, facturas y documentos oficiales. En 2008, la versión 1.7 se convirtió en la norma internacional ISO 32000, y el formato dejó de depender exclusivamente de Adobe para su desarrollo.
La historia suele resumirse diciendo que Xerox rechazó una gran invención. La realidad es más reveladora: la empresa reconoció el potencial de Interpress, pero planeó avanzar a una velocidad que sus propios investigadores consideraron insuficiente.
Warnock y Geschke no se llevaron un producto terminado para venderlo con otro nombre. Se llevaron la experiencia, reunieron un nuevo equipo y construyeron una tecnología diferente con una estrategia comercial mucho más rápida.
Décadas después, John Warnock murió en 2023. Para entonces, la empresa que había fundado ya había transformado la impresión, el diseño gráfico, la fotografía y la circulación de documentos.
El PDF que hoy se adjunta a un correo, conserva una factura o permite descargar un libro comenzó con una decisión aparentemente sencilla: dos investigadores concluyeron que el futuro tardaría demasiado en llegar si permanecían esperando dentro de Xerox.
[Fuente: Grupo FB Datos Históricos]
Primera ley del post-franquismo español, el Decreto 2940/1975 (1975)
El decreto inmediatamente anterior al citado, 2939/1975, aludía a las honras fúnebres militares, los treinta días de luto oficial con la bandera nacional a media asta en edificios públicos y barcos de la Armada, permisos retribuidos para que los trabajadores y empleados públicos que pudieran asistir a los actos funerarios y el uso de insignia de luto a modo de brazal de crespón negro en uniformes militares y oficiales, o corbata negra en ropa de calle. Sin olvidar la suspensión temporal del luto nacional el 22 de noviembre de 1975 durante la proclamación del Rey Juan Carlos I. Tal decreto pasaba a la historia de España como el primero no firmado por Francisco Franco, sino que fue rubricado por don Alejandro Rodríguez de Valcárcel y Nebreda (Presidente del Consejo de Regencia) y don Carlos Arias Navarro (Presidente del Gobierno).
Los mismo firmantes lo hacían en el decreto 2938/1975, por el que se convocaban conjuntamente al Pleno de las Cortes Españolas y al Consejo del Reino para celebrar una solemne sesión extraordinaria el día 22 de noviembre de 1975, en la que se celebraría el juramento y proclamación de Rey a su Alteza Real don Juan Carlos de Borbón y Borbón.
Hasta ese momento (decretos 2937/1975 y anteriores), los decretos eran firmados por don Juan Carlos en calidad de Príncipe de España y Jefe de Estado en funciones.
Por tanto, se considera primera ley del post-franquismo el decreto citado anteriormente, 2940/1975, como el primero firmado por don Juan Carlos, en calidad de Rey de España, cuyo contenido íntegro es el siguiente:
Decreto 2940/1975, de 25 de noviembre, por el que se concede indulto general con motivo de la proclamación de Su Majestad don Juan Carlos de Borbón como Rey de España.Enaltecer la Justicia –que es el fundamento del Orden y la Libertad– con el ejercicio de la Clemencia, ha sido una constante en la línea de nuestras mejores tradiciones históricas y religiosas. La instauración en Mi persona de la Monarquía Española ha de significar, una reafirmación de los propósitos de convivencia solidaria y pacífica entre todos los españoles.
La promulgación de este indulto general constituye asimismo un homenaje a la memoria de la egregia figura del Generalísimo Franco (q. e. G. e), artífice del progresivo desarrollo en la Paz de que ha disfrutado España en las últimas cuatro décadas, durante las cuales otorgó once indultos generales e innumerables indultos particulares.
Deseo y espero que los españoles a quienes hago beneficiarios de esta decisión real se incorporen, con el mejor espíritu de servicio a la Patria, a esta convocatoria a la concordia nacional para consolidar el principal objetivo de la Monarquía: el bien irrenunciable de la Paz.
En su virtud, a propuesta de los Ministros de Justicia, del Ejército, de Marina y del Aire, y previa deliberación del Consejo de Ministros en su reunión del día veinticinco de noviembre de mil novecientos setenta y cinco,
DISPONGO:
Artículo 1.
Se concede indulto de las penas y correctivos de privación de libertad, pecuniarias y de privación del permiso de conducción impuestas o que puedan imponerse por delitos y faltas previstos en el Código Penal, Código de Justicia Militar y Leyes penales especiales, por hechos cometidos con anterioridad al día veintidós de noviembre de mil novecientos setenta y cinco, con la extensión y alcance que a continuación se señala:
a) De la totalidad de las penas y correctivos de privación de libertad y de privación del permiso de conducción hasta tres años y de las pecuniarias, cualquiera que sea su cuantía.
b) De la mitad de las penas y correctivos de privación de libertad y de privación del permiso de conducción superiores a tres años, que no excedan de seis.
c) De la cuarta parte de las superiores a seis años, que no excedan de doce.
d) De la quinta parte de las superiores a doce años, que no excedan de veinte.
e) De la sexta parte de las superiores a veinte años, salvo las impuestas por conmutación de la pena capital.
Artículo 2.
Uno. En todo caso, la reducción mínima de la condena no será inferior a tres años.
Dos. Las penas accesorias se indultarán en igual medida que la principal, salvo las de inhabilitación, comisos y las previstas en el Código de Justicia Militar.
Artículo 3.
Quedan exceptuadas del indulto a que se refieren los artículos anteriores las penas por delitos de terrorismo y conexos, por delitos de propaganda de sentido terrorista y por los delitos de pertenencia a asociaciones, grupos u organizaciones comprendidos en la legislación sobre terrorismo.
Artículo 4.
Quedan exceptuados del indulto a que se refiere el artículo primero del presente Decreto los delitos monetarios comprendidos en los artículos doscientos ochenta y tres a doscientos noventa del Código Penal y en la Ley de Delitos Monetarios de veinticuatro de noviembre de mil novecientos treinta y ocho.
Artículo 5.
En las causas que se sigan en la jurisdicción ordinaria por delitos en los que las penas pedidas en trámite de calificación por el Ministerio Fiscal y demás partes acusadoras estén comprendidas en el apartado a) del artículo primero, se aplicará la gracia sin necesidad de que se celebre juicio oral ni, en consecuencia, se dicte sentencia. En tales supuestos el Tribunal, previo dictamen del Ministerio Fiscal y conformidad del procesado, sin más trámites dictará el auto de sobreseimiento prevenido en el número tercero del artículo seiscientos treinta y siete de la Ley de Enjuiciamiento Criminal. La responsabilidad civil, en su caso, será exigible mediante el procedimiento de tal clase que corresponda.
Artículo 6.
Con independencia de lo dispuesto en el artículo primero, a los condenados a penas privativas de libertad (salvo los que lo sean por conmutación de la pena capital) por hechos realizados con antelación al día veintidós de noviembre de mil novecientos setenta y cinco, que ininterrumpidamente hayan cumplido o cuando cumplan veinte años de reclusión efectiva, incluida la prisión provisional y sin cómputo de beneficios penitenciarios se les concede indulto total del período que exceda de dichos veinte años, se trate de una o varias condenas y cualquiera que sea la jurisdicción que las hubiere impuesto.
Artículo 7.
Las penas de muerte impuestas o cuya imposición proceda por delitos cometidos con anterioridad al día veintidós de noviembre de mil novecientos Setenta y cinco se conmutan o, en su caso, serán sustituidas por la inferior en grado en el máximo de su extensión, con las accesorias legales correspondientes y sin que puedan ser de aplicación los indultos generales que. se dicten en lo sucesivo ni los beneficios de redención de penas por el trabajo.
Artículo 8.
Por los Ministerios de Justicia, Ejército, Marina y Aire se dictarán las disposiciones complementarias que se requieran para la debida ejecución de lo dispuesto en el presente Decreto.
Así lo dispongo por el presente Decreto, dado en Madrid a veinticinco de noviembre de mil novecientos setenta y cinco.
JUAN CARLOS
El Ministro de la Presidencia del Gobierno,
ANTONIO CARRO MARTINEZ
Primer ser humano en nadar por debajo del minuto en los 100 metros libres, Johnny Weissmuiller (1922)
El 8 de julio de 1922, en Alameda (California), Weissmuller, a los 18 años, detuvo el cronómetro en un tiempo estratosférico para inscribir su nombre en el libro de los grandes hitos del deporte. Con 58.6 segundos superó el anterior récord del mundo (1:00.4) de que estaba en poder del hawaiano Duke Kahanamoku, ganador de cinco medallas olímpicas entre 1912 y 1924.
Nunca antes nadie había nadado tan rápido la distancia reina de la natación. Con la perspectiva actual, su registro puede no parecer tan espectacular. Pero, hace un siglo, fue brillante.
Desde Alameda en 1922 hasta Kazán en 2021, el récord de Weissmuller fue bajando hasta reducirse en 14 segundos. Los entrenamientos, la nutrición, e incluso hasta el material de los bañadores y los elementos técnicos, ha influido en una rebaja espectacular de un récord que Weissmuller volvió a batir en 1924, cuando fijó el crono en 57 segundos y 4 décimas.
Los números disminuyeron poco a poco. Diferentes nadadores superaron a Weissmuller a lo largo de las décadas. Alguno, como Mark Spitz, en los Juegos Olímpicos de Múnich 1972, paró el cronómetro en 51 segundos y 22 décimas. Justo coincidió cuando empezaron a utilizarse gorras y gafas en las competiciones.
Pero mientras Weissmuller estuvo en activo, fue el rey de las piscinas. Ninguna evolución técnica pudo con él. A lo largo de su carrera, ganó, además de sus medallas olímpicas, 52 campeonatos nacionales estadounidenses y estableció un total de 67 récords mundiales.
Nacido en Szabadfalu, parte del Imperio austrohúngaro en 1904 y actualmente Timisoara (Rumanía), emigró con sus padres a Estados Unidos cuando tenía siete meses. Desde muy joven, cuando era un chaval, aprendió a nadar en las playas del Lago Michigan, donde inició una larga relación con el agua que culminó en 1929.
Su caída a los infiernos llegó, curiosamente, cuando se hizo más famoso. Firmó un contrato con la Metro-Goldwyn-Mayer de siete años que inauguró con "Tarzán de los monos". El éxito de la película fue estratosférico. Tanto, que su estudio no le permitió interpretar a otro personaje que fuera Tarzán.
Weissmuller fue capaz de reproducir su icónico grito de forma natural. Al principio, tres vocalistas diferentes se encargaban de fabricar el aullido de Tarzán. Luego, el antes nadador y después actor, hizo suya su mejor arma interpretativa a lo largo de seis películas.
Sin embargo, aquel grito marcó el final de sus días. Cuando acabó su contrato en la Metro, intentó demostrar que tenía más capacidades interpretativas aparte de sus balanceos en las lianas junto a Jane y la mona Chita. No lo consiguió. Estaba atrapado en su personaje y entre 1948 y 1954 protagonizó una serie llamada "Jim de la selva".
Cuando decidió apartarse de la gran pantalla, invirtió en diferentes empresas sin éxito. Acabó arruinado y con tres divorcios a sus espaldas en quince años. Al final, se retiró a Acapulco, donde falleció en 1984 en un hospital psiquiátrico. Allí, en ocasiones, llegó a escupir a otros pacientes mientras emulaba el grito de Tarzán por los pasillos.
Su triste final, el de un hombre vencido, no coincide con su exitosos inicios. Weissmuller fue derrotado por la vida cuando nadie pudo con él en el agua. Su legado en la piscina, casi olvidado, merece un reconocimiento al nivel de uno de los más grandes nadadores de la historia. Justo cien años después de bajar de la barrera del minuto en los 100 metros, Tarzán, un gritón de la jungla, debe dejar paso de una vez por todas a Johnny Weissmuller, un deportista épico, de los mejores del siglo XX.
Uruguay, primera selección campeona del mundo de fútbol (1930)
La organización del torneo respondió también a un gesto simbólico de la FIFA hacia el país sudamericano. Uruguay fue elegido sede en el año del centenario de su primera Constitución y como reconocimiento a sus conquistas olímpicas en 1924 y 1928.
El contexto global influyó directamente en la participación internacional. En plena crisis económica y con un viaje transatlántico largo y costoso, la mayoría de las selecciones europeas rechazaron la invitación, con apenas cuatro representantes del continente: Francia, Bélgica, Rumanía y Yugoslavia.
El torneo reunió a 13 selecciones sin fase de clasificación previa, en un formato completamente distinto al actual. Los equipos se dividieron en cuatro grupos y los ganadores avanzaron directamente a semifinales, donde Argentina y Uruguay llegaron tras imponerse con autoridad.
Ambos finalistas habían mostrado una clara superioridad en sus cruces previos. Argentina venció 6-1 a Estados Unidos, mientras que Uruguay hizo lo propio ante Yugoslavia con el mismo marcador, confirmando su condición de candidatos al título.
La competición también dejó una particularidad histórica: fue el único Mundial sin partido por el tercer puesto. Con el tiempo, la FIFA asignó ese lugar a Estados Unidos por su rendimiento global en el torneo, aunque sin una definición en cancha.
La final se disputó el 30 de julio en el recién inaugurado Estadio Centenario, con más de 68.000 espectadores en las tribunas. Fue el primer gran partido decisivo de una Copa del Mundo y marcó un antes y un después en la historia del fútbol internacional.
El encuentro estuvo condicionado incluso antes del inicio por la elección del balón. El árbitro belga John Langenus decidió que se jugaría un tiempo con la pelota argentina y otro con la uruguaya, ante la falta de acuerdo entre ambas selecciones. En la primera mitad se utilizó el balón argentino, conocido como “Tiento”, más liviano y de cuero fino. Argentina aprovechó esas condiciones para dominar el juego y se fue al descanso en ventaja por 2-1, con goles de Carlos Peucelle y Guillermo Stábile, mientras Pablo Dorado había abierto el marcador para Uruguay. En el segundo tiempo se impuso el balón uruguayo, más pesado y resistente. Con ese cambio de condiciones, el equipo local creció físicamente y dio vuelta el partido con goles de Pedro Cea, Victoriano Santos Iriarte y Héctor Castro para sellar el 4-2 definitivo.
Esteban Domeño Laborra primer fallecido en unos Sanfermines (1924)
Pese a que algunos documentalistas le sitúan por detrás de un mozo de Falces, Francisco García Gurrea, que resultó herido en un montón ocurrido el 7 de julio de 1910 en la entrada de la antigua plaza de toros, cerca del actual Teatro Gayarre, parece poco probable que la tuberculosis que le provocó la muerte 6 meses después tuviera algo que ver con el citado episodio del encierro.
Realmente importa poco si fue el primero o el segundo, pero de lo que no hay ninguna duda es que la primera cogida mortal en el encierro provocó un tremendo impacto en la Pamplona de hace 100 años.
Esteban Domeño tenía 22 años cuando un morlaco de la ganadería del conde de Santa Coloma le empitonó en el final de la calle Estafeta, en la curva de la Telefónica.
Ocurrió el 13 de julio de 1924 y las crónicas de la época aseguran que sufrió una cornada de más de 20 centímetros en la zona lumbar derecha, con afectación al pulmón. Falleció al día siguiente, aunque se conserva una fotografía captada en el hospital junto al médico que le atendió tras recibir la cornada que en nada hacía presagiar el fatal desenlace solo 30 horas después.
“Tuvo una infección. Hoy en día se habría detectado, pero entonces no, y pese a lo bien que aparecía en esa imagen murió al día siguiente de la cogida”, explica Pili Sanz Domeño, sobrina del fallecido al recordar el episodio que le relató su madre, que tenía 12 años cuando murió su hermano.
Lo que no contaron entonces es que Esteban Domeño no era ningún corredor del encierro, ni fue uno de esos primeros mozos que se pusieron a correr delante de una manada de toros cuando ese insólito acto festivo de Pamplona no tenía ni de lejos la repercusión mundial que adquirió años después.
Se encontraba ahí por puro azar, por una casualidad del destino que le situó en el lado derecho del actual tramo de Telefónica, por el mismo trazado por donde hoy en día toman la curva todas las ganaderías de San Fermín. “Era agricultor, no un albañil como se ha dicho en algún sitio, y un conocido le contrató para trabajar en el montaje del vallado del encierro de Pamplona porque en el campo en esas fechas ya habían acabado la tarea. Por eso estaba ahí. Recuerdo que mi madre comentó que la idea de su hermano era emigrar a América, que no le atraía mucho la idea de seguir con los trabajos agrícolas”.
Pili no tuvo conocimiento de estos detalles hasta muchos años más tarde, cuando su madre los relató públicamente en un medio de comunicación local al cumplirse la efeméride de la muerte de su hermano. “Hasta entonces había sido un tema casi tabú en la familia, nadie hablaba de lo que le pasó al hermano de mi madre y el trauma que supuso para la familia, porque era el hijo mayor y el único varón” comenta.
Existen testimonios de que la primera cogida mortal en el encierro sacudió los cimientos de la sociedad pamplonesa, donde comenzó a cuestionarse la conveniencia de mantener un acto tan peligroso dada la gran afluencia de corredores que entonces tenía el encierro. Hubo incluso una propuesta para la supresión definitiva y quien planteó que existiera un carnet especial para los corredores.
Tras la muerte de Esteban Domeño, la ciudad se volcó en los actos fúnebres e incluso se abrió entre los mozos de Pamplona una suscripción popular para sufragar los gastos del sepelio. “Recuerdo haber visto una fotografía en la que salían varios familiares, entre ellos mi madre, detrás del carruaje fúnebre que llevaba el féretro”, asegura Pili.
Desde entonces otras catorce personas se han dejado la vida en los escasos 875 metros que separan los corralillos de Santo Domingo de la Plaza de Toros. El último fue el joven Daniel Jimeno Romero, de 27 años, natural de Alcalá de Henares, que fue empitonado en el tramo de Telefónica el 10 de julio de 2009. Junto al pamplonés Fermín Etxeberria Irañeta, de 63 años, y fallecido en 2003, son las únicas muertes registradas en el encierro en este siglo XXI.
Antes perdieron la vida:
[Fuente: Kepa García para noticiasdenavarra.com, Archivo Fernando Hualde -Foto-]
Félicette, primer gato en viajar al espacio (1963)
El gato Félicette, nombre inspirado en el popular gato Félix, también llamado Astro- cat, fue elegido entre otros trece gatos, que el programa espacial francés entrenó como astronautas durante dos meses para la misión C 341. Esta gata blanca y negra era la más tranquila del grupo.
Los felinos fueron colocados en una centrífuga, acostumbrados al ruido y a un espacio pequeño. El día del lanzamiento, fueron colocados sensores en el cuerpo del Astro-cat, especialmente en sus patas.
Después de un vuelo suborbital que duró 13 minutos, la cápsula cayó a la Tierra en paracaídas y Félicette sobrevivió. Sin embargo, durante la falta de gravedad, la gata se encontraba en inmovilidad total. Este comportamiento se explicó por la falta de señales sensoriales y solamente ha ocurrido con los gatos en el espacio.
La gata se bautizó Félicette después de culminar su viaje. La agencia pensaba que, de esta forma, los astronautas se encariñarían menos con el animal.
Breve historia de los viajes de animales al espacio
En 1948, el mono Albert experimentó por primera vez la ingravidez en un cohete estadounidense. Un año antes los primeros animales en viajar al espacio habían sido las moscas de la fruta (Drosophila).
En 1957, la famosa perra Laika salió de la Tierra en la cápsula soviética Sputnik-2 y tras ella, dos perras, dos ratas, un conejo y cuarenta ratones, moscas de la fruta y plantas circunvalaron varias veces la tierra, en el primer viaje orbital en el que todos los animales regresan con vida.
En 1961, Estados Unidos envía al espacio al chimpancé Ham, seguido del chimpancé Enos. Francia, pone en órbita a la rata Héctor y luego, a los ratones Cástor y Pólux.
En 1963, viaja la gata Félicette.
En 2001, China puso en órbita una nave con varios animales a bordo y luego Irán, en 2010, probó con éxito un cohete de fabricación local en el que viajan varios animales, como gusanos, tortugas y una rata.
[Fuente: okdiario.com]
El estadounidense Joseph Murray realizó el primer trasplante de riñón con éxito (1954)
Finalizada su carrera de medicina se doctoró en medicina y cirugía en la Universidad de Massachusetts. Desde un principio se decantó por la investigación en el campo de los trasplantes de órganos en seres humanos. Hasta 1967 fue profesor de cirugía en la Escuela Médica de Harvard. Junto con Edward Donnall Thomas encontró la utilidad de las radiaciones ionizantes para controlar el posible rechazo en los trasplantes. Posteriormente también demostraron la utilidad de la azatioprina en este campo. Murray Fue el primero en realizar un trasplante de riñón entre gemelos, en 1954, cuando Richard Herrick recibió el órgano donado por su hermano Ronald, lo que supuso el primer trasplante renal con éxito de la historia.
Ambos investigadores obtuvieron el Premio Nobel de Medicina en 1990.
Murray murió el 26 de noviembre de 2012, a la edad de 93 años. Sufrió un derrame cerebral en su casa suburbana de Boston el Día de Acción de Gracias y murió en el Hospital Brigham and Women's, el mismo hospital donde realizó la primera operación de trasplante de órganos.
Murray aparece en el libro Beyond Recognition, anteriormente titulado Camel Red. El libro es la historia de Larry Heron, quien resultó gravemente herido en la Segunda Guerra Mundial, y su camino hacia la recuperación, que lo reunió con Murray, un excompañero de clase.
[Fuente: Wikipedia]
El primer gol de la historia de los mundiales de fútbol fue obra del francés Lucien Laurent (1930)
Fue sede de la Copa Mundial de Fútbol de 1930 de Uruguay y es el estadio en el que se disputó el primer partido en la historia de los mundiales de fútbol cuando el 13 de julio de 1930 se enfrentaron Francia y México, con victoria del combinado galo por 4-1. En dicho encuentro fue convertido el primer gol de la historia de las contiendas mundialistas, por intermedio del francés Lucien Laurent.
Este escenario fue inaugurado en noviembre de 1921 con un amistoso entre el equipo aurinegro y el River Plate argentino que finalizó igualado 1 a 1.
Peñarol utilizó la cancha de Estación Pocitos, con capacidad para 10.000 espectadores, hasta el año 1933, momento en el que los Carboneros comenzaron a utilizar el Estadio Centenario que había sido construido para el Mundial de 1930.
Fue el Arquitecto Enrique Benech, quién entre los años 2002 y 2006 se dedicó a realizar una exahustiva investigación para determinar el lugar exacto en el que se ubicaba la ya desaparecida cancha y el histórico arco en el que se convirtió el primer gol de los Mundiales.
Primer avión de combate, el Fokker Eindecker (1915)
Con base en Alemania, Anthony creó algunos de los aviones más memorables y revolucionarios de la Primera Guerra Mundial para la Fuerza Aérea Imperial Alemana (Luftstreitkräfte), como el Fokker DR.1, D.VII y D.VIII, considerados algunos de los mejores aviones producidos durante el conflicto.
Sin embargo, el primer avión de este linaje fue el monoplano de reconocimiento Fokker M.5, que tenía lo que se llamó una 'construcción mixta', típica de los primeros tiempos de la aviación: un fuselaje con una estructura soldada a partir de tubos de acero, un ala con estructura de madera y una cubierta de contrachapado y lona.
La serie Eindecker fue un desarrollo del M.5K/MG, la versión militarizada del M.5 original, siendo la característica principal del modelo un sincronizador, un dispositivo mecánico que permitía que la ametralladora montada en el morro del avión disparara directamente a través del arco de la hélice, un concepto revolucionario para su época.
El avión entró oficialmente en servicio en el verano de 1915, registrando su primer éxito en combate en julio de ese año, en manos del futuro as alemán Kurt Wintgens. Durante su producción, que duró poco menos de un año, se construyeron 416 Eindeckers en cuatro variantes principales, utilizadas principalmente como cazas y aviones de reconocimiento armados.
La primera versión sería el EI, equipado con un motor rotativo Oberursel UI de 100 hp refrigerado por aire. El avión medía 7,2 m de largo, 8,85 m de envergadura, un peso de despegue de 563 kg (sin piloto), una velocidad máxima de 130 km/h y una autonomía de casi 200 km. Estaba armado con una ametralladora fija LMG 08 Spandau de 7,92 mm.
Después llegaron las versiones E.II, E.III y E.IV, que introdujeron progresivamente mejoras para mejorar el rendimiento del caza. Si bien el Eindecker estableció un período de superioridad aérea indiscutible durante gran parte del inicio de la Primera Guerra Mundial, el Fokker quedaría irrevocablemente obsoleto a partir del segundo trimestre de 1916, cuando una nueva generación de aviones británicos y franceses recuperó el control de los cielos del Frente Occidental en favor de los países de la Entente.
El Eindecker distaba mucho de ser brillante en su concepción, pero era innegable que poseía grandes virtudes que lo hacían destacar entre otras máquinas voladoras de la época. Cabe recordar que, hasta el desarrollo del Eindecker, casi todos los aviones considerados "cazas" eran biplazas de reconocimiento adaptados apresuradamente para este fin.
El éxito del Fokker Tipo E se debió a varios factores: el primero, y quizás decisivo, fue el sistema de sincronización de la ametralladora, que permitía disparar entre las palas de una hélice que giraba rápidamente. Desarrollado en paralelo por dos diseñadores, el ingeniero suizo Franz Schneider y el inventor francés Raymond Saulnier, el mecanismo, aunque aparentemente complejo, solo implicaba un conjunto de engranajes y cadenas de transmisión, lo que impedía que la ametralladora disparara en falso y dañara el mecanismo de propulsión.
Esta tecnología cayó en manos alemanas en 1915, y el alto mando de la Fuerza Aérea Imperial Alemana comprendió rápidamente la importancia y el impacto que este mecanismo podía tener en el campo de batalla aéreo, que rápidamente estaba ganando importancia en la dimensión más amplia de la guerra.
Además, la adopción de un avión monoplano más ligero y delgado que los tradicionales biplanos de la época permitió al Eindecker superar a casi todos sus contemporáneos, ofreciendo potencia de fuego concentrada, rendimiento y maniobrabilidad en un solo paquete, razones que culminaron en el conocido “Fokker Scourge”, el primer período de superioridad aérea de la historia.
Sin embargo, los Fokkers de primera generación tendrían un impacto mucho más duradero en la historia de la aviación militar, ya que fueron el pivote central y experimental para el nacimiento de las doctrinas de la aviación de combate moderna.
Sería a través de audaces pilotos de Eindecker, como Oswald Boelcke, Max Immelmann y Otto Parschau, que surgirían las primeras tácticas y pautas para el uso de cazas, como maniobras ofensivas y defensivas en batallas aéreas, ataques a través de puntos ciegos y máximo uso de las ventajas de altitud y velocidad como factores decisivos en el resultado de una batalla, elementos que todavía hoy se enseñan en el entrenamiento de nuevos pilotos de caza por parte de las fuerzas aéreas de todo el mundo.
[Fuente: aeroflap.com.br]
Jacques Piccard, primer hombre en descender a las Fosas Marianas, junto a Donald Walsh (1960)
Hijo de Auguste Piccard, era un inventor y explorador suizo, además de profesor de física en las universidades de Zúrich y Bruselas. Jacques estudió en una escuela privada llamada École Nouvelle de Suisse Romande en Lausana (Suiza). Se graduó en 1943 y fue a la Universidad de Ginebra, donde estudió física y economía. En 1944 se tomó un año libre para servir en el Primer Ejército Francés. En 1946 se licenció y en 1946 empezó a dar clases. Su padre utilizaba la técnica de flotación de los globos para desarrollar un vehículo sumergible en aguas profundas conocido como batiscafo. Jacques trabajó con su padre para mejorar el diseño del batiscafo y demostrar su potencial para las inmersiones en aguas profundas. Construyeron tres batiscafos entre 1948 y 1955.
El 23 de enero de 1960, Jacques Piccard fue el primero en alcanzar la máxima profundidad marina en un batiscafo denominado Trieste, diseñado y construido por su padre. Lo hizo acompañado del teniente de la Marina estadounidense Donald Walsh en la fosa de las Marianas, alcanzando el lecho del océano. La profundidad del descenso fue calculada en 10.916 metros (35.813 pies), pero unas mediciones hechas en 1995 determinaron un nuevo valor, y se calculó la profundidad real del Challenger Deep en 10.911 m (35.797 pies). El descenso duró cinco horas y los dos hombres estuvieron en el fondo oceánico cerca de veinte minutos antes de la subida, que demoró 3 horas y 15 minutos.
El 26 de marzo de 2012, el director de cine James Cameron repitió la hazaña con un minisubmarino, logrando el récord de inmersión en solitario en la fosa Challenger.
La Marina estadounidense adquirió el Trieste para emplearlo en la investigación oceánica, y Jacques Piccard se trasladó a los EE. UU. para trabajar en su desarrollo y perfeccionamiento.
Jacques Piccard murió el 1 de noviembre de 2008 en su casa de Suiza, en La Tour-de-Peilz.
[Fuente: Wikipedia]
Maurice Garin, primer ganador del Tour de Francia (1903)
El primer tour de Francia se celebró en 1903 – con el objetivo de vender más periódicos… Fue creado y patrocinado por el periódico deportivo francés L’Auto, que esperaba que una nueva y ardua carrera de resistencia alrededor del país captara la atención del público y aumentara sus decrecientes cifras de ventas. Estaba en lo cierto. La carrera fue un éxito y decenas de miles de personas se reunieron en París para presenciar la etapa final – al igual que ocurre hoy en día. Pero muchas otras cosas han cambiado radicalmente desde el primer Tour en 1903.
En 1903, las seis monstruosas etapas del Tour de Francia abarcaban un total de 2.428 kilómetros, lo que significaba que algunas carreras se desarrollaban durante la noche a través de carreteras escabrosas y sin asfaltar. Los ciclistas corrían de forma individual, sin el apoyo de un equipo. El ganador del Tour de Francia inaugural, Maurice Garin, que era deshollinador a tiempo parcial, se llevó a casa 3.000 francos, lo equivalente a unos 12.000 euros de hoy. Su margen de victoria fue de casi 3 horas, el mayor de la historia. Un brazalete verde significaba ser el líder de la general. El famoso maillot amarillo no se introdujo hasta 1919.
Los ciclistas del Tour de Francia siempre han estado muy en forma y dedicados a su oficio. Pero en los primeros días de la carrera, los competidores tenían una visión algo más relajada acerca del entrenamiento y la dieta. El alcohol era un básico para muchos corredores, incluso durante la carrera. El ganador del Tour de Francia de 1903, Maurice Garin, era un fan del vino y el tabaco y le gustaba parar en varios bares a lo largo de la ruta para ‘repostar’. En 1935, prácticamente todo el pelotón se detuvo para tomar una copa con los lugareños. Por supuesto, el ejercicio extenuante requiere que los ciclistas ingieran muchos carbohidratos y calorías, pero en aquella época había poca preocupación por el valor nutricional. En 1904 el ganador del Tour de Francia, Henri Cornet, se inclinaba por una dieta que incluía mucho chocolate, té, champán y arroz con leche.
Las limitadas opciones de viaje hicieron que los primeros días del Tour fueran presenciados principalmente por los locales. Los fans franceses que acudían a ver la carrera habitualmente apoyaban a sus héroes locales. En 1904, varios centenares de aficionados trataron de ayudar a Antoine Fauré arrojando clavos y cristales a la carretera para atacar a sus rivales, provocando que incluso un corredor quedara inconsciente. Los responsables de la carrera tuvieron que disparar al aire con pistolas para calmar la situación.
El ciclista francés Maurice Garin, el primer ganador del Tour de Francia, rodó en una bicicleta considerablemente diferente a las que se utilizan en nuestros días (y sin casco). Gracias a un cuadro de acero y llantas de madera, pesaba unos voluminosos 18 kilos, bastante más del doble de lo que pesan actualmente. Las bicicletas no sólo eran pesadas, sino que tenían una sola velocidad, haciendo que las subidas fueran especialmente agotadoras. Para complicar aún más las cosas, los ciclistas corrían solos, sin coches de equipo ni bicicletas de repuesto. Se envolvían en neumáticos de repuesto y cámaras de aire como si fueran cinturones de munición para estar preparados ante los inevitables pinchazos.
[Fuente: continental-neumaticos.es]
El SS Ancón, primer barco que cruzó el Canal de Panamá (1914)
El empuje decisivo vino desde Francia, de la mano de Ferdinand de Lesseps, reconocido ingeniero responsable del canal de Suez. En 1880, su compañía inició la excavación del canal en Panamá, entonces provincia colombiana, enfrentándose a una naturaleza indómita: la selva, el clima y sobre todo las enfermedades como la malaria y la fiebre amarilla diezmaron a los trabajadores.
Tras nueve años y aproximadamente 20.000 vidas perdidas, de acuerdo con las cifras oficiales, el proyecto francés cayó en la bancarrota, aunque logró dejar excavaciones que más tarde serían fundamentales para la construcción definitiva del canal. “Malaria, fiebre amarilla y otras enfermedades tropicales conspiraron contra la campaña de De Lesseps y, tras nueve años […] la tentativa francesa quebró”, señaló el Departamento de Estado de Estados Unidos.
A pesar de estos reveses, la ambición estadounidense no disminuyó. El Tratado Hay-Pauncefote de 1901 reemplazó al acuerdo anterior y brindó a Estados Unidos permiso para construir y administrar el canal. Tras intensos debates, el 19 de junio de 1902, el Senado estadounidense aprobó la construcción del canal a través de Panamá en lugar de Nicaragua.
El sueño canalero estuvo marcado también por la tensión política. Con un proyecto listo y recursos disponibles, Estados Unidos negoció con Colombia (de la cual Panamá era una provincia) la construcción de la vía. Sin embargo, el Congreso colombiano consideró inaceptables las condiciones económicas pactadas y rechazó el acuerdo. Ante este escenario, el presidente Theodore Roosevelt envió buques de guerra a las costas panameñas en apoyo de la independencia.
“La República recién declarada de Panamá nombró inmediatamente a Philippe Bunau-Varilla, un ingeniero francés involucrado en el intento anterior, como su embajador. Bunau-Varilla negoció el Tratado Hay-Bunau-Varilla de 1903, que otorgó a Estados Unidos una franja de diez millas de ancho para el canal, un pago único de USD 10 millones y una anualidad de USD 250.000”, explicó el Departamento de Estado. A cambio, Estados Unidos garantizaba la independencia panameña.
En poco más de una década, la intervención estadounidense transformó la geografía, la economía y la política mundial, dotando al canal de una relevancia sin precedentes. “El Canal de Panamá, completado en 1914, simbolizaba la destreza tecnológica y el poder económico de Estados Unidos”, sentenció American History.
La culminación del Canal de Panamá aguardaba su protagonista para dar el primer paso oficial en esa nueva ruta marítima. La nave elegida para marcar este hito fue el SS Ancón, cuyo papel quedó inmortalizado en los registros del 15 de agosto de 1914. Aunque mucho se ha dicho sobre la emblemática travesía, pocos conocen la historia completa de esta embarcación.
El Ancón, originalmente bautizado SS Shawmut, fue un vapor construido en Estados Unidos entre 1901 y marzo de 1902. En 1910, la nave fue vendida a la Comisión del Canal Ístmico y rebautizada con su nombre definitivo. El objetivo era que la Compañía del Ferrocarril de Panamá lo utilizara para transportar cemento y materiales clave para la construcción.
Según cuenta el sitio U.S. Army Corps of Engineers, a las 7:10 de la mañana del 15 de agosto de 1914, el Ancón zarpó del puerto de Cristóbal (Colón) con rumbo a Balboa (Panamá). A bordo, autoridades, invitados y tripulación fueron testigos de una jornada memorable. “Con este viaje, se cumplió el anhelado sueño de unir los océanos Pacífico y Atlántico, deseo que se buscaba alcanzar siglos atrás”. El Ancón completó su trayecto a las 16:50, convirtiéndose en símbolo de la esperanza y el progreso que significaba la apertura del canal.
El legado del SS Ancón se extendió más allá de aquel día. Tras la finalización de la Primera Guerra Mundial, el 16 de noviembre de 1918, el barco fue adquirido por el ejército de Estados Unidos para transportar tropas hacia Norteamérica. Finalmente, en 1950 la nave fue desmantelada en territorio estadounidense.
Debe señalarse, sin embargo, que antes del Ancón otras embarcaciones cruzaron el canal en tránsitos de prueba o por tareas de construcción. El 3 de agosto de 1914, el SS Cristobal realizó un cruce experimental, mientras que meses antes, el viejo bote grúa francés Alexandre La Valley atravesó el canal para trabajos internos. Estos recorridos carecieron del reconocimiento oficial, reservado exclusivamente para el SS Ancón.
La hazaña tecnológica y la apertura del canal transformaron la economía y la geopolítica mundial. El Canal de Panamá acortó las distancias comerciales entre Asia, Europa y América, redefiniendo rutas de navegación y abriendo nuevos mercados. Como símbolo del poder estadounidense, fue fuente de orgullo, pero también de futuras tensiones diplomáticas, ya que la presencia y el control estadounidense en el istmo panameño se percibirían, con el tiempo, como un factor de conflicto con el nuevo país anfitrión.
El paso oficial del SS Ancón sirvió para inaugurar una era dominada por el ideal de interconexión global: “Con este viaje, se cumplió el anhelado sueño de unir los océanos Pacífico y Atlántico”, rememora la crónica histórica. El barco no solo transportó carga y pasajeros, sino que vehiculizó el sueño colectivo de generaciones.
[Fuente: Faustino Cuomo para infobae.com]
Primer disco de David Bowie (1967)
Las influencias de Bowie en este punto de su carrera incluían melodías teatrales de Anthony Newley, actos de music hall como Tommy Steele, algunas de las más volubles obras del Reino Unido como material de Ray Davies de The Kinks, las primeras piezas de Syd Barrett para Pink Floyd o canciones de The Beatles como 'Being for the Benefit of Mr. Kite'. El deseo, del por aquel entonces mánager de Bowie, Ken Pitt, para que este se convirtiese en un "artista completo" más que una "estrella de rock" también ha sido citado como uno de los motivos del eclecticismo del cantante en aquel momento, que prácticamente evitaba todo lo que tuviera que ver con el rock and roll. Bowie ha dicho que su álbum debut "parece tener sus raíces en todos lados, en el rock y vaudeville y music hall. No sabía si era Max Miller o Elvis Presley".
Compuesto totalmente por Bowie, los arreglos los hizo junto a Dek Fearnley, supuestamente aprendiendo después de leer Observer Book of Music. 'Rubber Band' es una marcha con tuba como instrumento principal. 'Little Bombardier' y 'Maid of Bond Street' están en tempo de vals, y también usan instrumentos de metal y cuerda. 'Love You Till Tuesday' y 'Come and Buy My Toys' son de las pocas canciones del álbum con una guitarra acústica como instrumento principal, el último incluyendo también instrumentación de cuerda. 'Join the Gang' es una incursión en la cultura juvenil contemporánea, una dura mirada a las presiones de grupo y el abuso de drogas, que incluye un sitar en la instrumentación, así como una cita musical del reciente éxito de The Spencer Davis Group 'Gimme Some Lovin''. La última pista, 'Please Mr. Gravedigger', es "un dueto macabro para voz y efectos de sonido", y ha sido descrito como "uno de los verdaderos momentos locos del pop".
A pesar de lo incongruente del álbum dentro de las obras de Bowie, algunos críticos han discernido temas embriónicos que ayudan a entender los posteriores trabajos del artista. 'We Are Hungry Men' es contada por un "particular" mesía que aparece en diferentes formas en las canciones 'Cygnet Committee' (del álbum 'Space Oddity'), 'Saviour Machine' (de 'The Man Who Sold the World') y 'Oh! You Pretty Things' (de 'Hunky Dory'), además de ser el protagonista de 'The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars'. La pista habla explícitamente sobre temas como el aborto, el infanticidio y el canibalismo. 'There is a Happy Land' es una primera manifestación de la visión de Bowie del niño como carrera para apartarse de sus mayores, un tema tratado también en 'The Man Who Sold the World', 'Hunky Dory' y 'Ziggy Stardust'. 'She's Got Medals' es una historia que contiene connotaciones gays y lésbicos que predecía 'The Man Who Sold the World' y el carácter bisexual/andrógino de 'Ziggy Stardust'.
Antes del lanzamiento del álbum, Deram lanzó dos sencillos, 'Rubber Band'/'London Boys' en diciembre de 1966, y 'The Laughing Gnome'/'The Gospel According to Tony Day' en abril de 1967. 'Rubber Band' es una grabación distante de la que después apareció en el álbum. 'London Boys' es considerada una de las primeras "mini-obras maestras" de Bowie, una mirada melancólica de la cultura Mod en el Londres de la época. 'The Laughing Gnome' fue una grabación novedosa con voces aceleradas y con la velocidad del pitch alterada, técnica que usó en futuras canciones como 'After All', 'The Bewlay Brothers', 'Fame' y 'Scream Like a Baby'. Una versión regrabada de 'Love You Till Tuesday'/'Did You Ever Have a Dream' se lanzó como sencillo en julio de 1967.
'David Bowie' fue lanzado en el Reino Unido, tanto en mono como en estéreo, el 1 de junio de 1967, el mismo día que el 'Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band' de The Beatles. Se lanzó en los Estados Unidos en agosto de 1967, menos 'We Are Hungry Men' y 'Maid of Bond Street'. El álbum, que solo alcanzó los 125 en las listas de álbumes del Reino Unido, y sus sencillos asociados fueron fracasos comerciales en ese momento, y Bowie no lanzó otro disco hasta 'Space Oddity', en 1969, dos años después. El fracaso del álbum le costó a Bowie su contrato discográfico con Deram Records, quien lo dejó en abril de 1968. Bowie luego hizo un video llamado 'Love You till Tuesday' en 1969 para venderse a una nueva etiqueta. El video recicló muchas canciones del álbum debut, así como el entonces recién escrito 'Space Oddity'. Muchas canciones recicladas en el video contaron con nuevos arreglos orquestales y voces añadidas de su amigo John 'Hutch' Hutchinson y (en ese momento) su novia Hermione Farthingale quien, junto con Bowie, formó el trío de folk rock Feathers. Los tres aparecen en la porción del video 'Sell Me a Coat'. El video vio un lanzamiento público oficial en 1984. Las canciones del álbum debut y sus sencillos, además de obras posteriores de Deram, se han reciclado en una multitud de álbumes de recopilación, incluyendo 'The World of David Bowie' (1970), 'Images 1966-1967' ( 1973), 'Another Face' (1981), 'Rock Reflections' (1990), y 'The Deram Anthology 1966-1968' (1997).
El álbum fue reeditado por Deram en CD en 1987. El libreto reproduce el original de Kenneth Pitt y un nuevo ensayo de 1988 de John Tracy. Además, en la contraportada vienen especificadas las diferentes versiones que se incluyen: 'Rubber Band' (Versión 2), 'When I Live My Dream' (Versión 1) y 'Please Mr. Gravedigger' (Versión 2).
En 2010, el álbum fue lanzado en una edición de lujo por Deram en el Reino Unido y Universal Music en todo el mundo. Este presenta mezclas estéreo y mono del álbum, junto con mezclas estéreo inéditas de canciones no incluidas originalmente y, por primera vez como un lanzamiento oficial, la primera sesión de radio de la BBC.
Los músicos que realizaron este álbum fueron David Bowie (voz, guitarra y saxofón), Dek Fearnley (bajo), Joen Eaer (batería) y Derek Boyes (órgano). Y el equipo formado por Mike Vernon (productor), Gus Dudgeon (ingeniero de sonido) y Dek Fearnley (arreglista).
Tracklist:
A1. Uncle Arthur
A2. Sell Me A Coat
A3. Rubber Band
A4. Love You Till Tuesday
A5. There Is A Happy Land
A6. When I Live My Dream
B1. Little Bombadier
B2. Silly Boy Blues
B3. Come And Buy My Toys
B4. Join The Gang
B5. She's Got Medals
B6. Please Mr. Gravedigger
[Fuente: Wikipedia]


















