Libia: primera colonia africana en lograr su independencia (1951)

Con 54 países reconocidos por la ONU, África es el continente con más Estados soberanos del mundo. Sin embargo, hasta hace apenas medio siglo la mayor parte de su territorio se encontraba ocupada y colonizada por un puñado de potencias extranjeras, que durante años controlaron política, económica y militarmente un continente atravesado por una enorme diversidad de pueblos, culturas e idiomas.

El proceso de colonización de África vivió su punto álgido tras la Conferencia de Berlín de 1884, cuando los países más poderosos de Europa, junto a otras potencias como Estados Unidos o el Imperio otomano, acordaron las normas que regirían el reparto del continente. Solo unos años más tarde, en las primeras décadas del siglo XX, apenas existían dos territorios de África que no estuvieran sufriendo el yugo colonial: Etiopía, que llegó a estar ocupada por Italia entre 1935 y 1941 pero que no fue realmente colonizada, y Liberia, que se proclamó como una república independiente en 1847 tras haber sido colonizada, esta vez sí, por antiguos esclavos de Estados Unidos.

Tras la Segunda Guerra Mundial, y después de que las potencias extranjeras exigieran un enorme esfuerzo —tanto militar como económico— a los territorios de ultramar, las colonias comenzaron a reivindicar su papel y exigieron compensaciones políticas, que en muchos casos derivaron en movimientos anticoloniales y de liberación. Los primeros territorios en ser descolonizados tras el conflicto fueron Libia y Eritrea, antiguas colonias italianas que tras la derrota del país transalpino en la IIGM se habían convertido en mandatos de Francia y Reino Unido.

Las primeras menciones que aparecen de Libia en la historia se refieren a los guerreros libios contratados como mercenarios por el Antiguo Egipto, en el primer milenio antes de la era común. Los fenicios establecieron ciudades en la parte occidental de la franja costera de lo que hoy es Libia, en tanto que los griegos hacían lo propio en la parte oriental. Más tarde, la franja costera formó parte del Imperio romano, del reino vándalo de Genserico y del Imperio bizantino. En el 643, la zona cayó bajo el dominio de los árabes. Posteriormente el territorio pasó a formar parte, con una relación más o menos estrecha, del Imperio otomano (siglo XVI). En 1912 se convirtió en una colonia italiana.

Libia fue la primera colonia africana en lograr su independencia, como antes se mencionaba, después de la Segunda Guerra Mundial, marcando el inicio formal de la era de la descolonización en África. El país proclamó su independencia oficial el 24 de diciembre de 1951 como el Reino de Libia, bajo el liderazgo del rey Idris I. Tras la derrota de Italia en el conflicto mundial, la administración del territorio había quedado provisionalmente en manos de Gran Bretaña y Francia, hasta que las Naciones Unidas determinaron su transición hacia un Estado soberano.

Para entender este hito dentro del contexto del continente, conviene aclarar tres excepciones previas:
  • Liberia (1847): Se constituyó como república mucho antes, pero nació de una iniciativa de esclavos estadounidenses liberados y no mediante un proceso de descolonización de una potencia europea tradicional.
  • Egipto (1922): Dejó de ser formalmente un protectorado británico en esa fecha, pero el Reino Unido retuvo un fuerte control militar y político sobre el territorio hasta la década de 1950.
  • Etiopía: Prácticamente nunca fue colonizada, con la excepción de una breve ocupación italiana entre 1936 y 1941.
[Fuente: elordenmundial.com y Wikipedia]

Primer zoológico del mundo, en Viena (1752)

El Zoológico de Schönbrunn es un jardín zoológico ubicado en los terrenos del Palacio de Schönbrunn en Viena, la capital de Austria. Fundado como una casa de fieras imperial en 1752, es el zoológico más antiguo del mundo. Hoy Tiergarten Schönbrunn se considera y se refiere a sí mismo como un zoológico administrado científicamente que tiene como su principal objetivo ser un centro para la conservación de las especies y la conservación de la naturaleza en general, así como el cumplimiento del mandato de la educación dado a él por la legislación local. Los edificios que se conservan de la época barroca, que se completaron en los últimos años con elementos de la arquitectura moderna, transmiten todavía una buena impresión del siglo XVIII siguiendo el modelo de Versalles.

Desde su privatización en 1992, ha sido liderado por Helmut Pechlaner, también presidente de WWF Austria, que logró modernizar la mayor parte del parque zoológico y sostener su situación financiera. El zoólogo Stephan Hering-Hagenbeck ha sido el director del zoológico desde 2019.

El Zoo de Schönbrunn fue ideado por Francisco Esteban de Lorena, esposo de María Teresa, la emperatriz de la monarquía de los Habsburgo en aquel momento. En 1745, Francisco Esteban encargó al arquitecto Jean Nicolas Jadot de Ville-Issey que diseñara una casa de fieras en el parque de la residencia de verano de los Habsburgo-Lorena en Schönbrunn.

Se crearon doce recintos en el parque, cada uno con estructuras de igual tamaño para los animales, y un edificio administrativo con un jardín delantero. Más tarde se añadieron un estanque y dos patios. La casa de fieras fue presentada a los invitados tras aproximadamente un año de construcción en el verano de 1752. El 31 de julio de 1752 se documenta por primera vez una visita del emperador Francisco I Esteban con invitados al zoológico casi terminado del parque palaciego de Schönbrunn. Este día se considera el «cumpleaños» del zoo de Schönbrunn.[9] La última sección en completarse fue el pabellón octagonal en el corazón del sitio, que se dispuso como sala de desayuno y social en 1759. Aún constituye el centro histórico del zoológico hasta el día de hoy. Ha sido utilizado como restaurante desde 1949.

El primer elefante llegó al Zoo de Schönbrunn en 1770 y los lobos y osos fueron los primeros depredadores en llegar en 1781. Los primeros osos polares, grandes felinos, hienas y canguros llegaron junto con otro par de elefantes asiáticos hacia 1800. Inicialmente, la casa de fieras estaba reservada para la familia imperial, pero posteriormente también se permitió la visita de escuelas, diplomáticos e invitados privados. La casa de fieras, el palacio y el parque se abrieron más tarde a "personas decentemente vestidas" (inicialmente solo los domingos) en 1778. Los animales exóticos atrajeron a muchos visitantes no solo de Viena y sus alrededores, sino también de otros países. Para entonces, el zoológico ya abría a los visitantes a diario y se estaban escribiendo las primeras descripciones detalladas y guías del zoológico.

[Fuente: Wikipedia]

Matthìas Zurbriggen, primero en pisar la cima del Aconcagua (1897)

El 14 de enero de 1897 el suizo Matthìas Zurbriggen logró inscribir su nombre en la historia de los escaladores de montañas al ser el primero en llegar a la cima del cerro Aconcagua, el Techo de América, ubicado a 6.979 metros sobre el nivel del mar.

Pocos meses más tarde, precisamente el 15 de abril, junto con su colega y gran amigo personal, Stuart Vines, logran la segunda hazaña en Sudamérica al trepar el Tupungato, a 6.650 metros sobre el nivel del mar.

Nacido el 15 de mayo de 1856 en la ciudad suiza de Saas-Fee, esa hazaña fue una de las tantas que lo llevó a ser considerado como uno de los más grandes escaladores del mundo del siglo XIX y uno de los más avezados guías de montaña en los Alpes suizos.

De familia muy humilde, y ya radicado en Macugnana, Italia, junto a sus padres, a los 13 años comenzó a trabajar para tratar de colaborar en la economía de la casa, pasando por distintos oficios: fue carpintero, empleado en el correo y en el ferrocarril y hasta guía de caza durante los años que vivió en Argelia.

Gracias a sus numerosos viajes y excursiones se convirtió en un gran políglota: hablaba a la perfección alemán, francés, italiano e indostaní.

El 7 de agosto de 1886, tuvo lugar su primer gran éxito como guía de montaña al acompañar a un grupo de escaladores en la ascensión a la temida y famosa Cara Este de Monte Rosa, la más elevada y grande de los Alpes.

A partir de allí, “El Diablo”, tal cual lo apodaban sus colegas, fue presionado por sus clientes para que los guiara en rutas y cerros muy pocos conocidos por entonces, como los cerros italianos Cerviño y Jazzi.

Ya conocido mundialmente como uno de los mejores guías de altas montañas del mundo, en 1895 su colega suizo Edward Fitz Gerald, lo contrató para una arriesgada expedición en Nueva Zelanda en donde lograron hacer cima en los montes Sealy, Tasman, Silberhorn, Haidinger y, tras el primer intento fallido, también escalar el monte Sefton.

Tras escalar en 1911 el Cerviño, la montaña más famosa de los Alpes por su espectacular forma de pirámide, una profunda depresión lo llevó a separarse y a convertirse en un gran adicto al alcohol, lo que lo llevó tomar la decisión de acabar con su vida, suicidándose el 21 de junio de 1917.

[Fuente: weekend.perfil.com]

John Locke, padre del Liberalismo Clásico (1632)

John Locke (Wrington, Somerset, 29 de agosto de 1632-Essex, 28 de octubre de 1704) fue un filósofo y médico inglés, considerado como uno de los más influyentes pensadores del empirismo inglés, y conocido como el «Padre del Liberalismo Clásico». Fue uno de los primeros empiristas británicos. Influido por las ideas de Francis Bacon, realizó una importante contribución a la teoría del contrato social. Su trabajo afectó en gran medida el desarrollo de la epistemología y la filosofía política. Sus escritos influyeron en Voltaire y Rousseau, pensadores de la Ilustración francesa, así como los revolucionarios estadounidenses. Sus contribuciones al republicanismo clásico y la teoría liberal se reflejan en la Declaración de Independencia de los Estados Unidos y la Declaración de Derechos de 1689.

La teoría de la mente de Locke es frecuentemente citada como el origen de las concepciones modernas de la identidad y del yo, que figuran prominentemente en las obras de filósofos posteriores como Hume, Rousseau y Kant. Locke fue el primero en definir el yo como una continuidad de la conciencia. Postuló que, al nacer, la mente era una pizarra en blanco o tabula rasa. Al contrario que la filosofía cartesiana —basada en conceptos preexistentes—, sostuvo que nacemos sin ideas innatas, y que, en cambio, el conocimiento solamente lo determina la experiencia derivada de la percepción sensorial.

Estudió gracias a una beca en la prestigiosa Christ Church de Oxford, que, como era habitual entonces, reducía los estudios a la filosofía escolástica e ignoraba la filosofía cartesiana y los avances de la nueva ciencia o de las matemáticas. Decepcionado, reorientó su carrera hacia los experimentos químicos (fue colaborador de Robert Boyle) y al estudio de la medicina. Profesor de griego clásico en Oxford, hasta los treinta y cuatro años no leyó la filosofía de Descartes, la cual le despertó «el gusto para los estudios filosóficos» y construyó una influencia decisiva en él (lo veía como una verdadera alternativa a la escolástica). También recibió la influencia de Pierre Gassendi (filósofo crítico con Descartes y seguidor del epicureísmo) y en la filosofía política, de los británicos Hobbes y Shaftesbury. Vivió en Londres, durante cuatro años en Francia y estuvo brevemente exiliado en los Países Bajos. Cuando volvió a Londres, después de la Revolución Gloriosa, se convirtió en asesor de los whigs (representantes del partido liberal).

Su obra transformó profundamente el desarrollo de la epistemología, la filosofía política, la psicología y la educación en Occidente. Sus pilares fundamentales se dividen en: 
  • Empirismo epistemológico: En su célebre obra 'Ensayo sobre el entendimiento humano' (1690), Locke rechazó la existencia de las ideas innatas. Sostuvo que la mente humana al nacer es una tabula rasa (una pizarra en blanco) y que todo conocimiento proviene de la experiencia a través de los sentidos y la reflexión posterior.
  • Liberalismo político y contrato social: En sus 'Dos tratados sobre el gobierno civil', argumentó que el ser humano posee de forma innata ciertos derechos naturales inalienables: la vida, la libertad y la propiedad privada. Para proteger estos derechos frente a posibles conflictos, los hombres firman un contrato social mediante el cual legitiman un gobierno encargado de legislar y ejecutar leyes bajo el consentimiento de la mayoría.
  • División de poderes y derecho a la rebelión: Fue pionero al proponer la separación entre el poder legislativo y el ejecutivo, sentando las bases de las democracias constitucionales contemporáneas. Además, defendió el derecho de los ciudadanos a rebelarse y derrocar a cualquier gobierno que abuse del poder y traicione el contrato establecido.
  • Pedagogía basada en el interés: En su tratado 'Algunos pensamientos sobre la educación' (1693), defendió que el rol principal de un educador no consiste en forzar la memorización de datos, sino en despertar en el estudiante un amor y aprecio genuino por el conocimiento.
[Fuente: Wikipedia]

Etiopía, primer estado de África (3000 a.C.)

Etiopía, oficialmente la República Democrática Federal de Etiopía, antiguamente conocida como Abisinia, es un país sin litoral situado en el Cuerno de África. Es el segundo país más poblado de África, solo por detrás de Nigeria y el duodécimo a nivel mundial, así como el país sin litoral más poblado del mundo. Su capital, así como su ciudad más grande y poblada, es Adís Abeba. Limita al norte con Eritrea, al noreste con Yibuti, al este con Somalia, al sur con Kenia y al oeste con Sudán y Sudán del Sur.

En la historia de Etiopía se han entrecruzado influencias de África del Norte, Oriente Medio y el África subsahariana. Etiopía es el estado independiente más antiguo de África, y uno de los más antiguos del mundo. Hay quien afirma que junto con Liberia, es el único de los estados africanos que nunca ha formado parte de un imperio colonial, sin embargo, hay constancia de que formó parte del Imperio colonial italiano.

La ocupación humana en Etiopía es más antigua que en casi cualquier otra zona del globo, y es posible que la aparición del moderno Homo sapiens haya tenido lugar en territorio etíope. Tres cráneos de Homo sapiens idaltu, que datan de hace 158.000 años, fueron descubiertos en Herto Bouri, en el año 1997 por el equipo de paleoantropólogos dirigido por Tim White.

Los primeros datos concernientes a la actual Etiopía proceden de mercaderes egipcios que la visitaron desde el año 3000 a. C., quienes dan a esta tierra, al sur de Nubia y de Kush, los nombres de Punt y Yam. Eran la "tierra de los dioses", donde los egipcios se proveían de perfumes tales como incienso y mirra, así como de ébano, marfil y esclavos. La expedición de la que existen más datos es la organizada por la reina Hatshepsut, en el siglo XV a. C., para obtener mirra. Sin embargo, los datos son confusos, y no permiten determinar la verdadera localización de estos países ni las características de sus habitantes.

El primer estado conocido que puede ubicarse con certeza en la actual Etiopía es el reino de Aksum, que toma su nombre de la ciudad de Aksum, en la Etiopía actual. Su origen, según se cree, se encuentra en la llegada alrededor del año 400 a. C. de colonos provenientes del sudoeste de Arabia. Desde el siglo III d. C., el reino de Aksum se convirtió en la principal potencia de la región, como lo atestigua el hecho de que el profeta maniqueo Mani lo cite como uno de los grandes imperios de la época, junto con Roma, China y Persia. Se sabe que Aksum comerció con la India y el Imperio bizantino a través del puerto de Adulis, en el mar Rojo.

[Fuente: Wikipedia]