La Fundación Amigos del Museo del Prado ha adquirido y donado a la pinacoteca el lienzo de Goya 'Aníbal vencedor, que por primera vez mira Italia desde los Alpes' (1771), una de las composiciones de mayor relieve de su etapa de juventud. Con ella completa una de las escasas lagunas cronológicas en su colección del artista, la más importante del mundo. Se considera la primera obra documentada del excelente pintor y grabador español Francisco José de Goya y Lucientes (Fuendetodos, 1746-Burdeos, 1828).
Gracias a la donación, la obra entra a formar parte del patrimonio de la institución que ya custodia desde 1993 el 'Cuaderno italiano', libreta de dibujo adquirida por el pintor durante su estancia en Italia (1769-1771) que incluye, entre otros dibujos y anotaciones personales, apuntes para la idea compositiva del 'Aníbal vencedor' y estudios para sus figuras principales, Aníbal o la cabeza de toro de la alegoría del río Po que atravesó el cartaginés.
Aristóteles: Padre de la ciencia griega (384 a.C.)
Aristóteles (Estagira, 384 a.C.-Calcis, 322 a.C.) fue un filósofo, polímata y científico griego nacido en la ciudad de Estagira, al norte de la Antigua Grecia. Es considerado, junto a Platón, el padre de la filosofía occidental. Sus ideas han ejercido una enorme influencia sobre la historia intelectual de Occidente por más de dos milenios. Como fundador de la Escuela peripatética de filosofía en el Liceo de Atenas, inició la amplia tradición aristotélica que le siguió, la cual sentó las bases para el desarrollo de la ciencia moderna.
Se sabe poco de la vida de Aristóteles. Nació en la ciudad de Estagira en Calcídica (norte de Grecia) durante el período clásico. Su padre, Nicómaco, murió cuando Aristóteles era un niño, y fue criado por un guardián. Alrededor de los 18 años de edad, se unió a la Academia de Atenas, donde fue discípulo de Platón y de otros pensadores, como Eudoxo de Cnido, durante los veinte años que estuvo allí. Poco después de la muerte de Platón (c. 347 a.C), Aristóteles abandonó Atenas y se trasladó a Aso, en Asia Menor, en la costa noroccidental de la actual Turquía. Allí continuó la actividad filosófica que había empezado en la Academia, pero también empezó probablemente a expandir su investigación hacia la biología marina. Tras aproximadamente tres años, se trasladó a la cercana Lesbos, donde continuó su investigación filosófica y empírica, trabajando junto con Teofrasto, y donde se casó con Pitias, con quien tuvo una hija del mismo nombre. En 343, a peticióno de Filipo II se trasladó a Pela para ser el maestro del joven Alejandro Magno en el Reino de Macedonia, donde estuvo entre dos y cinco años. En la última etapa de su vida, fundó su escuela peripatética en el Liceo en Atenas, donde enseñó hasta un año antes de su muerte. Estableció una biblioteca en el Liceo, lo que lo ayudó a escribir muchas de sus cientos de obras en rollos de papiro.
Se sabe poco de la vida de Aristóteles. Nació en la ciudad de Estagira en Calcídica (norte de Grecia) durante el período clásico. Su padre, Nicómaco, murió cuando Aristóteles era un niño, y fue criado por un guardián. Alrededor de los 18 años de edad, se unió a la Academia de Atenas, donde fue discípulo de Platón y de otros pensadores, como Eudoxo de Cnido, durante los veinte años que estuvo allí. Poco después de la muerte de Platón (c. 347 a.C), Aristóteles abandonó Atenas y se trasladó a Aso, en Asia Menor, en la costa noroccidental de la actual Turquía. Allí continuó la actividad filosófica que había empezado en la Academia, pero también empezó probablemente a expandir su investigación hacia la biología marina. Tras aproximadamente tres años, se trasladó a la cercana Lesbos, donde continuó su investigación filosófica y empírica, trabajando junto con Teofrasto, y donde se casó con Pitias, con quien tuvo una hija del mismo nombre. En 343, a peticióno de Filipo II se trasladó a Pela para ser el maestro del joven Alejandro Magno en el Reino de Macedonia, donde estuvo entre dos y cinco años. En la última etapa de su vida, fundó su escuela peripatética en el Liceo en Atenas, donde enseñó hasta un año antes de su muerte. Estableció una biblioteca en el Liceo, lo que lo ayudó a escribir muchas de sus cientos de obras en rollos de papiro.
Platón: Padre de la civilización occidental (427 a.C.)
En el libro III de “Vidas y opiniones de los filósofos ilustres”, el recopilador Diógenes Laercio escribe que, estando Platón a punto de presentarse a un certamen con una tragedia suya, ante el teatro de Dioniso, tras haber escuchado a Sócrates, la quemó mientras exhortaba al dios del fuego y de las artes del siguiente modo: “Acude aquí, Hefesto, que Platón necesita de tu auxilio”. Esta breve pero elocuente anécdota nos ofrece valiosa información sobre el modo en que tradicionalmente se ha interpretado la obra del filósofo ateniense. En efecto, la anécdota nos muestra a un ciudadano interesado por la creación poética que, en un momento de su vida, la abandona para abrazar la filosofía. En segundo lugar, la anécdota nos informa de que el responsable de esa transformación es Sócrates.
Con respecto a la primera cuestión, se ha asumido la idea de que Platón rechazaba la actividad poética y a los propios poetas, a los que no permitía la entrada en su ciudad ideal. Sin embargo, esta extendida opinión debe ser muy matizada: Platón no se opone ni a la poesía ni a los poetas, sino a un tipo de poesía y de poeta que entiende como perjudiciales para la ciudad y sus ciudadanos y que son, precisamente, aquella poesía y aquellos poetas que más éxito cosechan en su tiempo: el viejo Homero, poetas trágicos como Esquilo, Sófocles o Eurípides y comediantes como Aristófanes. Hay que añadir, sin embargo, que Platón reivindica la creación poética, pero solo aquella que no solo es agradable, sino también útil para la ciudad. Frente a lo que ha sido la interpretación habitual del pensamiento de Platón, el filósofo nunca dejó de ser un poeta y sus diálogos, que no son tratados filosóficos sino dramas literarios, reflejan la verdad de esta afirmación.
Con respecto a la primera cuestión, se ha asumido la idea de que Platón rechazaba la actividad poética y a los propios poetas, a los que no permitía la entrada en su ciudad ideal. Sin embargo, esta extendida opinión debe ser muy matizada: Platón no se opone ni a la poesía ni a los poetas, sino a un tipo de poesía y de poeta que entiende como perjudiciales para la ciudad y sus ciudadanos y que son, precisamente, aquella poesía y aquellos poetas que más éxito cosechan en su tiempo: el viejo Homero, poetas trágicos como Esquilo, Sófocles o Eurípides y comediantes como Aristófanes. Hay que añadir, sin embargo, que Platón reivindica la creación poética, pero solo aquella que no solo es agradable, sino también útil para la ciudad. Frente a lo que ha sido la interpretación habitual del pensamiento de Platón, el filósofo nunca dejó de ser un poeta y sus diálogos, que no son tratados filosóficos sino dramas literarios, reflejan la verdad de esta afirmación.
Fernando Martín: Primer español en jugar en la NBA (1986)
El 31 de octubre de 1986, Fernando Martín se convirtió en el primer jugador español en disputar un encuentro en esta competición. La leyenda madridista se estrenó con los Portland Trail Blazers en la Liga norteamericana, y los Seattle SuperSonics fueron su primer rival en los 25 partidos que disputó en el campeonato estadounidense.
Aquella gesta fue para el baloncesto español como el primer hombre que llegó a la Luna (Neil Armstrong), el primer hombre en cruzar en avión el océano Atlántico (Charles Lindbergh) o los primeros humanos en culminar el Everest (Edmund Hillary y Tenzing Norgay). La comparación tiene que ver con pioneros, superhombres alcanzando límites humanos y valientes intentando y consiguiendo lo que nadie había hecho hasta entonoces.
Fernando Martín abrió una puerta que luego cruzaron otros. El siguiente fue Pau Gasol en 2001, luego Raül López en 2003, Jose Manuel Calderón en 2005 y así hasta 22 con los que debutaron este año 2026. Pero esa puerta no sólo sirvió para que otros jugadores la cruzaran, sino para que varias generaciones de españoles conocieran y se enamoraran del baloncesto que se jugaba en Estados Unidos. Entonces las imágenes de la NBA llegaban con cuentagotas. Algún vídeo en TVE o en lugares de reunión como el Pub 'Rebote' en Madrid. En los 80 el amplificador para el mundo eran Magic y Bird y en los 90 Jordan, pero Fernando Martín dio a conocer a mucha gente ese baloncesto del que otros hablaban. Él, desde su estrellato en Europa, lo puso en el mapa de muchos aficionados españoles y también europeos. Tras Martín, otros jugadores siguieron su ejemplo en los siguientes años.
Antes de su marcha a la NBA, Fernando Martín hizo historia con el Real Madrid durante cinco temporadas. En 1987 regresó a nuestro club para completar una trayectoria de leyenda, que se vio frenada por su trágico fallecimiento, el 3 de diciembre de 1989. En su palmarés destacan 4 Ligas, 1 Copa Intercontinental, 2 Recopas, 1 Copa Korac, 3 Copas del Rey y 1 Supercopa de España.
Aquella gesta fue para el baloncesto español como el primer hombre que llegó a la Luna (Neil Armstrong), el primer hombre en cruzar en avión el océano Atlántico (Charles Lindbergh) o los primeros humanos en culminar el Everest (Edmund Hillary y Tenzing Norgay). La comparación tiene que ver con pioneros, superhombres alcanzando límites humanos y valientes intentando y consiguiendo lo que nadie había hecho hasta entonoces.
Fernando Martín abrió una puerta que luego cruzaron otros. El siguiente fue Pau Gasol en 2001, luego Raül López en 2003, Jose Manuel Calderón en 2005 y así hasta 22 con los que debutaron este año 2026. Pero esa puerta no sólo sirvió para que otros jugadores la cruzaran, sino para que varias generaciones de españoles conocieran y se enamoraran del baloncesto que se jugaba en Estados Unidos. Entonces las imágenes de la NBA llegaban con cuentagotas. Algún vídeo en TVE o en lugares de reunión como el Pub 'Rebote' en Madrid. En los 80 el amplificador para el mundo eran Magic y Bird y en los 90 Jordan, pero Fernando Martín dio a conocer a mucha gente ese baloncesto del que otros hablaban. Él, desde su estrellato en Europa, lo puso en el mapa de muchos aficionados españoles y también europeos. Tras Martín, otros jugadores siguieron su ejemplo en los siguientes años.
Antes de su marcha a la NBA, Fernando Martín hizo historia con el Real Madrid durante cinco temporadas. En 1987 regresó a nuestro club para completar una trayectoria de leyenda, que se vio frenada por su trágico fallecimiento, el 3 de diciembre de 1989. En su palmarés destacan 4 Ligas, 1 Copa Intercontinental, 2 Recopas, 1 Copa Korac, 3 Copas del Rey y 1 Supercopa de España.
Otón I, primer emperador del Sacro Imperio Romano Germánico (962)
Otón I (23 de noviembre de 912-Memleben, Turingia, 7 de mayo de 973), también conocido como Otón el Grande y primer emperador del Sacro Imperio Romano Germánico de 962 a 973. Fue hijo de Enrique I el Pajarero, duque de Sajonia. Desde 929, su padre lo asoció al trono con el propósito de facilitar la sucesión.
Tras la muerte de Enrique I (el 2 de julio de 936), los duques alemanes le eligieron rey el 7 de agosto de 936. Se hizo coronar en Aquisgrán en el palacio de Carlomagno en 936 con el título carolingio de Rex et sacerdos ('Rey y sacerdote'). De hecho, tuvo la vocación de restaurar el Imperio carolingio y es el primer representante del Sacro Imperio Romano Germánico.
Con la eficaz ayuda de la alta jerarquía eclesiástica —en manos de sus amigos y familiares— y de los duques de Franconia, Suabia, Lorena y Baviera, Otón derrotó a los señores alemanes en varias batallas y los reemplazó con sus familiares.
Su política exterior se dirigió inicialmente a la península itálica, donde sostuvo los derechos de Adelaida de Italia frente al rey Berengario II de Ivrea. Tras entrar victorioso en Pavía, en 951, siguiendo de nuevo la tradición carolingia, se hizo proclamar rey de los francos y los lombardos, para casarse a continuación con Adelaida. Ante esto, Berengario cedió y aceptó rendirle vasallaje, por lo que se le hizo un hueco en el reparto del poder y recibió el título de rey de Italia.
Tras la muerte de Enrique I (el 2 de julio de 936), los duques alemanes le eligieron rey el 7 de agosto de 936. Se hizo coronar en Aquisgrán en el palacio de Carlomagno en 936 con el título carolingio de Rex et sacerdos ('Rey y sacerdote'). De hecho, tuvo la vocación de restaurar el Imperio carolingio y es el primer representante del Sacro Imperio Romano Germánico.
Con la eficaz ayuda de la alta jerarquía eclesiástica —en manos de sus amigos y familiares— y de los duques de Franconia, Suabia, Lorena y Baviera, Otón derrotó a los señores alemanes en varias batallas y los reemplazó con sus familiares.
Su política exterior se dirigió inicialmente a la península itálica, donde sostuvo los derechos de Adelaida de Italia frente al rey Berengario II de Ivrea. Tras entrar victorioso en Pavía, en 951, siguiendo de nuevo la tradición carolingia, se hizo proclamar rey de los francos y los lombardos, para casarse a continuación con Adelaida. Ante esto, Berengario cedió y aceptó rendirle vasallaje, por lo que se le hizo un hueco en el reparto del poder y recibió el título de rey de Italia.
Bursa. primera capital del Imperio Otomano (1236)
Bursa es una ciudad del noroeste de Turquía. Con una población de 2.981.000, es la cuarta ciudad más grande de Turquía, además de una de las más industrializadas e importantes.
A menudo se la llama "Yeşil Bursa" ("Bursa verde"), en referencia a los parques y jardines repartidos por la ciudad, así como a los bosques que se extienden por toda la región. Cerca de la ciudad se alza la montaña Uludağ, que cuenta con una estación de esquí muy popular entre los habitantes. También se encuentran en Bursa mausoleos de los sultanes otomanos, así como numerosos edificios construidos durante el periodo otomano. La fértil llanura que la rodea, los baños termales, el museo de arqueología, entre otros, y el ordenado crecimiento urbano son algunos de los elementos que caracterizan a Bursa.
A menudo se la llama "Yeşil Bursa" ("Bursa verde"), en referencia a los parques y jardines repartidos por la ciudad, así como a los bosques que se extienden por toda la región. Cerca de la ciudad se alza la montaña Uludağ, que cuenta con una estación de esquí muy popular entre los habitantes. También se encuentran en Bursa mausoleos de los sultanes otomanos, así como numerosos edificios construidos durante el periodo otomano. La fértil llanura que la rodea, los baños termales, el museo de arqueología, entre otros, y el ordenado crecimiento urbano son algunos de los elementos que caracterizan a Bursa.
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