Publio Salvio Apro, primer Prefecto del Pretorio, nombrado por Augusto el 2 a.C. Este cargo, considerado el de mayor poder en el Imperio Romano después del propio Emperador, fue abolido en 314.
Originalmente comandante de la Guardia Pretoriana, el cargo fue adquiriendo progresivamente funciones legales y administrativas. Esta prefectura fue creada por Augusto al modo y manera de las fuerzas privadas que acompañaban a los generales romanos en sus campañas. El prefecto se consideraba un hombre de plena confianza del emperador, ajeno a las órdenes de otros mandos militares y que tenía como misión dirigir como fuerza de élite la Guardia Pretoriana.
El prefecto se instalaba en Roma mientras el emperador se encontrase en la ciudad. Cuando este se desplazaba, el prefecto le seguía con seis cohortes. Al menos tres de ellas permanecían en la ciudad. El prefecto del pretorio fue considerado uno de los cuatro prefectos de la ciudad de Roma, junto al prefecto de la Ciudad, el prefecto de la Anona y el prefecto de los Vigiles. Su poder, con el tiempo, llegó a tal punto que administraba justicia en la ciudad en nombre propio, siendo la máxima autoridad judicial.
Bajo Constantino I, el cargo redujo su poder, con funciones de administración civil, simplemente, mientras que bajo sus sucesores, la prefectura pretoriana emergió como división administrativa del más alto nivel del Imperio. Los prefectos volvieron a actuar como los principales ministros del Estado, dando su nombre a muchas leyes. Así, continuaron hasta el reinado de Heraclio, cuando nuevas reformas redujeron su poder al nivel de meros observadores de la administración provincial. Los últimos trazos de la prefectura desaparecieron en el Imperio bizantino alrededor del año 840.
[Fuente: Wikipedia]

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